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MARAVILLOSA ALEMANIA
VERANO 2019
Idstein
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Creo que ya lo he explicado en alguna ocasión. Soy una apasionada de la lectura, pero una pésima
escritora. Voy a intentar que sea ameno, pero no prometo nada…
Hace un par de años que habían llegado a mis manos algunos relatos sobre la ruta de los cuentos
de Grimm. Yo que me pico rápido con el tema viajes, empecé a interesarme por ella, la encontré muy
interesante y como no, decidí que me gustaría hacerla. El 2018 no pudo ser, porqué fuimos a Irlanda
¡Por fin tachado de la lista de pendientes! No hay relato porqué usamos apartamentos y no lo vi
adecuado para una web de campistas. De hecho, teníamos los días tan completos, que ni contemplé
la posibilidad de escribir mí diario. Se que es una lástima porqué es un bonito recuerdo, pero también
es un poquito de sacrificio ponerse a escribir una vez terminadas las visitas diarias, cuando lo que
más apetece después de la ducha, es sentarte un rato y descansar antes de cenar. Pero volviendo
al 2019... Este año sí, estaba decida y como sabía que proponer un viaje a Alemania en casa siempre
es bien recibido, me puse manos a la obra. En febrero empecé a buscar información sobre dicha ruta,
encontré un montón de pueblos y ciudades. Algunos los descarté o bien por falta de interés, de tiempo
o por ya conocerlos de otros viajes.
Sabemos que cuando empezamos a buscar información sobre un lugar, siempre encontramos
muchos otros que quizás no forman parte de la ruta inicial, pero que son, o por lo menos parecen tan
o más interesantes que algunos de la propia ruta, por lo que decidí incluir algunos de ellos. Una vez
tuve claro los lugares a visitar, los señalé en el mapa y escogí campings. Como es lógico en rutas
largas y yendo en caravana, debemos tener diversos “campos base”. Siempre tengo 1 camping
preferente y un par más en la recámara por si el principal está lleno.
Con la ruta preparada con tanta antelación, parecía que el día “D”, no llegaba nunca, pero todo llega
y nos marchamos de Terrassa huyendo del calor (menudo veranito estamos teniendo…) y esperando
encontrar temperaturas más suaves.
Wilhelmshöhe - Kassel
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Sábado 10/08/19
Ring, ring, o más bien: Tiririrí, tiririrí…, es el despertador que nos sobresalta a las 05:00. Es duro sí,
pero cuando suena para marcharte de vacaciones, parece que la cama lleve un resorte que te haga
saltar de inmediato. Como de costumbre, el día anterior fuimos a llevar lo máximo que pudimos a la
caravana, por lo que hoy solo tenemos que coger la comida fría, cámaras de fotos y unas pocas
cosas más. Una vez cargado todo y con la caravana enganchada (lógico), salimos a las 6:45 con una
temperatura de 24º, el día promete ser caluroso otra vez…
Llevamos buena marcha hasta llegar a Montpellier, dónde empiezan a haber algunas retenciones. A
medida que avanza el día, el tráfico se va complicando más y hay momentos en los que estamos
parados. Peor lo tienen los que van en dirección sur que están haciendo colas kilométricas.
Paramos a comer y como es habitual en estas fechas, las áreas de servicio están muy llenas, pero
este año tenemos suerte y podemos aparcar en una plaza para caravanas en lugar del habitual de
camiones. Dentro de la caravana hace calor, pero estamos cómodos. El menú de hoy es ensalada
de pasta y pollo empanado. Después de comer, parece que el tráfico esté un poco mejor. Llegamos
al camping casi a las 18:00. Es el L’Oiselon situado en Pont-D’Ain. Lo conocemos de otras ocasiones,
es muy grande, con buenas parcelas no delimitadas (por lo menos donde nos han puesto este año),
los servicios son correctos, aunque no disponen de papel del WC y el precio es económico. Una
noche para los 3 con electricidad nos cuesta 22,10€. Soy de la opinión que por un par de € más,
podrían poner papel en los baños y no andar con el rollo en mano… El personal de recepción es muy
amable, si les dices que quieres tranquilidad, te asignan la parcela lejos de la piscina que es donde
los sábados hay disco. Encargamos croissants para el día siguiente y nos marchamos raudos y
veloces al supermercado. Hay que comprar yogures Fjord sí o sí. Ariadna es una fan de ellos y solo
los encontramos en Francia. Aprovechamos también para llenar el depósito, ya que en la autopista
el precio del gasoil es carísimo. De vuelta preparamos la cena. Fuera no se está mal, aunque al estar
cerca de un rio, hace bochorno. A medida que avanza la noche, la temperatura es más fresca y
parece que vamos a dormir bien.
Domingo 11/08/19
Nos despertamos temprano, vamos a recepción a buscar los croissants que encargamos ayer.
Desayunamos y los croissants están tremendos, de verdad. Recogemos y nos marchamos bajo un
cielo azul precioso. Hay poco tráfico y al mediodía llegamos a Alemania. La temperatura es más baja
que ayer, ronda entre los 26º y 27º y aparecen algunas nubes a medida que va avanzando el día.
