← relatos

Viaje Europa 2006

por serafin
Portada — Viaje Europa 2006
Viaje Europa 2006 — página 2
Viaje Europa 2006 — página 3
Viaje Europa 2006 — página 4
Viaje Europa 2006 — página 5
Viaje Europa 2006 — página 6
Viaje Europa 2006 — página 7
Viaje Europa 2006 — página 8
Viaje Europa 2006 — página 9
Viaje Europa 2006 — página 10
Viaje Europa 2006 — página 11
Viaje Europa 2006 — página 12
Viaje Europa 2006 — página 13
Viaje Europa 2006 — página 14
Viaje Europa 2006 — página 15
Viaje Europa 2006 — página 16
Leer el texto del relato

Página 1

Hola amigos, vamos a compartir con vosotros nuestras experiencias en nuestro viaje a Europa en coche. Somos un
matrimonio joven: Serafín, Mar y nuestra hija Ayrem. En total hemos recorrido 6700 km a través de 6 países distintos. A
bordo de nuestro Peugeot 307 SW HDI 136 al cual le quitamos dos asientos traseros para tener mas capacidad de carga,
ya que nuestra intención era pernoctar en campings y llevarnos bastante comida para casi 4 semanas de viaje, en total
hemos estado 27 días fuera de casa los cuales os vamos a empezar a narrar:

Jornada 1 Madrid – Bordeaux 700 Km (Sábado 29 de julio de 2006)
Para empezar, comentar que contamos con la inestimable ayuda de un navegador Tomtom Go 710, aparatejo que
compramos poco antes del viaje, la verdad es que es una maravilla, te lleva a tu destino de forma clara, solamente hay
que dejarse llevar por sus indicaciones de voz.
Salimos de Leganés que es donde vivimos con destino Bordeaux, el viaje resulta tranquilo y apetecible, paradas justas
para estirar las piernas, desayunar, etc… tenemos la gran suerte y ventaja que nuestra hija Ayrem de 4 años le gusta ir en
coche, no se marea, ni vomita ni nada por el estilo, solamente hay que parar de vez en cuando para que se de dos carreras
y se desfogue. Dentro del coche, siempre va viendo películas en un DVD portátil (que gran invento) o jugando con sus
juguetes. Llegamos a la frontera con Francia por Irun, teníamos intención de repostar gasoil a precios de España antes de
entrar a territorio francés, ya que es 22 céntimos más caro el gasoil, pero parece ser que esa idea la tenía todo el mundo y
la gasolinera tenia unas colas tremendas de camiones y turismos para llenar sus depósitos, optamos por seguir viaje, no
merecía la pena la espera por ahorrarnos 3 euros. Ya en Francia camino de Bordeaux por autopista de peaje, paramos en
un área de descanso para reponer fuerzas y comernos unos bocatas. Las áreas de descanso de las autopistas francesas son
muy cómodas, grandes, con sombra y unos aseos muy limpios y cuidados. Llegamos a nuestro primer destino de paso
que es Bordeaux que junto con la última etapa de nuestro viaje es de las más largas en Km. El navegador nos llevó al
camping Beausoleil en Gradignan a las afueras de Bordeaux. Camping muy tranquilo y pequeño que nos sirvió para
pernoctar esa noche, ya teníamos echa la reserva desde España a traves de Internet. Nadie hacia ruido en el pequeño y
acogedor camping excepto nuestra pequeña Ayrem.

Jornada 2 Bordeaux – Le Mont Saint Michel 560 Km (Domingo 30-7-2006)
Llegamos a Beausoir, localidad preciosa y turística a
escasos 10 km de Le Mont Saint Michel, el camping
es perfecto, mucha sombra y parcelas de césped, todo
muy verde, estamos en Normandía al norte de
Francia, hace un poco de fresco. Instalamos la tienda
y nos acercamos hacia el majestuoso Mont Saint
Michel con su gran abadía medieval, para quien no lo
sepa, es una pequeña isla unida con tierra firme a
traves de una carreterita, y cuando sube la marea el
agua la rodea y cuando la marea esta baja, esta
rodeada de arena (y algunas movedizas y peligrosas)
además de cientos de aves marinas, solamente nos
dedicamos a admirarlo desde la carretera, ya que al
día siguiente lo visitaríamos con detalle. Regresamos
al camping y Ayrem estuvo bañándose en la piscina
del camping que tenia unos divertidos toboganes. El
único inconveniente es que la niña no entiende a los
otros niños por que según ella “hablan raro” pero al
final acababan jugando todos juntos.
                                                         Ctra. acceso a Mont Saint Michel

Jornada 3 Lunes 31-7-2006

                                                         El día de hoy lo dedicamos a descansar y bañarnos en la piscina
                                                         en las horas centrales del día cuando el sol asomaba entre las
                                                         nubes, la temperatura rondaba entre los 20-25 grados y por las
                                                         tardes bajaba hasta los 15 grados. Jornada tranquila, que
                                                         aprovechamos para pasear por el camping, el pueblecito y
                                                         comprar carne fresca para cenar por la noche. Ayrem disfrutó
                                                         mucho e hizo amistades con niños franceses y belgas. La gente
                                                         del camping es muy amable y agradable, todo el mundo sonríe y
                                                         te saluda, se respira tranquilidad, relax y buen rollo. De todas
                                                         formas ya se sabe que los franceses son muy educados y
                                                         refinados, ya podríamos tomar nota los españoles.

Página 2

Jornada 4 martes 1-8-2006
Después de madrugar y tomar un buen desayuno, nos
subimos a nuestro Peugeot y nos dirigimos hacia Le Mont
Saint Michel, una vez allí, en los laterales de la carretera,
hay unas explanadas asfaltadas y habilitadas para aparcar
los coches, en estas explanadas no hay problema con la
subida de la marea, solamente una vez al mes, mas o menos,
que según dicen los lugareños, viene una marea “viva” y
fuerte y lo inunda todo, y no se puede aparcar ahí. El resto
de los días la marea no llega hasta el parking. De todas
formas esta indicado en carteles y paneles informativos el
horario de las mareas. El parking tiene un precio de 4 euros
al día para los coches. Aparcamos y nos dirigimos hacia la
Abadía medieval, realmente es digno de ver, la gran altura

                                                                            Bonito claustro interior de la abadía medieval

                                                                     donde esta edificada, contrasta con la llanura de la bahía donde
                                                                     esta situado el Monte. Los alrededores de la fortaleza están
                                                                     salpicados de multitud de casitas medievales, que antaño eran
                                                                     tabernas, donde los peregrinos se divertían antes de subir a la
                                                                     Abadía y cumplir con sus penitencias y obligaciones cristianas,
                                                                     ahora están habilitadas como tiendas de souvenir, restaurantes y
                                                                     hoteles. Es un gran negocio enfocado al turismo, las calles son
                                                                     estrechas pero preciosas, parece como si nos hubiésemos
                                                                     trasladado a la época medieval. Ni que decir tiene, que todas
                                                                     estas calles están empinadas y cuesta arriba, aunque existen
                                                                     atajos para llegar antes a la Abadía a base de subir empinadas
Casas típicas, reconvertidas a restaurantes y tiendas alrededor de
                                                                     escaleritas hasta llegar a la entrada de la Abadía, casi al final del
la Abadía medieval.
recorrido tuvimos que coger a hombros a la niña, que
empezaba a protestar por tantas escaleras. Las escaleras
son un tanto peligrosas sobre todo bajando, ya que están
empedradas y tienen más años que Matusalén. Entrar a la
Abadía cuesta 7 euros por persona los niños hasta 6 años
no pagan. Hay visitas guiadas más caras, y con los
pinganillos para traducir las explicaciones del guía. Por
dentro la Abadía es muy grande y tienes toda la mañana
para seguir el recorrido marcado, subiendo a lo más alto y
contemplando como la marea avanza, o bien se retira.
Aquí pasamos toda la mañana, nos comimos a media
mañana unos bocatas de jamón que habíamos preparado
por la mañana, con unas latas que compramos por ahí.
Los restaurantes eran bastante caros, también había
muchos puestos de salchichas y perritos calientes con
                                                             Escaleras de acceso a la abadía y uno de los miradores al
patatas fritas, con unos precios bastante altos.             fondo.
Caminamos por todas las callecillas, compramos algún
souvenir, nos hicimos muchas fotos. Desde luego es un lugar bastante encantador de visitar y parece ser que es el
segundo lugar mas visitado de Francia después de la torre Eiffel. Sobre las tres de la tarde nos fuimos al camping, que
estaba a escasos 10 minutos en coche, a comer y echarnos la siesta. Tarde de descanso en el camping.

