Joel David JR
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El turismo de camping continúa ganando terreno en Aragón. La temporada de verano de 2026 está dejando cifras especialmente positivas para el sector, con una ocupación media cercana al 95% y un nuevo incremento del número de viajeros que eligen este tipo de alojamiento para sus vacaciones.
María Segura, propietaria del Camping Aneto y presidenta de la Asociación de Campings y Bungalows de Aragón, confirma que los establecimientos están recibiendo más clientes y que la campaña está funcionando ligeramente mejor que la del año pasado.
Las cifras muestran la dimensión que está alcanzando el sector. Durante 2025, los 111 campings existentes en Aragón recibieron 484.154 viajeros, según los datos recogidos por El Español a partir de las estadísticas del INE.
Agosto fue entonces el mes más fuerte, con 129.218 viajeros. Y los primeros datos disponibles de 2026 apuntan a que la tendencia continúa: hasta junio ya se habían contabilizado 175.929 visitantes, sin incluir todavía julio y agosto, los meses tradicionalmente más importantes para estos establecimientos.
Una de las claves del crecimiento está en la variedad de formas de disfrutar del camping. Tiendas de campaña, caravanas, autocaravanas y furgonetas camper continúan teniendo un importante peso, especialmente después del fuerte impulso que experimentó el caravaning tras la pandemia.
Al mismo tiempo, los bungalows están ganando protagonismo. Su evolución en equipamiento y comodidad permite acercarse cada vez más a las prestaciones de un alojamiento convencional, pero conservando el entorno, los espacios abiertos y los servicios característicos de un camping.
Para muchas familias, además, este modelo vacacional ofrece una ventaja difícil de encontrar en otros alojamientos: zonas amplias donde los niños pueden moverse con mayor libertad, actividades de animación y una convivencia mucho más vinculada al exterior y a la naturaleza.
Otro de los grandes cambios está siendo la desestacionalización.
Si hace años la actividad se concentraba casi exclusivamente en julio y agosto, actualmente muchos campings aragoneses mantienen niveles muy altos de trabajo desde comienzos de junio hasta finales de septiembre. Según Segura, las reservas en estos meses de temporada ampliada han llegado a duplicarse respecto a los niveles anteriores a la pandemia.
El fenómeno también alcanza al invierno. Los campings situados en zonas de montaña encuentran en el esquí y en las vacaciones navideñas una segunda temporada de gran demanda, con fechas como Nochevieja especialmente solicitadas.
El entorno natural juega un papel fundamental en el éxito de los campings aragoneses. Senderismo, montaña, ciclismo, deportes de aventura o nieve permiten convertir la estancia en algo más que simplemente disponer de un lugar donde dormir.
El propio Camping Aneto, situado en el valle de Benasque, se encuentra a unos tres kilómetros de la localidad y a 1.220 metros de altitud. El establecimiento ofrece alojamiento para tiendas, caravanas y autocaravanas, además de bungalows y otras modalidades, y permanece abierto gran parte del año.
Pero el crecimiento no se limita al Pirineo. Los campings de Zaragoza cuentan con una importante presencia de viajeros extranjeros en ruta, mientras que los establecimientos de Teruel también están registrando buenos niveles de demanda.
Todo apunta, por tanto, a que el camping ha dejado de ser una alternativa exclusivamente ligada al verano para consolidarse como una forma de viajar durante buena parte del año, impulsada por el crecimiento del caravaning, la mejora de los alojamientos y el interés cada vez mayor por unas vacaciones vinculadas a la naturaleza.
María Segura, propietaria del Camping Aneto y presidenta de la Asociación de Campings y Bungalows de Aragón, confirma que los establecimientos están recibiendo más clientes y que la campaña está funcionando ligeramente mejor que la del año pasado.
Casi medio millón de viajeros en un año
Las cifras muestran la dimensión que está alcanzando el sector. Durante 2025, los 111 campings existentes en Aragón recibieron 484.154 viajeros, según los datos recogidos por El Español a partir de las estadísticas del INE.
Agosto fue entonces el mes más fuerte, con 129.218 viajeros. Y los primeros datos disponibles de 2026 apuntan a que la tendencia continúa: hasta junio ya se habían contabilizado 175.929 visitantes, sin incluir todavía julio y agosto, los meses tradicionalmente más importantes para estos establecimientos.
Caravanas, autocaravanas y bungalows
Una de las claves del crecimiento está en la variedad de formas de disfrutar del camping. Tiendas de campaña, caravanas, autocaravanas y furgonetas camper continúan teniendo un importante peso, especialmente después del fuerte impulso que experimentó el caravaning tras la pandemia.
Al mismo tiempo, los bungalows están ganando protagonismo. Su evolución en equipamiento y comodidad permite acercarse cada vez más a las prestaciones de un alojamiento convencional, pero conservando el entorno, los espacios abiertos y los servicios característicos de un camping.
Para muchas familias, además, este modelo vacacional ofrece una ventaja difícil de encontrar en otros alojamientos: zonas amplias donde los niños pueden moverse con mayor libertad, actividades de animación y una convivencia mucho más vinculada al exterior y a la naturaleza.
La temporada ya no termina en agosto
Otro de los grandes cambios está siendo la desestacionalización.
Si hace años la actividad se concentraba casi exclusivamente en julio y agosto, actualmente muchos campings aragoneses mantienen niveles muy altos de trabajo desde comienzos de junio hasta finales de septiembre. Según Segura, las reservas en estos meses de temporada ampliada han llegado a duplicarse respecto a los niveles anteriores a la pandemia.
El fenómeno también alcanza al invierno. Los campings situados en zonas de montaña encuentran en el esquí y en las vacaciones navideñas una segunda temporada de gran demanda, con fechas como Nochevieja especialmente solicitadas.
El Pirineo, uno de los grandes atractivos
El entorno natural juega un papel fundamental en el éxito de los campings aragoneses. Senderismo, montaña, ciclismo, deportes de aventura o nieve permiten convertir la estancia en algo más que simplemente disponer de un lugar donde dormir.
El propio Camping Aneto, situado en el valle de Benasque, se encuentra a unos tres kilómetros de la localidad y a 1.220 metros de altitud. El establecimiento ofrece alojamiento para tiendas, caravanas y autocaravanas, además de bungalows y otras modalidades, y permanece abierto gran parte del año.
Pero el crecimiento no se limita al Pirineo. Los campings de Zaragoza cuentan con una importante presencia de viajeros extranjeros en ruta, mientras que los establecimientos de Teruel también están registrando buenos niveles de demanda.
Todo apunta, por tanto, a que el camping ha dejado de ser una alternativa exclusivamente ligada al verano para consolidarse como una forma de viajar durante buena parte del año, impulsada por el crecimiento del caravaning, la mejora de los alojamientos y el interés cada vez mayor por unas vacaciones vinculadas a la naturaleza.