Llega la hora de comer e intentamos parar en una área de autopista. La mayoría son muy pequeñas
y no tienen servicios. Hay una gran diferencia con las francesas, pero claro las autopistas alemanas
son gratuitas y las francesas no son precisamente baratas, pero compensan con sus bonitas zonas
de descanso. Entramos en una para poner gasoil e intentamos buscar sitio, pero está tan llena que
no podemos ni aparcar. Finalmente encontramos una de las pequeñas y paramos el rato justo para
comernos una ensalada y el resto del pollo empanado que sobró de ayer. Continuamos y a las 17:20
llegamos al camping Friedensbrücke. Lo conocemos del viaje que hicimos a Polonia. Es un camping
muy tranquilo, situado junto al río Neckar. Amplias parcelas con buen césped (está prohibido cubrirlo
con losetas o lonas), servicios correctos con papel del WC, pero situados en un edificio en el que hay
una escalera bastante empinada. Nos instalamos y justo después de montar el toldo, empieza a
llover. La verdad es que después de estas semanas de tanto calor apetece un poco de lluvia, pero lo
que al principio son unas simples gotas, se convierten en un diluvio acompañado con mucho viento,
la temperatura baja hasta los 19º y nos toca abrigarnos un poco, Ariadna entra en la caravana, pero
yo continuo fuera “disfrutando” de la tormenta mientras escribo el diario. A las 20:30 para de llover y
deja un cielo precioso. Cenamos fuera. Traemos tortilla de patatas congelada que, aunque no es
como hecha en casa, calentita nos sabe a gloria. Después de la cena, inauguramos nuestro
tradicional “casino” de verano con unas partidas al continental. Son más o menos las 22:00 y creo
que somos los únicos que estamos despiertos, en el camping hay un silencio absoluto y decidimos
irnos a dormir ya, que mañana empezamos a hacer el turista.
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Lunes 12/08/19
Como es habitual, nos despertamos temprano, creo que nuestro reloj interno aún va con horario
laboral… Hace buen día y después de desayunar, nos vamos a Heildelberg. Estamos muy cerca y
llegamos en pocos minutos. Aparcamos en un parking cubierto que está al lado del río y muy cerca
del puente de Karl Theodor. Lógicamente lo primero que hacemos es ir hacia allí, aprovechamos que
es temprano y no hay casi nadie. La verdad es que desde el centro del puente se tienen unas vistas
excepcionales de la ciudad, en un extremo la puerta de la antigua muralla con sus dos preciosas
blancas torres y detrás, la ciudad vieja con sus campanarios y coronada por su castillo. Vaya, una
postal. Después de inmortalizar el momento con toda la artillería, (cámaras móviles y demás…),
paseamos por su vacío y tranquilo centro hasta llegar al funicular que nos subirá hasta el castillo. El
precio del funicular + castillo nos cuesta a los tres 20€. Subimos super rápido y lo primero que
hacemos es ir hasta uno de los miradores para ver las espléndidas vistas de la ciudad. Entramos en
el museo de la farmacia que dispone de algunas salas con mobiliario, tarros, destiladores y otros
antiguos utensilios. Está todo muy bien expuesto y una de las salas me recuerda a las películas de
Harry Potter. Aunque fuera se está muy bien de temperatura, dentro hace bastante calor. Lo siguiente
que visitamos es una sala donde hay la barrica más grande del mundo. Es enorme, “solo” caben más
de 200.000 l. Esperamos a que se marche un grupo, e intentamos sacar alguna foto en la que quepa
esta barrica. Difícil porqué llena completamente una sala. De vuelta al casco antiguo, vamos a
Hauptstraße, es una calle muy larga, dónde hay mayoritariamente comercios y restaurantes.
Paseamos por sus plazas, sus terrazas llenas ahora de turistas e innumerables grupos de japoneses
(muchos, de verdad de la buena). Cuando preparaba el viaje, busqué dónde comer codillo y todos
los caminos me llevaron al Palmbrau Gasse. Críticas muy buenas y no sin razón. ¡¡¡¡El trato excelente
y la comida rica, las raciones son enoooormes!!!! Xavi pide codillo, como no, creo que soñaba con él
desde el día que decidimos ir a Alemania. Ariadna un Snitzel (gigante) y yo una ensalada XXL. Ni
ella ni yo podemos terminarnos nuestros platos. El codillo es realmente espectacular. El precio,
bueno… barato no es. Pagamos 75€ por los tres platos y las bebidas, pero salimos que no nos cabe
ni el postre. Si volviera, creo que pediría dos platos para los tres. Saliendo vamos a tomar café a un
Starbucks y paseamos un rato más para digerir un poco la cantidad de comida.
Heidelberg
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Continuamos hacia Heppenheim, es una pequeña población con numerosos comercios y
restaurantes. Su perla es su coqueto centro histórico. Unas pocas calles y una plaza con unos
edificios preciosos que parecen salidos de un cuento, especialmente el ayuntamiento. Por sus
callejuelas, hay numerosas farolas en las que están representados cuentos populares alemanes.