Jornada 5 Le Mont Saint Michel – Paris 360 Km (Miércoles 2-8-2006)
Después de desayunar y recoger el campamento, sobre las once de la mañana ponemos rumbo hacia París, viaje tranquilo
y sin ningún contratiempo. Llegamos sobre las tres de la tarde al camping “Du Bois de Bologne” gigantesco y
cuadriculado camping en París, cercano al metro parisino. Ya tenia echa una reserva previa desde España. Con lo cual
enseguida nos asignaron nuestro emplazamiento, una parcela de unos 10 metros de largo por 5 de ancho con electricidad
y un farolito de luz y con una cadena para cerrar el emplazamiento. Antes de montar la tienda, nos pusimos a comer unos
macarrones con salchichas. A modo de comentario, deciros que disponemos de una nevera portátil que en los viajes va
conectada al coche a 12 voltios y en los campings la conectamos a la red eléctrica, con lo cual siempre podíamos llevar
los yogures, la leche, embutidos, bebidas y demás alimentos perecederos frescos, además de una segunda nevera de toda
la vida para enfriar bebidas con hielos. Aquí tuvimos, lo que se podría considerar el primer problema, no teníamos el
adaptador europeo (azul) para el cable de la corriente eléctrica, normalmente te lo facilitan en los campings. Pero la tía
que había en ese momento en la recepción decía que no tenían. Bueno, no pasa nada, después de comer y montar la
tienda, echamos mano del Tomtom y nos llevo a un Auchan (Alcampo) a 10 km del camping, donde compramos alguna

Página 3

cosilla de comida que nos faltaba y buscamos el susodicho adaptador, PUES NO HABIA, fuimos a varios sitios mas y
no dimos con el. Estábamos ya un poco cansados, ya que el tráfico de Paris es el típico de una gran ciudad o sea atascos,
que nos dimos por vencidos y regresamos al camping sobre las ocho de la tarde. Nuevamente volvemos a preguntar en la
recepción del camping por el adaptador, por si tenían ya alguno libre, y nos atendió un chico muy amable que nos dijo
que si tenia. SIEMPRE habían tenido, la otra chica no se enteraba ni del nodo. Pero no lo alquilaban, ni prestaban, lo
vendían por 18 euros, joder que caro. Por supuesto lo compramos y ya nos quitamos de problemas para el resto del viaje.
Cenamos, paseamos por el camping y a dormir, que mañana nos espera un día completo por la ciudad de las luces.

Jornada 6 París (jueves 3-8-2006)
Después de desayunar, nos disponemos a coger el autobús
lanzadera del camping que por 3 euros por barba y los
menores de 3 años no pagan, te lleva a la parada del metro
“Porte maillot” de la línea 1 a unos 3 o 4 kilómetros del
camping y a pocos km del Arco del triunfo. Esta ciudad ya
la conocimos de anteriores viajes, y solamente nos
dedicamos a repetir la visita a los sitios             mas
emblemáticos, como la Torre Eiffel, Sagrado Corazón, La
Catedral de Notre Dame y el Arco del triunfo. Comimos en
un McDonals cerca del Sagrado Corazón a unos precios
muy parecidos a los de España. A la pequeña, la
llevábamos en una sillita, para que no se cansase de patear
la calle, además la sillita servia de apoyo para las
mochilas. Hicimos un recorrido en los barcos que van por
el Sena. Hay una compañía que se llama “BatoBus” que
por unos 11 euros mas o menos, no recuerdo exactamente
por persona, (niños pequeños no pagaban) hacia un
recorrido por el Sena con paradas en los principales
atracciones turísticas, pasaba un barco cada 20 minutos

                                                              mas o menos, y te podías subir y bajar todas las veces que
                                                              quisieras durante todo el día. Es una opción muy buena
                                                              para visitar muchos sitios emblemáticos que se
                                                              encuentran a orillas del Sena y ver la ciudad desde el rió.
                                                              Estaba bastante nublado y al final ocurrió lo que nos
                                                              temíamos. Empezó a llover con mucha fuerza, cuando
                                                              paseábamos por los Campos Eliseos. La gente saco sus
                                                              paraguas, sus chubasqueros y la vida continuaba como si
                                                              nada pasara. Nosotros llevábamos nuestros chubasqueros,
                                                              nos los pusimos, nos protegimos en algunos soportales,
                                                              con más turistas y esperamos a que dejara de llover con
                                                              fuerza. Finalmente ya no lluvia tan fuerte, pero con lluvia
                                                              fina nos fuimos poco a poco andando hasta que llegamos
                                                              a una boca de metro, y dimos por finalizada la visita a
                                                              Paris. Llegamos al camping y la lluvia seguía y seguía.
                                                              Nos empezamos a preocupar un poco. Montamos una
                                                              especie de avance para la tienda, con unos grandes
                                                              plásticos y una lona de una tienda canadiense que
                                                              llevábamos en el coche por si acaso. Suficiente grande
                                                              para poder meter dentro la mesa y las tres sillas y demás
                                                              enseres y poder cenar ha cubierto. Estuvo lloviendo toda
la noche, nos dormimos oyendo la lluvia en nuestra tienda

Página 4

Jornada 7 Paris – Parque Asterix – Paris 60 Km (viernes 4-8-2006)
Menos mal, ha amanecido con el cielo despejado,
alguna nube, pero radiante y con sol. Desayunamos y
le decimos a nuestro “Tomtom” que nos lleve al
parque Asterix. Llegamos rápidamente ya que esta a
solo 30 Km de Paris. La pequeña Ayrem esta muy
emocionada, lleva muchas semanas esperando este
día. El parque es precioso, cuando entras parece
como si estuvieras en una aldea gala, todo esta muy
bien ambientado y decorado basándose en los
famosos comics de Asterix y Obelix. Poco público,

                                                       (todo el mundo se va a Eurodisney) con lo cual no había colas en
                                                       las atracciones, así el día nos cundió mucho y disfrutamos los
                                                       tres subiéndonos en las atracciones. Mereció mucho la pena la
                                                       visita a este parque y ver la cara de felicidad que tenia la niña,
                                                       además de que la permitían subirse a muchas atracciones que en
                                                       otros parques, no le permiten. Había actuaciones en directo y
                                                       demás historias típicas de los parques de atracciones. Los
                                                       precios eran de 34 euros los adultos y 24 los niños de 3 a 11 años
                                                       y 6 euros el parking para el coche todo el día. Hay que tener en
                                                       cuenta que cierran el parque muy temprano a las 19 horas, con lo
                                                       cual para aprovechar el día conviene estar allí a partir de las
                                                       9:30h que es cuando abren al público. Por cierto los precios de
                                                       las comidas y bebidas dentro del parque eran prohibitivos, latas
                                                       de refrescos y cervezas a 3 euros, el botellin de agua 2 euros y
                                                       los menús a base de pizzas y hamburguesas, no bajaban de 15
                                                       euros. Nuevamente íbamos preparados con unos buenos bocatas
                                                       de queso y jamón de España, para comer. Por la tarde regreso al
                                                       camping. Duchita caliente, paseito por el camping, cena y a
                                                       dormir.
 Bonitos decorados en el Parque Asterix

Jornada 8 Paris – Grimbergen (Bélgica) 360 Km (sábado 5-8-2006)

                                                                          El día amaneció lloviendo, con lo cual
                                                                          recogimos la tienda después de desayunar y
                                                                          los trastos como pudimos y pusimos rumbo
                                                                          hacia Bélgica. Peliculita de DVD para la
                                                                          niña y durante el viaje dejó de llover y salio
                                                                          el sol. Cabe señalar que en Bélgica las
                                                                          autopistas son gratuitas, aunque no son de la
                                                                          calidad de Francia. Llegamos a Grimbergen
                                                                          sin ninguna complicación antes de la
                                                                          comida. El camping estaba en una zona muy
                                                                          arbolada, tranquila y a unos 20 grados de
                                                                          temperatura. Comimos y montamos el
                                                                          campamento con todas las protecciones
                                                                          necesarias para la más que posible lluvia.
                                                                          Ayrem ha conocido a María, una niña
                                                                          española de Zaragoza, lo cual es estupendo,
                                                                          ya que por lo menos habla con alguien en
                                                                          castellano, por que ya se cansa de decir
                                                                          Bounjour, mercy, bonsoir, etc… Además sus
                                                                          padres son muy amables y simpáticos y
entablamos rápidamente una conversación comentando las anécdotas de los viajes pasados y del actual. Antes de que
cierren, nos acercamos a un Carrefour en Grimbergen, compramos yogures, una carne de buey deliciosa, fruta y verdura
a un precio parecido al de España. Un poco de juego con Ayrem, cenar y a dormir en el tranquilo camping.