Heppenheim
Nos marchamos hacia Bensheim esperando que también sea tan bonito, pero nos deja bastante
indiferentes. Por último, vamos a Michelstadt, llegamos pasadas las 19:00 y está todo cerrado.
Parece domingo. Llegamos hasta el ayuntamiento que tiene unos 500 años de antigüedad. Las casas
situadas alrededor son todas absolutamente preciosas. No hay nadie, silencio casi absoluto y una
tranquilidad que se agradece después del bullicio de la mañana. A lo lejos Ariadna y yo vemos unas
nubes bastante amenazadoras que van llegando lentamente, o no tan lentamente…. Por lo que
decidimos volver al coche, donde se ha quedado Xavi a descansar. Tenemos un Aldi al lado y
aprovechamos el último minuto antes que cierren, para hacer unas compras. De vuelta al camping,
preparamos la cena con el más absoluto silencio. Son solo las 21:15 y creo que volvemos a ser los
únicos despiertos. Después de la cena jugamos un poco a cartas y vamos a dormir. Hoy hemos
caminado más de 13 km. La temperatura máxima que hemos visto ha sido de 23º y ahora antes de
ir a dormir el termómetro marca 16º. ¡¡¡Para mí es la perfección!!!
Michelstadt
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Martes 13/08/19
Nos despertamos tapados hasta las cejas. Esta noche si ha hecho falta el nórdico. Desayunamos
fuera bien abrigaditos, ya que no estamos ni a 15º. ¡De verdad, que gustazo! Recogemos todo, pues
hoy cambiamos de camping. Ayer les mandé un correo recordando que habíamos hecho una
prerreserva (sin compromiso) y preguntando horarios. Me confirmaron que abrían a las 09:00.
Salimos a las 09:50 de Neckargemünd con 17º y el cielo variable. La autopista va fluida y el viaje
transcurre bien. Llegamos al camping Dreieich-Offental aproximadamente a las 11:15. Justo al entrar
encontramos un coche con un remolque que nos obstaculiza el paso, enseguida se aparta y nos deja
entrar. Resulta que es el dueño que se marchaba… Cuando le digo que ayer les mandé un mensaje,
nos compaña a una parcela en una parte muy llena de árboles y poco césped, bueno eso de césped
es una utopía… más bien el suelo es de tierra oscura. Me indica más o menos dónde tenemos que
conectar la corriente, dice que se marcha y volverá en 1 hora y que después ya haremos inscripción.
Bueno, pensamos, nos instalamos, comemos tranquilamente y cuando vuelva nos inscribimos y nos
marchamos a Frankfurt. Ja, ja… El lugar donde tenemos que conectarnos está cerrado con llave, por
lo que nos quedamos sin electricidad durante más de 1 hora. Montamos toldo, ponemos la rafia del
suelo, sacamos sillas, mesa, etc, etc. Mientras hacemos tiempo para que llegue el dueño, vamos a
explorar por el camping. La recepción y lo que parece ser la vivienda del dueño están en una parte
donde hay zonas ajardinadas preciosas y parcelas con césped bien cuidado, es donde están los fijos.
Los servicios y la piscina también están allí. La zona es bonita y está muy bien arreglada. Los
servicios son muy correctos, con papel del WC y duchas de pago. Parece que los que vamos de
paso, nos “destierran” al bosque. La verdad es que hay una gran diferencia entre las dos zonas. La
nuestra está un poco descuidada, hay partes donde la hierba crece salvajemente y en otras no hay
ni una brizna. Bueno, es lo que hay. Pasada esa hora larga, llega el dueño y le recuerdo que nos
tenemos que conectar, llevamos nevera y congelados… Nos abre la caseta de los enchufes, cosa
que bien podría haber hecho hace una hora antes de marcharse, total han sido 3’… En fin. Me voy
con él a recepción, rellenamos papeles y pasamos de comer allí y nos vamos a Frankfurt en coche,
aparcamos en un parking subterráneo justo al lado del ayuntamiento y salimos al Römerberg. Es una
de las zonas con edificios más antiguos de la ciudad. La verdad es que la plaza es preciosa. Muy
cerca de allí, encontramos un restaurante italiano. Escogemos comer fuera, porqué sospechamos
que dentro no tienen aire acondicionado. La verdad es que se
está muy bien, entre los árboles, los parasoles y nubes que
pasan tapan el sol y corre una brisa fresquita y se esté muy a
gusto. Después de zamparnos una pizza cada uno, nos vamos
hacia la zona de los rascacielos. Hay numerosos y por ello la
ciudad es llamada Main-Hattan (está junto al río Main). Esa
zona contrasta enormemente con el centro histórico. Nuestro
objetivo es subir a lo alto de la Main Tower. Tras pagar 22,50€,
un ascensor sube los 59 pisos a una velocidad de vértigo. Las
vistas desde arriba son espectaculares. Tenemos toda la
ciudad a nuestros pies y los edificios parecen maquetas.
Después de sacar por lo menos mil fotos, bueno exagero un
poco, pero un montón si hacemos. Bajamos y vamos hacia el
otro lado del río para tener buenas vistas de la ciudad.