Página 5

Jornada 9 Grimbergen – Brujas – Grimbergen 215 Km (domingo 6-8-2006)
Ponemos rumbo a Brujas a poco mas de 100 km de
Grimbergen y escasos 25 kilómetros del mar del Norte y
del principal puerto marítimo de Bélgica, en la ciudad de
Oostende, vamos por autopista con lo cual llegamos
enseguida. Brujas es una ciudad preciosa y con mucho
encanto. Como bien dice su nombre en las tiendas de
souvenir hay multitud de brujas típicas de esta preciosa
ciudad. Tiene una plaza magnífica donde asistimos a una
actuación en directo de una orquesta local tocando una
música muy alegre y rítmica, había también un titiritero
con sus marionetas de donde nos costo mucho trabajo
arrancar a Ayrem. La arquitectura típica medieval de la
zona le da un aspecto muy romántico y encantador a la
ciudad. Todo está muy limpio y surcado por varios
canales de agua navegables, donde te puedes dar un paseo
en unas barcas. Nosotros no subimos, la verdad es que
parecían pateras, con mucha gente apelotonada en muy         Plaza Mayor de Brujas, al fondo el Ayuntamiento.
poco espacio. Multitud de restaurantes y kioscos callejeros de comida a un precio mas razonable que en Francia. El
tiempo nos acompaño durante el día, llegando a hacer calor y llegar a los 30 grados. Realmente la ciudad es encantadora
                                                           a nosotros nos gustó mucho caminar por sus estrechas calles
                                                           y ver las fachadas de sus edificios y monumentos, escuchar
                                                           los carillones y campanadas de sus iglesias, oír el ruido de
                                                           los cascos de los caballos en los adoquines, que paseaban
                                                           sin parar a los turistas en bonitas calesas.
                                                                     Por la tarde ya de regreso hacia Grimbergen,
                                                           decidimos acercarnos a Bruselas aunque no teníamos
                                                           previsto ir por allí, ya que realmente se necesitan varios días
                                                           para poderla ver y visitar, aparte de que nuestra agenda de
                                                           viaje esta un poco apretada con otras prioridades. En futuros
                                                           viajes, habrá que dedicarle el tiempo que se merece esta
                                                           ciudad. Bruselas esta apenas a 10 km de Grimbergen. Para
                                                           variar, fue entrar en la gran ciudad y había atasco.
                                                           Enfilamos hacia el casco viejo gracias a la ayuda de nuestro

 Zona de restaurantes en la plaza Mayor

Tomtom y logramos aparcar cerca de la famosa fuente del
Mannekem Pis atestada de turistas haciéndose fotos. Cuenta la
historia que un rico comerciante, perdió a su único hijo en la
ciudad y tras unos días perdido, lo encontró en ese lugar
desnudo y haciendo pis. Y por la alegría y como celebración de
haberlo encontrado sano y salvo, mando construir esa fuente
con el niño haciendo pis. Realmente uno se espera una estatua
mas grande, pero realmente es muy pequeña y en cierto modo
defrauda un poco, pero bueno, nos hicimos la foto de rigor.
Como estábamos cansados y no teníamos mas ganas de andar.
Decidimos marcharnos al camping a descansar para al día
siguiente poner rumbo a Amsterdam. En otra viaje visitaremos
Bruselas como se merece y se le dedicaran mínimo un par de
días. Pero eso será ¿El año que viene? Ya veremos haber. Ya en
el camping, Ayrem se volvió a encontrar con su amiguita de
Zaragoza, con quien estuvo jugando hasta la hora de la cena,
mientras los papas charlábamos animadamente sobre los sitios
que habíamos visitado compartiendo unas cervezas y unos
aperitivos. Buen tiempo, buena cena y a dormir. Parece ser que
las lluvias nos han dejado.

                                                                   El famoso Mannekem Pis

Página 6

Jornada 10 Bruselas – Amberes – Amsterdam 190 Km (lunes 7-8-2006)
                                                                             Después de recoger nuevamente el campamento. Ha
                                                                             amanecido con el cielo un poco cubierto. Ponemos
                                                                             rumbo hacia Amsterdam, de camino pasamos por
                                                                             Amberes la segunda ciudad mas grande de Bélgica. A
                                                                             escasos 50 km de Grimbergen, se localiza a orillas del
                                                                             río Escalda, cerca del mar del Norte. Uno de los puertos
                                                                             más importantes de Europa, y el segundo del país, está
                                                                             comunicado con las regiones industriales del sureste de
                                                                             Bélgica mediante el canal Alberto, que la une a Lieja.
                                                                             Tiene una preciosa catedral, una magnífica
                                                                             construcción de estilo gótico que data de los siglos XIV
                                                                             y XV, es la iglesia más importante de Bélgica, y está
                                                                             rematada por una torre de 121,9 m de altura. En la
                                                                             catedral se conservan pinturas de Rubens, que vivió la
                                                                             mayor parte de su vida en la ciudad. También son muy
                                                                             bonitos y dignos de verse por su valor arquitectónico el
                                                                             Ayuntamiento, así como numerosas casas de gremios
Castillo medieval a orillas del caudaloso río Escalda a su paso por Amberes. de la época medieval que aún bordean la plaza del
mercado y que en actualidad están rehabilitados y
reconvertidos en restaurantes y diversos negocios, pero
manteniendo intacta su fachada exterior dándole a la plaza
del mercado ese aspecto tan medieval, que te transporta en
el tiempo a épocas pasadas. Nos hicimos las fotos de rigor
compramos algún souvenir a continuación reanudamos
nuestro viaje hacia Amsterdam. Llegamos a Amsterdam y
comimos en un McDonals un poquito más caro que en
España después nos dirigimos hacia el camping. Aquí
tuvimos un pequeño contratiempo, ya que no era posible
hacer reservas en el camping “Gaasper” para tiendas de
campaña a traves de Internet, cuando llegamos estaba
completo, la verdad es que no me lo esperaba, en parte lo
comprendo ya que es uno de los camping mas grandes de
Holanda y encima junto al transporte público que te lleva al
centro de Amsterdam. Pero no pasó nada, pusimos al GPS a
                                                                      Plaza donde esta situada la catedral.

                                                                  Edificio del Ayuntamiento de Amberes.

                                                    funcionar y rápidamente nos localizó otro camping a 10 Km del
                                                    centro urbano en la otra punta de la ciudad, cogimos la autopista
                                                    gratuita que bordea Amsterdam y llegamos a un idílico y
                                                    paradisíaco camping en un bosque frondoso y verde rodeado de
                                                   estanques y lagunas y con todo el suelo de césped. Realmente era
  Catedral de Amberes.
                                                   impresionante. Montamos el campamento, el tiempo estaba nublado
y se puso a llover con mucha fuerza, rápidamente todos a cubierto, se puso el cielo gris y estuvo lloviendo toda la tarde y
toda la noche. Menos mal que el césped del camping era muy drenante y absorbía muy bien el agua.

Página 7

Jornada 11 Amsterdam 20 km (martes 8-8-2006)
Después de toda la noche lloviendo, amaneció y dejo de llover. Desayunamos y decidimos ir a Amsterdam en coche,
concretamente a la estación Central y dejar nuestro querido Peugeot en un parking público que nuestro inseparable
Tomtom nos localizó. Llegamos y aparcamos el coche, el precio era de 3 euros la hora. Nos santiguamos y dejamos el
coche. Allí había matriculas de coches de toda Europa. La ciudad es muy peculiar, a la vez que hermosa con unos
canales, mejor dicho multitud de canales atravesando la ciudad. Comenzamos andando casi sin rumbo fijo, mirándolo
                                                                      todo y observando la arquitectura típica de las casas
                                                                      holandesas, los cientos de ciclistas y la animación que
                                                                      se respiraba en el ambiente. Hay multitud de tiendas
                                                                      de todo tipo, restaurantes, cines, teatros, museos y por
                                                                      supuesto los famosos Coffee Shops donde te venden
                                                                      y puedes consumir a drogas blandas de forma
                                                                      totalmente legal. Paseamos por el distrito rojo,
                                                                      llamado así por la cantidad de luces rojas que hay por
                                                                      allí. La atracción principal consiste en pasearse por la
                                                                      zona y rápidamente se empiezan a ver unos
                                                                      escaparates donde las prostitutas están en ropa
                                                                      interior, unas se están peinando, otras bailando,
                                                                      hablando por el móvil, limándose las uñas, en fin
                                                                      cada una a lo suyo, pero expuestas al público sin
                                                                      cortarse ni un pelo. Nuestra hija decía que estaban
                                                                      vistiéndose para irse a una fiesta. La gente pasea por
                                                                      allí sin ningún problema, con niños pequeños como es
  Plaza Dam. Ámsterdam.                                                nuestro caso, la zona esta fuertemente vigilada por
                                                                       cámaras de televisión y policía con lo cual nadie se
mete con nadie y todo el mundo va a su rollo, se respira un ambiente extraño, pero a la vez tranquilo. Por cierto no se
pueden hacer fotos ni grabar en video por esta zona, existen cantidad de carteles y letreros recordándotelo y es mejor
hacer caso, por que puede venir un macarra de aquellos que había por ahí y tirarte al canal. Lo mejor es pasear y mirar y
el que quiera pues ya sabe.
Otro lugar con mucho encanto es la plaza Dam que holandés significa dique. Esta gran plaza es lugar de encuentro y
celebraciones para los habitantes de la ciudad, esta llena de mimos y titiriteros buscándose la vida, en esa plaza esta el
antiguo ayuntamiento, convertido en Palacio Real y además esta realmente atestada de palomas. En esta ciudad también
conocimos el colmo de la comida rápida, la
comida        ultrarrápida.   Existían      unos
establecimientos llamados FEBO (en Internet
hay información) en los que entrabas y te
encontrabas con unos expositores verticales
como si fueran buzones de una comunidad de
vecinos, pero transparentes, detrás había un
cocinero reponiendo constantemente. Había
hamburguesas, y unas especies de croquetas
grandes con nombres rarísimos de leer y más
de pronunciar, en fin todo tipo de guarrerias y
comida basura. Pues bien, los precios variaban
entre 1 a 3 euros, tu veías una hamburguesa
que te entraba por los ojos, echabas dos euros
en una ranura de monedas y podías abrir el
buzón, sacabas tu hamburguesa y te la comías.
Sin colas sin esperas de ningún tipo. En
Amsterdam también existen como en Paris los
Barcos Bus, sacas un ticket de unos 15 euros y
podías subirte en la red de barcos-Bus que          Paisaje urbano. Amsterdam
surcaban los canales con paradas en los
principales lugares de interés turístico. Además de tener una perspectiva distinta de la ciudad desde el agua. Ciertamente
es una ciudad alegre, bulliciosa, muy pero que muy marchosa, donde reina el total respeto entre unos y otros y nadie se
mete con nadie. Había gente por la calle con verdaderos pedos sujetándose los unos a los otros y sin meterse con nadie,
por supuesto bajo la atente mirada de mas de un policía de paisano o de uniforme. Ya por la tarde nos dirigimos hacia la
estación central a coger nuestro coche, estuvo 7 horas en el parking nos cobraron 21 euros. Pusimos rumbo hacia el
camping para cenar en condiciones, un buen puré de verduras y carne con unos huevos con patatas fritas en aceite de
oliva para la pequeña. Y unos callos de lata con una ensalada fresca y unas copillas de vino para nosotros. Un poco de
tertulia, mientras la pequeña veía una película en el DVD portátil, recordando las calles de Amsterdam y decidimos que
volveríamos al día siguiente pero de noche. Por cierto toda la noche lloviendo

Página 8

Jornada 12 Amsterdam – Marken – Edam – Amsterdam 70 Km (miércoles 9-8-2006)
Hoy hacemos un pequeño recorrido por unos pueblos típicos holandeses llenos de encanto, con sus molinos, sus canales
y sus amables gentes. El primero de ellos es Marken, para llegar a el tienes que ir por una carretera por encima de un
dique con agua a ambos lados, originalmente era una isla. Cuando la carretera se acaba llegas a un parking que te cobra
creo recordar unos 3 euros y puedes dejar el coche todo el día. Llegamos, aparcamos y estuvimos visitando una fábrica
de zuecos de madera, muy curiosa. Junto al aparcamiento, después atravesamos un mini puente en un canal de unos tres
                                                                                         metros de ancho, y comenzamos a
                                                                                         caminar, por aquí no hay coches,
                                                                                         solamente alguna furgoneta de reparto.
                                                                                         Parece que entras en un cuento de hadas
                                                                                         y esperas a que aparezca la casita de
                                                                                         chocolate, las casas de madera o negra o
                                                                                         verde obscura con tejados muy
                                                                                         puntiagudos, en las ventanas tenían
                                                                                         todas colgadas unas cortinas de encaje
                                                                                         preciosas y hasta la mitad de la ventana,
                                                                                         no existen las persianas y se ve el
                                                                                         interior de las casas, los jardines tienen
                                                                                         muchos adornitos como gallinas,
                                                                                         enanitos, duendes, vacas, todo de
                                                                                         madera, muy bien pintados y con
                                                                                         mucho colorido. Tiene un mini puerto
                                                                                         deportivo con muchas embarcaciones
                                                                                         de pesca y un transbordador que te lleva
                                                                                         a Voledam, ciudad por la que mas tarde
                                                                                         pasaremos en coche. En el puerto había
                                                                                         puestos que vendían pescado fresco y
Casitas de madera en Marken                                                             también cocinado a un precio muy
                                                                                        asequible. Había algunas tiendas de
souvenir y alguna tabernilla donde poder comer o tomarse un refrigerio. En general se respiraba una tremenda calma y
tranquilidad con el cielo encapotado y el mar gris, parecía que estuviésemos en otra época. Por cierto había un pequeño
supermercado, donde aprovechamos para comprar yogures, fruta y verdura un poco más caro que en España, pero de una
calidad infinitamente superior a España. Daba mucha rabia ver unos buenísimo y aromáticos tomates en cajas con
procedencia de Murcia, que en España no los ves, y si los ves son a precio de oro. Cuando nos marchábamos hacia el
parking al atravesar el mini puente. Ayrem estaba en mitad de la calle y llegaba un señor con una furgonetilla, que muy
amablemente paro el motor, esperó a que pasará la niña y se puso a intentar hablar con nosotros, cuando le dijimos que
éramos de España, empezó a recitar los nombres de los reyes y del príncipe Felipe en castellano aunque con un fuerte
acento Holandés y decirnos cuanto sol hay en España. Señor simpatiquísimo y súper agradable que se le veía que no
tenía nada de estrés ni las prisas que hay en las grandes ciudades. También es curioso, un habitante del pueblo, se me
acercó con un paquete de tabaco español, y me pidió que le leyera el mensaje de las autoridades sanitarias, se lo leí dos
veces y el holandés lo repitió en perfecto castellano, me dio las gracias muy amablemente y se despidió. Llevaba puestos
en los pies unos enormes zuecos. Mientras tanto lloviznaba muy suavemente. Cogimos el coche y fuimos hacia Edam,
pasando por Voledam, todos estos pueblos ya mas grandes y comerciales, eran igual de encantadores y tenían la misma
arquitectura de casas. En Edam, pueblo famoso por sus quesos de bola, paramos. Allí por primera vez desde que salimos
de España, compramos un periódico español. Para leer más tarde.
En Edam descargué las tarjetas de la
cámara de fotos a un CD en una tienda de
fotos. Compramos algún souvenir, Ayrem
se encaprichó de una bandera Holandesa y
por su puesto se salio con la suya. Edam
era muy parecido a Voledam. Se respiraba
también un ambiente muy sosegado
totalmente contrario a Amsterdam.
Nuevamente me fijé y me llamó la
atención las cortinas de encaje por la
mitad de la ventana, eran muy curiosas y
bonitas, no hay persianas en ningún sitio,
los ventanales son muy grandes para
aprovechar al máximo la luz solar. A todo
esto de vez en cuando llovía y paraba,
llovía y paraba. Finalmente regresamos al
camping. Nos comimos una buena fabada
asturiana de bote, descansamos un poco,
ducha, lectura del periódico y sobre la
ocho de la tarde nos fuimos a Amsterdam
de nuevo. Queríamos ver esta ciudad             Rincón entrañable en el pueblo de Marken.