Realmente son buenas, los gigantes de acero y cristal
combinan perfectamente con edificios históricos. Hemos
estado pocas horas en Frankfurt, pero lo que hemos visto nos
ha gustado mucho. Quizás para volver en otra ocasión y hacer
una visita más completa. Pagamos 8€ de parking y antes de
volver al camping paramos en un Lidl para hacer unas compras.
En el camping se está fresquito, de hecho, ahora que estoy
escribiendo el diario casi tengo frío. Está todo muy tranquilo,
solo se oye hablar al vecino... Está solo y creemos que trabaja por la zona, y vive en la caravana,
porqué tiene la mesa llena de papeles, carpeta, grapadora… Después de poner sus papeles al día,
se dedica a fumar y hablar por teléfono durante horas. Por suerte se retira temprano a dormir.
Cenamos fuera abrigaditos e incluso nos atrevemos con la partida. Temperatura máxima de hoy 23º
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Frankfurt
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Miércoles 14/08/19
Me despierto antes de las 07:00 y veo que el termómetro interior marca 17º y fuera 14º. No está nada
mal. Va bien para compensar las altas temperaturas, que hemos tenido en casa durante semanas.
Remoloneo un rato y nos levantamos, menos Ariadna que duerme como una marmota. La
despegamos de la cama, desayunamos y nos preparamos para otro “duro” día de la vida del turista.
Salimos a las 09:00 con 15º. Aproximadamente 1 h. más tarde llegamos a Idstein. Tenía muchas
expectativas, pues la información que encontré me dejó maravillada. Ya sabemos lo que pasa a veces
cuando esperamos mucho… quizás la realidad no concuerda con lo que esperábamos. Idstein no
forma parte de la ruta de los cuentos de Grimm, pero es realmente de cuento de hadas. Numerosas
casas de entramado de madera de los siglos XV al XVII, bellísimamente decoradas, su curiosa y
colorida casa torcida del 1727, un precioso ayuntamiento o su espectacular oficina de turismo, una
altísima torre de las brujas o Hexentum, como le llaman ellos y un castillo forman un conjunto
realmente impresionante. Por lo menos a mí me robó un poquito el corazón y lo adopté “oficialmente”
como mi pueblo alemán. Al ser bastante temprano, no encontramos casi gente. Ningún grupo de
japoneses... Solo unas pocas personas desayunando o paseando y nosotros llenándonos los ojos
con su belleza. Lo que si había es una furgoneta de DHL, que con su amarillo cantón no es que se
pueda camuflar en las fotos. Por suerte el repartidor es rápido y se marcha raudo y veloz. Nosotros
también lo hacemos, pero despacito.
Idstein
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Llegamos a Limburg au der Lahn casi a mediodía. Su centro está repleto de casas de entramado de
madera muy antiguas y numerosas plazas con restaurantes llenos de gente. En lo más alto de la
ciudad, una imponente catedral y por todas partes algunos turistas, la mayoría alemanes. Buscamos
sitio para comer, hoy nos apetecen salchichas, pero la mayoría de los restaurantes son italianos.
Acabamos en un Nordsee, el famoso “fast food” de pescado que está por toda Alemania. Se come
bastante bien y los precios no son muy caros. A quien no le guste el pescado que se abstenga de
ir… Al salir Ariadna y yo nos tomamos y helado y Xavi un café. De vuelta al coche, ponemos en el
navegador dirección Runkel. Paramos solo un rato, porqué la idea era ver la “postal” del castillo en
ruinas dominando el pueblo. Es bonita esa postal. El precioso día que hace también ayuda a que
luzca más bonito. La última visita de hoy es Weilburg. Es una antigua ciudad residencial situada en
una colina y la principal atracción es su castillo barroco y jardines. Al castillo no entramos, tan solo
paseamos por los jardines y sus patios interiores. Hay poquísima gente y se está muy tranquilo.
Volvemos a casa temprano para descansar, escribir el diario y repasar la ruta de mañana.
El vecino de al lado está calladito, de momento… En frente tenemos nuevos vecinos, son holandeses
y tienen dos niños. La niña es tranquila, pero el niño más pequeño está dando la vara sin parar.
Parece muy mimado y consigue todo marraneando. Una vez que el niño se duerme, el vecino de al
lado empieza con sus llamadas. ¡Mucho más de media hora hablando, fumando sin parar y tosiendo
que parece que se vaya a ahogar! Cenamos, jugamos un rato a las cartas y vamos a dormir. Hoy
hemos tenido una temperatura máxima de lujo. 22º
Limburg au der Lahn Runkel
Weilburg
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Jueves 15/08/19
Nos despertamos con el
sonido de la lluvia. Hace
fresco y nos llevamos más
ropa para no pasar frío. A las
10:00 cuando salimos el
termómetro del coche marca
15º. La primera parada de
hoy es en Steinau au Der
Straße. Aparcamos en la
parte exterior del castillo. Al
salir del coche, nos ponemos
chubasqueros (parecemos
cebollas con la cantidad de
capas que llevamos) y
abrimos paraguas. Entramos
por debajo del castillo, el
pueblo es muy pequeño,
tiene casas muy antiguas,
algunas un poco descuidadas. Imagino que no todo el mundo puede permitirse restaurar una casa
tan antigua y mantenerla como si fuera de cuento. Lo más destacable de este pueblo, es la casa
donde vivieron los hermanos Grimm, ahora es un museo en el que no entramos. Ha dejado de llover,
pero la temperatura no sube de 19º.
Continuamos hasta llegar a Gelnhausen. Leí que es una de las 10 ciudades más bonitas de la zona.
Quizás si lo sea, realmente tiene una gran plaza en el centro, bordeada de casas preciosas. Hoy no
sé si será porqué es fiesta o llueve, pero estamos prácticamente solos. Callejeamos un rato y
desistimos en nuestra intención de comer allí porqué aparte de alguna tienda abierta, la mayoría de
los restaurantes están cerrados. Nos vamos con la música a otra parte.
Gelnhausen
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Llegamos a Hanau, ciudad natal de los hermanos Grimm. Aparcamos en el parking subterráneo de
unas galerías comerciales en pleno centro. Allí está todo abierto,
hay gente por la calle, empieza a salir el sol y la temperatura
alcanza los 22º. Comemos unas salchichas en el centro comercial
y al terminar damos una vuelta. Vemos la estatua de los hermanos
Grimm y poco más. No nos parece una ciudad muy bonita, pero
no podemos opinar, ya que solo hemos paseado por las calles más
céntricas y están de obras.
Nos marchamos hacia la última visita de hoy. Seligenstadt nos
sorprende muy favorablemente. Tiene numerosas casas de
entramado de madera muy bien conservadas. En la plaza principal
hay un pequeño mercadillo donde venden artículos de 2ª mano.
Hay muchos restaurantes y cafeterías llenos de gente. Llegamos
hasta el monasterio y paseamos por sus bonitos jardines. Estamos
sacando fotos, cuando notamos la primera gota de lluvia, en nada
llega la segunda y al poco rato… ¡¡pies para que os quiero!!
Carrera hasta el coche. Suerte que llevábamos los impermeables.
Compramos pan para la cena y volvemos a casa. Aún es temprano
y parece que el sol quiere salir, la temperatura vuelve a ser de 19º
pero no molesta el fresco, al contrario.
Estamos descansando en nuestra parcela en medido de la “jungla”, y nos viene a visitar una ardilla
que debe ser vecina nuestra, ya que por la mañana mientras desayunábamos, rondaba por aquí y le
hemos dado unas nueces que no ha tardado en llevarse. Después de un rato, tenemos tanto frío
fuera que decimos que hoy cenaremos dentro. Hemos hecho bien, ya que en poco rato se pone a
llover. Después de la cena (hoy a un horario un poco más europeo), jugamos unas partidas al Rummi
y a dormir.
Seligenstadt
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Viernes 16/08/19:
Xavi se despierta pasadas las 7, yo continúo remoloneando en la cama hasta las 8 y Ariadna duerme
como una marmota hasta más tarde. Después de desayunar empezamos a recoger, ya que hoy toca
cambio de camping. Voy a recepción a pagar y casi no lo consigo, ya que el dueño estaba a punto
de irse. De hecho, una vez que ha venido a desconectar la corriente y le he pagado, ha cerrado la
recepción y se ha largado… ¡a media mañana y a horas en que la recepción debería estar abierta!
El trayecto hasta Marburg es de más o menos 1 hora y llegamos al camping Lahnaue fácilmente. Nos
atiende una mujer amabilísima que nos habla en castellano. Nos pide una fianza de 10€ para la llave
de los servicios y nos asigna una parcela enorme. Enorme quiere decir que caben coche, caravana
y avancé con mucha holgura y aún sobra espacio. Montamos y preparamos unos garbanzos con
jamón. Comemos dentro porque fuera da mucho el sol. Mientras Xavi hace la siesta, Ariadna y yo
jugamos una partida al parchís (que gana ella). Una vez descansados nos vamos a Dillenburg,
nuestra intención era visitar sus casamatas, pero están cerradas. Solo las abren a las 13:00 (poco
habitual la hora de apertura…). Ya que estamos allí bajamos al pueblo para dar un paseo. Hay
algunas casas de entramado, pero no las apreciamos mucho porqué aparte de estar mezcladas con
construcciones más modernas, al haber visto otros pueblos tan preciosos, este no nos parece tan
bonito. Volvemos al camping previa parada en un Lidl. Llegamos temprano y vamos a estrenar las
duchas. Están super bien, de hecho, el camping nos parece fantástico, llano, mucho césped, parcelas
grandes, servicios limpios, personal amable, tranquilo. Por ponerle algún pero, diría que le faltan
puntos de agua en parcelas y la autopista está prácticamente al lado y se oye bastante el tráfico,
también una vía de tren cercana rompe la tranquilidad en algunos momentos. A pesar de eso,
repetiría sin pensármelo. Después de la ducha, escribo mi diario y me relajo un rato antes de cenar.