Página 9

iluminada, nuevamente fuimos al parking de la estación central, aparcamos y nos dirigimos hacia el distrito rojo. Ahora
que los neones y las luces rojas sustituyen al gris diurno del cielo, la ciudad se ve distinta. Muchos reflejos en los
canales, más animación, más gente por la calle con ganas de marcha. La zona de las prostitutas parecía un hervidero de
curiosos y de clientes. Los coffee shops no paraban de echar humo de sus entrañas. Los puentes iluminados, las barcas
igualmente. Nos sentamos en una plaza junto a un bonito castillo habilitado como restaurante y nos tomamos unas
cervecitas. Había mucha animación y empezamos a imaginarnos lo bien que lo podríamos pasar si no fuéramos con una
niña de 4 años. Continuamos con nuestro paseo por la zona de copas y finalmente una vez cumplido nuestro objetivo de
ver la ciudad de noche, nos fuimos al parking a recoger nuestro coche, esta vez nos cobraron 9 euros por las tres horas
que estuvimos. De regreso al camping tardamos 20 minutos en hacer los 10 km. llegamos a las 23:20h y ya habían
cerrado el acceso al camping en coche (Se nos pasó la hora). Pero no pasó nada dejamos nuestro querido Peugeot
cargado con nuestras cosas en el parking, cogimos lo que nos iba a hacer falta para cenar y al día siguiente nada mas
levantarnos fuimos a por el. Por cierto toda la noche lloviendo.

Jornada 13 Amsterdam – Den Haag – Rótterdam – Gouda - Amsterdam 170 Km (jueves 10-8-2006)
                                                      Nos hemos levantado temprano y lloviendo a mares,
                                                      después del desayuno nos subimos al coche y nos vamos
                                                      hacia Den Haag (La Haya) para visitar la ciudad en
                                                      miniatura “Madurodam” esto es un recinto grande y al aire
                                                      libre donde unos verdaderos artistas de las miniaturas ha
                                                      recreado los principales edificios y monumentos de interés
                                                      reducidos de escala, es realmente asombroso y bonito
                                                      observar el detalle y esmero que han puesto para la
                                                      realización de estas miniaturas, con trenes y coches en
                                                      movimiento, el aeropuerto con los aviones andando por la
                                                      pista, el puerto de Rótterdam con sus barcos mercantes y
                                                      trasatlánticos, incluso hay una esclusa en miniatura por la
                                                      que pasan también los barcos. Es realmente bonito y merece
                                                      la pena visitarlo, a pesar del chaparrón que nos cayó encima.
                                                      Salimos de “Madurodam” y nos dirigimos hacia la playa de
                                                      Scheveningen, que para los holandeses es su playa favorita
 Edificios emblemáticos de Holanda a escala en “Madurodam” Den
 Haag (La Haya)

y con mas ambiente de todo el mar del norte, la tienen
llenita de chiringuitos y locales para comer y tomar copas,
solamente hay una diferencia con una playa española, el
clima. Cuando nosotros estuvimos, había 10 grados de
temperatura y un tremendo aire y encima lloviendo.
Apenas pudimos bajarnos del coche. Sin embargo se veía
gente haciendo surf, con sus trajes de neopreno y gente
volando gigantescas cometas, hacia demasiado frio y nos
fuimos a comer a un socorrido y barato burguer. Después
de comer pusimos rumbo hacia Rótterdam, la temperatura
era fría de unos 10 grados y no paraba de llover, con lo
cual nos fastidió bastante la visita, pasamos por el centro
en coche, muchos edificios modernos, mucho coffee
                                                                 Ayuntamiento de estilo gótico en Gouda.

                                                           shop, la ciudad no tenia nada que ver con la arquitectura
                                                           típica holandesa, es una ciudad moderna y con mucha
                                                           marcha por la noche según dicen. En un momento que paró
                                                           de llover, nos hicimos una foto en el puente Erasmo y
                                                           decidimos seguir camino hacia Gouda. Milagrosamente el
                                                           cielo empieza a despejarse a medida que nos íbamos
                                                           alejando de Rótterdam. Paramos en Gouda un pueblo
                                                           bastante típico holandés y famoso por sus quesos, la plaza
                                                           principal del pueblo según dicen es la más grande del país,
                                                           el ayuntamiento es un edificio precioso de estilo gótico y
                                                           también hay una bonita iglesia del siglo XVI, por supuesto
                                                           la ciudad cruzada por canales como casi todas las ciudades
                                                           holandesas, hay muchas tiendas de todo tipo y unas
                                                           pastelerías alucinantes donde vendían bollería recién echa
  Al fondo el puente “Erasmo” en Rótterdam.                para chuparse los dedos. Aquí por lo menos no llovió y
encima nos salió el sol, aprovechamos para pasear y hacer alguna compra. Ya atardeciendo nos dirigimos nuevamente a
nuestro camping en Amsterdam a cenar y descansar.

Página 10

Jornada 14 Amsterdam – Alkmaar – Workum 165 Km (viernes 11-8-2006)
                                                                                  Estuvo toda la noche lloviendo sin parar, y
                                                                                  nos toco recoger la tienda lloviendo como
                                                                                  pudimos, estábamos un poco disgustados
                                                                                  por la lluvia y empezaba Serafín a querer
                                                                                  tomar rumbo sur en vez de ir rumbo norte
                                                                                  hacia Workum, finalmente cuando todo
                                                                                  estuvo recogido y colocado dentro del
                                                                                  espacioso Peugeot 307 SW decidimos seguir
                                                                                  con la aventura y seguir el recorrido
                                                                                  programado. La verdad es que jamás en
                                                                                  nuestra vida que nosotros recordemos,
                                                                                  habíamos visto llover de esa manera, los
                                                                                  limpiaparabrisas a máxima velocidad todo el
                                                                                  rato y a una velocidad muy reducida,
                                                                                  pusimos rumbo hacia el norte. Teníamos
                                                                                  prevista una parada en la ciudad de
                                                                                  Alkmaar, donde todos los viernes de 10 a 12
                                                                                  de la mañana se celebra una subasta
                                                                                  tradicional de queso, con los comerciantes
Puerto deportivo en el camping “It Soal” Workun (Holanda)                    vestidos con trajes de época. Pero el tiempo y
                                                                             los cientos de litros de agua que caían del
cielo, abortaron nuestros deseos, y decidimos seguir camino hacia el gran dique de casi 30 km que separa el bravo mar
del Norte del tranquilo mar de Ijssel. Este es el principal y mas grande dique de toda holanda, por encima discurre una
autopista de dos carriles para cada sentido. Ni que decir tiene, que atravesamos el dique lloviendo, lloviendo y lloviendo.
No paraba de llover, nos mirábamos y nos entraba ya la risa. Aunque con cierta preocupación, ya que hacia donde nos
dirigíamos, el cielo estaba negro, negro. Finalmente llegamos a Workun, el punto mas alejado de nuestro viaje a unos
2000 km de Madrid. Es un pueblo pequeño con un puertecito deportivo, con la intención de pasar dos días de descanso y
aprovechar para lavar ropa. Nos alojamos en el camping “It Soal” ya reservado previamente desde España. Tuvimos un
golpe de suerte y dejó de llover, con lo cual aprovechamos para montar el campamento rápidamente. El camping era
fantástico, a orillas del mar de Ijssel estaba lleno de coches alemanes y holandeses, nosotros éramos los únicos españoles
en todo el camping. El camping tenía un puerto deportivo para pequeñas embarcaciones, la gente hacia surf, volaban
cometas, esquí acuático, pesca etc… Bueno, una vez montado el campamento, nos comemos una buenas lentejas riojanas
de lata, nos relajamos un poco y le ponemos una película a la pequeña, de vez en cuando un rayo de sol aparecía en el
cielo y todos los holandeses y alemanes sacaban sus sillas, tumbonas y demás accesorios de sus tiendas y caravanas para
tomar el sol durante a lo mejor 10 minutos, cuando empezaba a llover, recogían las cosas y a cubierto. Que volvía a salir
el sol, se repetía la misma operación. A nosotros la verdad que nos hacia mucha gracia. Ciertamente esa gente, esta falta
de mucho sol, están pálidos, con esos ojos azules y esos cabellos tan rubios. Tarde muy plomiza en el camping,
aprovechamos para lavar toda la ropa sucia.