Dillenburg
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Sábado 17/08/19:
Hoy amanece nublado, de hecho, durante la noche ha llovido un poco y parece que hoy tampoco
pasaremos calor. Desayunamos y nos marchamos a Alsfeld. Aparcamos en zona… ¿¿gratis?? El
parquímetro está tapado con precinto y vemos que los otros coches tienen un reloj dónde indican la
hora en que se han aparcado. Hemos visto que algunos parkings permiten aparcar gratis con un
límite de tiempo. En esos sitios la gente pone esos relojes, pero como no tenemos ese artilugio,
anotamos la hora en un papel y la dejamos visible en el interior. Esperemos que a la vuelta no
encontremos un “regalito” en el parabrisas…. Enseguida llegamos al centro y como va siendo habitual
por esta zona, las casas son muy antiguas y bien conservadas. El ayuntamiento es precioso y muy
antiguo, se sitúa en un lateral de la plaza, donde hoy parece ser que hay fiestuky porqué están
montando un pequeño mercado, juegos para niños y una cantidad importante de bancos y mesas de
un bar. En una de sus calles hay una serie de zapatos y botas de color naranja, que están dispuestos
como si fueran pasos, van desde una tienda de artesanía hasta otra de una calle lateral. También
mucha gente con preparativos para la fiesta que se prepara. Vamos hasta la Alsfeld Fairy Tale House
situada en un edifico del 1628. En la puerta encontramos una familia de catalanes que también lo
van a visitar. Nos quedamos sorprendidos porque lo que estamos encontrando por esa zona, es
turismo mayoritariamente alemán, algún holandés y… nosotros. Jajaja! En el interior del museo hay
casas de muñecas, representaciones de cuentos y muñecas antiguas. Es curioso y recomendado si
se va con niños, aunque todo está en alemán y algunos cuentos ni los conocemos. Tengo entendido
que solo abren los sábados y domingos y el precio de las entradas es de 3€ para los adultos y 2€
para los niños. Volvemos al centro y vemos que se ha llenado bastante de gente. Entramos en una
librería y están de celebración porqué tienen pasteles y cava. Como no nos invitan, volvemos al coche
y no encontramos ninguna multa en el parabrisas. Menos mal.
Aldsfeld
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Volvemos al camping y cocinamos unos tortellini. Después de comer, Xavi hace su siesta y Ariadna
y yo un par de partidas al parchís. Un poco más tarde nos volvemos a poner en marcha, el camping
está “cerca” del centro de Marburg pero como es una buena caminata, vamos en coche. Aparcamos
en la planta 10 de un parking y subimos en ascensor hasta la 14. Tiene la salida justo en el casco
antiguo. En esta ciudad estudiaron derecho los hermanos Grimm. Tiene una de las universidades
más famosas de Alemania. Su centro histórico lleno de callejuelas empinadas está repleto de edificios
medievales muy bien conservados, su ayuntamiento es espectacular. Hay mucha gente en los
restaurantes, no sabemos si comen tarde o cenan temprano porque son las 16:00 h. Y con esos
platazos que se están zampando, dudo que sea la merienda…
Subimos los más de 100 escalones hasta el castillo y por el camino nos encontramos 3 bodas (y
ningún funeral) en diferentes iglesias. Desde el castillo se tienen buenas vistas de la ciudad, aunque
el día gris no ayuda a que luzca como podría hacerlo en un día soleado. Pero no nos quejaremos,
que de momento aguanta sin llover… No nos ha dado tiempo para visitar la Elisabethkirche porque
cierran a las 17:00, por lo que cogemos el coche y nos vamos raudos y veloces a visitar el jardín
botánico, está en las afueras de la ciudad y cierra en poco rato. El precio de la entrada es de 4€ y lo
que más nos atrae es el pabellón de las mariposas, que no es ni mucho menos como el de Mainau,
pero pasamos un buen rato intentando que alguna mariposa de pose en nuestras manos. Invito a
una y tengo la suerte que se posa sobre mi dedo un ratito. Sacamos algunas fotos antes de que salga
volando. Continuamos con el paseo y admiramos algunos ejemplares de plantas y árboles preciosos.
No hay casi nadie, imagino que es debido a que las taquillas cierran a las 18:00 y casi lo son, por lo
que decidimos marcharnos y volver al camping a relajarnos un rato. Escribo el diario, leo un poco.
Cena, partida de cartas y a dormir.
Marburg
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Domingo 18/08/19:
Durante la noche ha ido lloviendo a
ratos y el pronóstico es que hoy
sea un día gris. Después del
desayuno, nos ponemos en ruta.
La primera parada es en Bad
Wildungen, ciudad balnearia con
un bonito centro histórico y casas
muy antiguas de entramado. No
hay apenas gente por sus calles,
imagino que el hecho de que sea
domingo, bastante temprano,
temperatura fresca y a punto de
llover no animan a la gente a salir.
¡Solo los “sacrificados” viajeros
nos atrevemos… jajaja!