Jornada 15 Workun (sábado 12-8-2006)
Nos levantamos y por fin el cielo estaba despejado y con sol. Nos acercamos al pueblo para comprar en la farmacia una
pomada para unos granitos que tenia la pequeña muy feos de tanto rascarse en la cara de los mosquitos. Paseo por el
pueblo, compramos pan y nos marchamos al camping a tomarnos un aperitivo mientras preparábamos la comida. Tarde
de paseo y descanso en el camping.

Jornada 16 Workun – Bourscheid (Luxemburgo) 500 Km (domingo 13-8-2006)
Desayunamos, recogemos y ponemos rumbo hacia
Luxemburgo, el día amanece despejado, no nos lo
creemos. De camino hacia Luxemburgo decidimos
desviarnos un poco de la ruta marcada y volver a
pasar por Amsterdam a despedirnos de sus canales,
aprovechamos y comemos en un FEBO rápido y
barato. Ponemos rumbo hacia Bourscheid donde
llegamos a media tarde para instalarnos en el
Camping “Gritt” solamente durante una noche. El
camping esta a orillas de un río y en una zona de
bosques. Tarde de descanso, cena consistente y a
dormir.

                                                            Nuestro humilde campamento en Bourscheid.

Página 11

Jornada 17 Bourscheid – Cernay (Francia) 345 Km. (lunes 14-8-2006)
Luxemburgo es un pequeño país montañoso y lleno de bosques, los pueblos
que atravesábamos por la carretera nacional (no hay autopista) estaban
desiertos, no se ve apenas a gente por la calle, la temperatura es buena en
torno a 20 grados y no llueve. Llegamos enseguida a Luxemburgo la
capital, es una ciudad de aprox. 600000 habitantes. Las afueras de la ciudad
son un poco feillos, parecida a cualquier ciudad dormitorio de España, pero
cuando te adentras en el casco urbano y llegas al casco viejo, nuevamente el
encanto medieval aparece ante nuestros ojos, con bonitos edificios y altas
torres de castillos e iglesias, hay una especie de mirador y unos altos
puentes sobre un parque con mucha vegetación frondosa y verde. En centro
histórico es pequeño, dejamos el coche en un parking público, paseamos
por sus calles un par de horas, nos hicimos unas fotillos y seguimos nuestro
viaje hacia Cernay donde descansaremos antes de enfrentarnos a los Alpes.
Llegamos a Cernay a media tarde, instalamos el campamento y nos fuimos
a jugar a la sala de juegos recreativos con la pequeña. Cena y a dormir

                                                                                      Arquitectura típica de la zona. Luxemburgo
Jornada 18 Cernay (martes 15-8-2006)
Jornada dedicada al descanso en el camping, juegos, piscina cubierta, etc… cayó alguna tormenta dispersa. Este día
quisimos hacer compra de alimentos frescos y no nos acordamos de que era día 15 y en Francia no había abierto
absolutamente nada. Cogimos el coche y nos fuimos hasta Alemania Jajajajajaja, la frontera estaba muy cerca para poder
comprar leche, pan y unos yogures en una gasolinera de la autopista. Día muy tranquilo en el camping

Jornada 19 Cernay (Francia) – Sallanches (Francia) 387 Km (miércoles 16-8-2006)
                                                                       Día despejado y con buena temperatura, aprovechamos y
                                                                       vamos a hacer compra de fruta, verdura, huevos, carne y
                                                                       cerveza en un DIA a precios casi como en España, solamente
                                                                       que había mas calidad y variedad de productos. De nuevo en
                                                                       ruta, a media mañana llegamos a la frontera Suiza, que no
                                                                       pertenece a la zona euro, el policía de la aduana se acerca, nos
                                                                       mira la matrícula y nos pregunta a donde vamos y si tenemos
                                                                       intención de ir por autopista, le decimos que hacia Chamonix y
                                                                       que si vamos a usar la autopista, entonces nos colocó una
                                                                       pegatina en el cristal del coche por dentro y nos cobró 25 euros
                                                                       de impuesto estatal de circulación por autopista, válido para el
                                                                       año en curso, aunque a nosotros solo nos valió por unas horas.
                                                                       Rápidamente cogemos la autopista y nos dirigimos hacia
                                                                       Berna, la capital, que nos pilla de paso en nuestro camino hacia
                                                                       los Alpes. La ciudad es preciosa, con sus soportales, torres
                                                                       medievales y fachadas de los edificios. Es una ciudad
                                                                       administrativa y sede del gobierno y de cientos de bancos, las
                                                                       calles están superlimpias la verdad es que al ser una ciudad de
                                                                       paso, nos dedicamos a pasear por su casco viejo, repleto de
                                                                       tiendas y restaurantes bastante caritos por cierto. En Suiza no
                                                                       valen los euros, por lo cual tuvimos que sacar de un banco 100
                                                                       Francos suizos que equivalían más o menos a 80 euros. Nos
                                                                       comimos aquí dos grandes pizzas, salchichas y patatas fritas
                                                                       para la niña (que encima le echaba a los pajaritos que tienen
                                                                       hambre decía ella) con dos cervezas de 40 cc, nos costó 53
                                                                       euros, cada cerveza valía 5,40 euros, o sea bastante caro,
                                                                       Paseamos un rato por sus encantadoras calles y terminamos de
  Markgasse.- Es una avenida que discurre paralela al río, desde la
 torre del reloj hasta el foso de los osos, discurriendo entre hileras gastarnos el dinero que nos sobró de la comida en algún
 de arcos, con las tiendas situadas tanto a ras de calle como en los   souvenir. Pudimos admirar la torre del precioso reloj con sus
 sótanos cerrados con trampillas. Al fondo la torre del reloj,         figuras en movimiento sonando el carillón cada cuarto de hora.
 construida en el año 1220. Berna                                      En la ciudad apenas circulan coches, solamente tranvías
eléctricos y trolebuses. El símbolo de la ciudad es el Oso, es por ello que tienen una atracción turística que se remonta al
año 1513 en un foso en la ciudad donde se mantienen unos osos para que el público los vea y pueda darles de comer,
nosotros por desconocimiento, no lo pudimos ver, de todas formas al ser una ciudad de paso no indagamos en los sitios
turísticos de interés (lo dejaremos para otro viaje y nos pille de paso). Pero cuando llegas y ves las ciudades, te dan ganas
de quedarte dos o tres días para verlas a fondo, pero en esos momentos nuestro destino eran los Alpes nevados. Cogimos
nuestro querido Peugeot 307, le indicamos a nuestro inseparable Tomtom que nos guiara hacia nuestro destino y hacia

Página 12

allí nos dirigimos. Señalar que una vez que nos empezamos a alejar del centro histórico de Berna, empezamos a ver
bastantes casas okupa llenas de pintadas de protesta, con multitud de
punkis y gente muy animada y de fiesta, por aquí la limpieza ya
brillaba por su ausencia. Rápidamente salimos de la ciudad cogemos la
autopista y finalmente llegamos a Sallanches una localidad a unos 20
Km de Chamonix para instalarnos en el camping “L’ Ecurevil” donde
montamos el campamento base para los próximos 3 dias. El camping,
por supuesto maravilloso, esta rodeado de altas montañas y a una
temperatura de 25 grados. Nos vamos a jugar a los columpios con la
pequeña y a empezar a imaginarnos lo que nos depararía mañana el día.
Cena, peliculita de DVD y luego a dormir.

                                                                                    Las fuentes. En Markgasse, cada pocos metros en el
                                                                                   centro de la calle, hay una serie de bonitas fuentes
                                                                                   representando distintas figuras (la mayoría son
                                                                                   reproducciones de las originales). Las más bonitas son la
                                                                                   del Ogro, la del Gaitero, la del Arcabucero y la del
                                                                                   Alférez

 El tráfico esta restringido en el centro de la ciudad, apenas hay contaminación
 solo circulan tranvías y trolebuses eléctricos.