Bad Wildungen
Continuamos hasta Wolfhagen, su centro es muy pequeño y aparte sus antiguas casas, lo más
destacable es la estatua del lobo y uno de los 7 cabritillos. Se encuentra en una plaza, al lado de una
fuente y con la iglesia de fondo. Como en el pueblo anterior, a pesar de que es más tarde, tampoco
hay casi nadie. Teníamos la intención de comer por allí, pero está todo cerrado, por lo que decidimos
marcharnos.
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Aunque no está en los planes de hoy, vamos a Kassel, pensamos que, al ser una ciudad más grande
no tendremos problemas en encontrar restaurante. Aparcamos en la calle (hoy es gratis), cerca de lo
que a nosotros nos parece que es su centro comercial. Encontramos un restaurante italiano llamado
L’Osteria. Pedimos 2 pizzas y un carpaccio. Las pizzas son enormes, deben medir unos 50 cm. De
diámetro, de pasta muy fina y riquísimas. El carpaccio también está muy bueno. El café, como debe
estar en un italiano. Todo ello acompañado con hilo musical de Eros Ramazzoti. Antes de marcharnos
vamos al baño y nos sorprende que en unos altavoces se escuchan clases de italiano para alemanes.
Muy original. El precio 51€
Al salir, ya que estamos en Kassel intentamos ir al castillo de Löwenburg, situado en el parque
Wilhemshöle. Hay muchos coches y cuando finalmente aparcamos, paseamos por unos senderos
entre prados y altísimos árboles en busca del castillo. Google Maps nos indica que está a 20’
caminando. Descartado. Decidimos volver otro día que no sea festivo ni esté tan masificado de gente.
Hemos tomado una buena decisión porqué aparte que la temperatura ha subido hasta los 26º, cuando
llegamos al coche empieza a llover. De vuelta al camping quedan 2 pueblos para visitar. El primero
es Fritzlar y por suerte durante el trayecto ha empezado a salir el sol y la temperatura ha bajado hasta
los 23º. Aparcamos cerca del centro y vemos que hay muchísima gente. En la parte exterior de las
murallas hay muchos juegos para niños. En el centro del pueblo hay un grupo cantando y algunos
puestos de mercado, uno exhibe 5 aves rapaces impresionantes, otros donde venden artesanía y
toda clase de productos. Las cafeterías y bares están repletos de gente, no me extraña, fiestas en el
pueblo y con un tiempo inmejorable. Paseamos, sacamos fotos, admiramos sus bonitos edificios y
nos marchamos con la música a otra parte.
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Fritzlar
Esa parte es Schwalmstadt. Se dice que los hermanos Grimm se inspiraron en los trajes tradicionales
para hacer el vestido de caperucita. En algún lugar del pueblo hay una estatua que está con el lobo,
pero no la logramos encontrar. Paseando llegamos al centro de pueblo y nos encontramos unos niños
jugando en la fuente. Uno de ellos está dentro y el otro menos valiente o caluroso solo juega a
salpicar.
De vuelta al camping, arreglamos el toldo que con el viento se ha medio desmontado en los extremos.
Como la temperatura es buena, cenamos fuera. Partida de cartas y a dormir.
Hoy hemos tenido una gran variedad de temperaturas. Por la mañana entre 17º y 19º. A mediodía en
Kassel a 26º y por la noche vuelta a los 17º
Schwalmstadt
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Lunes 19/08/19
Al subir las persianas veo que el tiempo es bueno, solecito con algunas nubes. Nos ponemos en
marcha rápido, hay que recoger todo porqué toca traslado de camping. Una vez desayunados y con
todo recogido, voy a recepción a devolver la llave y a pago por los 3 días 84€
Nos dirigimos hacia el norte. El tráfico está bien y llegamos a nuestro destino pasadas las 11:30. El
camping escogido es el Am Fluss Oberweser-Oedesheim. Por suerte aparcamos antes de entrar…
Ariadna y yo vamos a la recepción. No la encontramos, damos unas vueltas por el camping y un
hombre que está sentado en un banco acompañado de su perro, nos dice que los dueños han ido a
un festival o feria y no volverán hasta las 15:00. Alucino bastante… Le pregunto si sabe si podemos
entrar e instalarnos y me contesta que cree que no. Yo le explico que no podemos estar más de 2 h.
sin electricidad y tenemos congelados aparte que sin electricidad no podemos preparar la comida. El
pobre se apiada de nosotros e intenta llamar a los dueños desde su móvil, pero no le responden.
Entretanto Ariadna y yo vamos a inspeccionar el camping. Los servicios son correctos, hay muchos
fijos, pero al lado del río hay parcelas libres. Cuando estamos decidiendo si nos arriesgamos a
instalarnos, viene el hombre y me dice: I have an idea… Se ofrece a ir a buscar a los dueños y
promete estar de vuelta en 10 o 15’. ¡Dicho y hecho! Vuelve disculpándose por no haberlos
encontrado. Nos dice que a 4 km. Hay otro camping (es el Gieselwerder, justo el que tengo como 2ª
opción en mi planning), le pregunto si sabe si está abierto (no sea que estén también en el festival o
cerrado por descanso de mediodía…). El buen hombre saca el móvil y llama. Me mira con cara
contenta y me dice que está abierto, tienen plazas y nos esperan. Le agradezco enormemente la
ayuda que nos ha prestado y nos marchamos hacia al camping Geiselwerder. En cuanto entro, el
hombre de recepción me dice: ¡venís de España! Yo le digo que sí, concretamente de cerca de
Barcelona y me habla de Empuriabrava con entusiasmo. Me enseña un plano del camping y me
indica las parcelas que están libres. Me dice que las vayamos a ver y escojamos nosotros mismos.