Jornada 20 Sallanches – Chamonix – Sallanches 54km. (jueves 17-8-2006)
                                                                              Día soleado y totalmente despejado y con unos
                                                                              25 graditos de temperatura. Chamonix es un
                                                                              popular centro vacacional alpino tanto en verano
                                                                              como en invierno, y también es el punto de
                                                                              partida de numerosas expediciones para ascender
                                                                              al cercano macizo del Mont Blanc y para
                                                                              explorar sus glaciares, especialmente Le Mer de
                                                                              Glace. Gracias a uno de los teleféricos más
                                                                              elevados del mundo, la ciudad está comunicada
                                                                              con un punto próximo a la cima del Aiguille du
                                                                              Midi (3.842 m). Y enseguida allí nos fuimos,
                                                                              comentar primero que el aparcamiento en esta
                                                                              población esta muy complicado, nosotros
                                                                              aparcamos en un parking muy cercano al
                                                                              teleférico por un precio de 4 euros todo el día.
                                                                              Fuimos al teleférico y pagamos sus caros pasajes
                                                                              de 35 euros cada adulto y 25 los niños mayores
                                                                              de 3 años (creo recordar) con un escozor en la
                                                                              cartera nos pusimos a la cola del teleférico. Son
Nieves perpetuas en los miradores del Auguille du Midi a casi 4000 metros de cabinas con una capacidad de unas 20 o 30
altura.
                                                                             personas todas de pie, parece el metro. Van
suspendidas por un grueso cable de acero y suben a una velocidad de entre 10 y 15 metros por segundo, van muy rápidas,
aunque solo se aprecia cuando te cruzas con otra cabina o pasas por alguno de los dos o tres grandes pilares de apoyo de
los cables, donde parece como si volaras. Recomiendan sobre todo a los niños que hagan el ascenso chupando o
masticando algún caramelo o chicle, por la presión. Si tienes vértigo, no deberías de subir aquí. Llegamos hasta la
primera parada, en el Plan de l’Aiguille a 2317 metros. (Chamonix esta a 1035m) Donde hay un bar y una terraza para
tomar el sol o admirar las espectaculares vistas, desde allí cogemos el segundo teleférico que nos llevará hasta la cima a
unos 3840 metros, es muy espectacular este último tramo donde la cabina sube por paredes casi verticales, aquí ya el
cagalís es total si miras hacia abajo. Llegas a una base de montaña con terrazas y un puente que une dos picos de piedra.
Aquí el frio es patente, estaremos a 0º grados y un viento helador, las vistas son sobrecogedoras, y la falta de oxigeno es
patente, ya que te cansas un montón para subir cualquier escalera. No tuvimos suerte y no pudimos ver el Mont Blanc
que estaba justo enfrente, ya que estaba cubierto de nubes. Hay multitud de pasadizos excavados en la roca y terrazas de
observación, además de una especie de gruta de hielo, desde donde los alpinistas salían al exterior para comenzar sus

Página 13

rutas por la alta montaña. Si tienes frio te metes dentro,
fue verdaderamente alucinante la experiencia, dentro
hay un bar con unos precios desorbitados, por supuesto
no compramos nada. Era cantidad de bonito ver a los
expertos montañeros y escaladores sacar sus equipos y
verlos descolgarse por las paredes de roca o caminando
por cornisas imposibles, daba miedo verlos. No nos
cansábamos de mirar el paisaje hasta que el frio nos
aconsejó meternos dentro, donde existe una exposición
de fotografías antiguas de cómo se fue construyendo el
teleférico. Iniciamos nuevamente el descenso hacia la
base que esta a 2317 metros, aquí ya no hay nieve y la
temperatura es más agradable. Nos sentamos en una
terraza a disfrutar del sol y el aire de la montaña
saboreando dos cervezas frías a 3 euros cada una.
Mereció la pena. Bajamos a Chamonix y empezamos a
pasear por sus calles y nos sorprendió una tienda de        Plan de L’ Aiguille 2317m.. Lugar de partida de numerosas rutas
deportes, donde vendían todo tipo de material de            senderistas.
montaña a un precio bastante barato, compramos tres forros polares de calidad por menos de 70 euros los tres,
muchísimo mas barato que en España. Nos sentamos a comer en un restaurante donde servían unas grandes tortillas y
pizzas, repetimos el menú de Berna con dos grandes y sabrosas pizzas para nosotros y unas salchichas con huevos fritos
y patatas para la niña con un helado de postre por 35 euros. Después de comer paseamos por el pueblo, donde solamente
hay hoteles, restaurantes y tiendas para gastar dinero. A media tarde cogimos nuestro Peugeot 307 y pusimos rumbo
hacia nuestro campamento. Ducha, jugar en los columpios, cena y a dormir.

Jornada 21 Sallanches (viernes 18-8-2006)
                                                                 Realmente este día partíamos hacia Torino (Turín)
                                                                 pero amaneció el día tan soleado y estábamos tan
                                                                 cómodos en este camping de montaña que
                                                                 decidimos quedarnos un día mas. Nos dedicamos al
                                                                 descanso, jugar en los columpios, bañarnos en una
                                                                 lagunilla artificial que había en el camping muy
                                                                 limpia y de aguas clarísimas donde se podían ver
                                                                 unos peces de medio metro nadando y por supuesto
                                                                 habilitada con una playita para el baño, la niña se
                                                                 lo pasó bomba con su padre, subidos a una tabla de
                                                                 surf sin la vela, remando con las manos por todo el
                                                                 lago. Conocimos a un matrimonio de abuelitos
                                                                 franceses muy amables que le regalaban galletas y
                                                                 chocolate a la niña, nosotros para corresponderles
                                                                 les ofrecimos un plato con una generosa ración de
                                                                 jamón y queso traído desde España. Se pusieron
                                                                 muy contentos y agradecieron mucho el detalle, y
                                                                 la mujer se fue a comprarle un helado a la niña y el
Camping “L’ Ecurevil”en Sallanches. (Francia)
                                                               hombre   nos regaló una botella de orujo artesano que
                                                               el mismo destilaba en su casa. Te tomas un chupito y
es la bomba, hemos guardado la botella para alguna ocasión y como recuerdo de este amable matrimonio. Cena y a la
cama prontito.

Jornada 22 Sallanches (Francia) – Torino (Italia) 200 km. (sábado 19-8-2006)
Día soleado y con buena temperatura, el día anterior estuvimos decidiendo si pasar por el túnel del Mont Blanc para
llegar más rápidamente a Italia, o bien hacer el recorrido por las carreteras de montaña, más largo y como dos horas más
de camino. Al final decidimos que ya que estábamos en los Alpes, había que disfrutar de ellos y nos fuimos por las
carreteras de montaña. Muy espectaculares y con unos paisajes dignos de ver, cientos de vacas, ovejas, caballos y demás
fauna pastaban placidamente a ambos lados de la carretera. Subimos un espectacular puerto de montaña donde nos
sorprendió un espesa niebla que nos obligaba a circular en primera velocidad a muy corta velocidad por unas curvas
imposibles de 180 grados fueron momentos tensos, ya que no había quitamiedos en los bordes de la carretera y sabíamos
que había precipicios, aunque la verdad todo el mundo conducía muy, pero que muy despacio en estas condiciones.
Coronamos el puerto y en cuando bajamos unos cientos de metros se disipó la niebla y volvió a salir el sol. Finalmente
llegamos a Torino al camping Villa Rey, que sitio más cutre por favor. En comparación de los demás campings donde
nos hemos alojado. La recepción era una barraca de madera supercutre, los servicios por lo menos estaban limpios, pero
era un lugar siniestro y extraño en lo alto de una colina junto a una especie de edificio de ladrillo grande y antiguo con
aspecto de ser un viejo psiquiátrico o algo parecido, que según iba cayendo la noche era cada vez mas tenebroso. Había
algunas caravanas de gente que debía de vivir allí todo el año. Estaban muy sucias y mugrientas igual que sus dueños.
Había una concretamente de un viejo hediondo, con un avance de lona mohosa y verde entreabierta, por donde se podían

Página 14

ver multitud de cachivaches y cosas colgadas del techo al mas puro estilo de una película de terror. Había unos niños con
la piel clara, clara y los ojos hundidos, que nos decían: ¡hola! muy serios y sin reírse, nos recordaban a los niños de la
película “Los otros”, otra mujer hablando con los pájaros. A la niña la pusimos unas películas en el DVD y la
mantuvimos bien cerca del campamento toda la tarde, cenamos y después vimos una película en el DVD. Sin dejar de
mirar la fachada tenebrosa del viejo caserón.

Jornada 23 Torino (Italia) – Les Issambres (Francia) 370 Km. (domingo 20-8-2006)
                                                                 Nos levantamos bastante pronto desayunamos y
                                                                 salimos cagando leches de aquel camping tan cutre,
                                                                 A las 9h de la mañana ya estábamos camino de la
                                                                 costa azul. El motivo de entrar a Italia y dormir en
                                                                 Torino era por bajar por la costa azul y poder visitar
                                                                 unas horas el Principado de Mónaco, y hacia allí nos
                                                                 dirigimos. Salimos de la autopista hacia Mónaco que
                                                                 esta situado entre las laderas de unas montañas,
                                                                 descendemos a la ciudad por unas carreteras sinuosas
                                                                 y con curvas. Una vez en la ciudad nos dirigimos a
                                                                 un parking público muy cercano al Casino Monte
                                                                 Carlo. La ciudad nos encantó, es bella, limpia, con
                                                                 unas casas preciosas donde se respira el glamour, el
                                                                 poder y el olor del dinero. Allí vimos coches
                                                                 impresionantes, unos yates de ensueño y a sus
                                                                 ricachones dueños. En la entrada al casino, era
                                                                 impresionante ver los Ferraris y los Rolls Royce
 Panorámica del Principado de Mónaco

aparcados mientras sus dueños se jugaban la pasta dentro. Todos los
turistas se fotografiaban con los coches imaginando y suspirando lo
que harían si fuesen suyos. Al lado esta el hotel Paris donde se
alojan las personas más ricas y famosas del mundo. Seguimos
andando y fuimos caminando hacia el mar, y fuimos a parar a una
de las curvas del circuito urbano de formula 1 justo antes de entrar
al túnel. Atravesamos dicho túnel y de vez en cuando pasaban unos
coches de infarto, acelerando sus motores, sabedores sus dueños del
ruido que hacían en el interior del túnel. Al salir de aquel
ensordecedor ruido de coches y motos potentes ya se divisa el
puerto donde centenares de yates de superlujo descansan, mientras
sus dueños se dejan la pasta en el casino. El calor apretaba de lo
lindo y decidimos sentarnos en una terraza a tomarnos unos
sándwich y unos refrescos por unos 20 euros. Una vez recuperadas
las fuerzas, seguimos paseando y admirando el poderío económico
de la zona. Se respira también por todos los sitios el ambiente de la
competición de la Formula 1, se venden muchas gorras y ropa
deportiva con las principales marcas de los equipos de la
competición. Quisimos subir hacia el castillo de los Grimaldi, pero
el calor y las cuestas que había que subir nos desanimaron,
decidimos reanudar la marcha para llegar a nuestro destino.
Volvimos a la autopista y cuando llegamos a nuestra salida, a unos
                                                                        Impresionantes coches aparcados. En la imagen un Rolls
                                                                        Royce.

                                                                   15 km de Saint Tropez vimos que era una zona de
                                                                   playas en la que había muchísimo tráfico, por ser
                                                                   domingo y hacer tan buen tiempo. Tardamos mucho
                                                                   en llegar al camping (sin confirmar) de Sallanches en
                                                                   la playa de “La Gaillarde” y cuando llegamos
                                                                   nuestros temores se confirmaron. Estaba lleno y no
                                                                   había plaza. Nos dijeron que siguiésemos por la
                                                                   misma carretera hacia Saint Tropez y que a unos 10
                                                                   km había otro camping. Efectivamente el Tomtom
                                                                   nos decía que había varios campings dirección Saint
                                                                   Tropez. Al primero que llegamos solo había una
                                                                   parcela libre con electricidad, pero al sol y en un mal
                                                                   sitio. Decidimos seguir buscando y por fin llegamos
                                                                   al camping “Des Mures” en Grimaud a 10 km de
Fachada del lujoso hotel París.

Página 15

Saint Tropez, muy grande y al lado de la playa, en una buena parcela con mucha sombra, junto a los servicios,
supermercado y la playa. En un principio solamente queríamos pasar la noche y seguir viaje hasta Carcassonne y estar
allí varios días para visitar la ciudad medieval. Pero viendo el buen tiempo, el buen emplazamiento de nuestra parcela en
el camping y las ganas de la niña de bañarse en la playa, finalmente decidimos quedarnos 3 noches. Había muchos niños
y la niña entabló amistad con ellos.

Jornada 24 Grimaud (lunes 21-8-2006)
Dedicamos todo el día a la playa, a jugar y a descansar.

Jornada 25 Grimaud – Saint Tropez – Grimaud 20 Km (martes 22-8-2006)

                                                                       Mañana dedicada al baño en la playa, comida en el
                                                                       camping, pequeña siesta y por la tarde nos decidimos
                                                                       a ir a Saint Tropez que estaba a escasos 10 km al otro
                                                                       lado de la bahía. Por Dios que monumental atasco
                                                                       para llegar, tardamos fácil que casi 1hora y media
                                                                       para llegar. Al parecer toda esta zona es la única de

Animación por las calles de Saint Tropez, junto al puerto deportivo.

Francia que tiene buenas y soleadas playas, con lo cual en verano
están muy concurridas y saturadas de coches. Saint Tropez
propiamente dicho no tiene nada que ver, son casas bajas al estilo
de Ibiza pero con colores asalmonados y marrón clarito, hay
muchas tiendas de firma carísimas, además de muchos
restaurantes caros y un puerto deportivo con muchos yates de
lujo. Es el lugar por excelencia donde todo el pijerio y la jet set
francesa descansan en verano y desfilan por las tardes-noches en
una competición para ver quien lleva la ropa más cara, la colonia
más glamorosa ó el móvil más fardon de todos. En nuestra
modesta opinión podíamos habernos ahorrado el tremendo atasco
de ir y volver a este cutre pueblo de casitas, tiendas y horteras
exhibicionistas. Lo único que vale del pueblo son sus playas. Para
la vuelta tardamos casi dos horas en llegar. Cena, película y a la      Zona de tiendas caras y lugar donde exhibir la jet set sus coches,
cama.                                                                   motos y de paso lucir palmito.

Página 16

Jornada 26 Grimaud – Lérida 650 Km (miércoles 23-8-2006)
Nuestra intención era llegar a Barcelona a dormir, pero la niña iba bien entretenida y no protestaba y finalmente llegamos
a Lérida por la tarde, donde nos alojamos en un hotel de la cadena francesa Formula 1 por 32 euros la noche los tres. Los
hoteles de esta cadena francesa están geniales, las habitaciones constan de una cama doble y una litera encima,
televisión, aire acondicionado y un lavamanos, las duchas y servicios están fuera en el pasillo. El precio es cerrado y
Standard en todos los países, el precio es por habitación, la ocupe una o tres personas. Ayrem se volvía loca subiéndose a
la litera de arriba, ya que nunca había visto una.

Jornada 27 Lérida – Leganés 478 Km (jueves 24-8-2006)
Nos levantamos temprano y desayunamos en una cafetería cercana, hoy no había que recoger el campamento. Pusimos la
peliculita de DVD a la niña y nos dirigimos hacía Leganés, con la mente empezando a pensar el próximo destino para el
año que viene.

Conclusiones
Cuando llegamos a casa nuestra sensación era de que
habíamos estado fuera de casa muchísimo tiempo, pero
nuestro recuerdo, es que realmente ha sido un viaje muy
bonito y espectacular. Teníamos muchas ganas de hacer un
recorrido de estas características por Europa. Y aprovechando
que como somos aficionados al camping, nos decidimos a
realizar dicho viaje de esta forma, ya que de hoteles y avión
necesitarías mucho dinero para poder hacer lo que hemos
hecho nosotros y sería impensable. Desde luego que hemos
tenido también calamidades (lluvia), aunque siempre
superadas. En este viaje hemos sacrificado la comodidad, a
cambio de ver mundo de forma totalmente distinta, autónoma,
más barata y a nuestro rollo total. Este viaje ha sido el
impulsor de otros muchos que esperamos poder realizar por
Europa, aunque los siguientes viajes, serán con nuestro
Peugeot tirando de una caravana. Al final de tanto visitar
                                                                Especie de avance, que le montábamos a la tienda de campaña,
campings de primera por Europa y ver a los alemanes,            cuando llovía y poder comer a cubierto y cómodamente sentados,
holandeses, franceses y un largo etc… de europeos con sus       además de un gran plástico tapando la lona verde. Esperamos poder
bonitas caravanas, nos ha dado una envidia sana y nos hemos     jubilar esta tiendecilla y pasarnos a las caravanas el próximo año.
decidido a comprar una para el año que viene.
Esperamos que os haya gustado nuestro relato, si alguien quiere o necesita más información sobre el viaje, que no dude
en ponerse en contacto con nosotros en la dirección lucio118@yahoo.es y gustosamente os contestaremos a todos.
Gracias a todos por llegar hasta aquí, espero que el año que viene si Dios quiere podamos relatar como llegar a Cabo
Norte en Noruega y por supuesto con nuestra pequeña Ayrem como pasajera.