La que más nos gusta es grande (de hecho, todas lo son), tiene una preciosa y mullida hierba que
parece una gruesa alfombra, está al lado del río y nadie nos tapa las vistas que son bonitas y
relajantes. Hacemos papeleo en la recepción y nos instalamos. Preparamos sopa y descongelamos
la tortilla de patatas. Después de comer, Xavi hace una pequeña siesta y Ariadna y yo jugamos al
parchís y… ¡me vuelve a ganar! Una vez descansados nos marchamos a Göttingen. Es una ciudad
universitaria muy animada. De allí han salido 40 premios Nobel. Paseamos por su centro y vemos
que la parte comercial está bien integrada con sus casas antiguas. En frente del ayuntamiento está
la estatua más besada del mundo (o eso dicen…). Es la Gänseliesel a quien besan todos los
estudiantes que han terminado el doctorado. De vuelta al camping paramos en un Edea para hacer
unas compras y una vez llegamos me pongo a escribir porque si no se acumula el trabajo. Mientras
escribo estas líneas, me voy despistando admirando el rio, la tonalidad del agua a medida que se va
poniendo el sol es preciosa.
Temperatura máxima de hoy 22º (creo que esta perfección va a durar poco….)
Camping Gieselwerder Göttingen
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Martes 20/08/19
Me he despertado hecha un ovillo y encogida de frío. ¡Qué sensación más buena, sobre todo después
de semanas intentando dormir en casa con el ruidoso aire acondicionado! Subo la persiana y veo
poco ya que hay niebla bastante espesa. El río ni se ve. A las 08:00 ponemos una lavadora (el dueño
nos dio hora, como el que pide cita en la peluquería). Lavamos, secamos y tendemos la ropa más
delicada que se secará al sol gracias a que la niebla ha desaparecido. Salimos a las 10:30 y el
termómetro del coche marca 16º. La primera visita de hoy es Hann. Münden. Una pequeña ciudad
que hace años nos dejó alucinados, paramos cuando íbamos a Noruega y fueron las primeras casas
de entramado de madera que vimos. Rodeada de 3 ríos, Münden quedó intacta tras la II guerra
mundial, todas las casas del centro están en perfecto estado y es visita obligatoria.
Hann. Münden
Después de deambular por su centro histórico, nos marchamos a Kassel, si lo sé, Kassel no es
precisamente nuestra favorita, pero tenemos hambre y nos apetece comer en l’Osteria. Esta vez
pedimos 1 pizza (realmente mide 45 cm. de diámetro), un plato de pasta y uno de spaguetti de
calabacín con verduritas y gambas. ¡Todo riquísimo! Esta vez pedimos 2 postres, un coulant de
chocolate con helado de mango (¡¡¡espectacular!!!) y un tiramisú que está bueno, pero me da que en
lugar de mascarpone lo han hecho con nata. Un par de cafés y nos damos una vuelta por unas
galerías comerciales que están al lado. El objetivo real de volver a Kassel no ha sido el de comer en
restaurante italiano, eso lo podríamos haber hecho en cualquier lugar, ya que hasta los pequeños
pueblos tienen alguno, de hecho, casi hemos visto más restaurantes italianos que Biergarten.
Volvemos al parque Wilhemshöle. Hoy hay pocos coches y se puede aparcar perfectamente.
Tomamos caminito cuesta arriba hasta llegar al castillo Löwenburg. Decepción… Ni se puede visitar
ni se ve bien, ya que hay una grúa inmensa y unas vallas lo rodean. ¡Está en plenas obras, que pena!
Continuamos paseando y vemos las famosas cascadas de más de 300 años de antigüedad. Están
declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El agua que baja por ellas es más bien
escasa. Por suerte compensa el magnífico parque de árboles gigantescos, verdes prados y lagos
con patos y nenúfares. Decidimos no subir hasta Hércules, hay mucha cuesta y hemos caminado
bastante. Volvemos al camping, recogemos la ropa y pasamos por la ducha que, por cierto, son
nuevas y están geniales. Al salir me encuentro con nuestra vecina holandesa y charlamos un rato.
Mientras preparamos la cena, la vecina se acerca y nos explica que las cascadas de Kassel solo
funcionan los miércoles, sábados y domingos. ¡Con razón! ¡Y nosotros pensando que había sequía
y por eso el caudal era tan escaso! Cenamos fuera bien abrigaditos y jugamos a las cartas, pero hace
bastante frío y se agradece mucho meterse en la cama tapados hasta las cejas.
Temperatura máxima 21º
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Wilhemshöle
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Miércoles 21/08/19
Me despierto a las 07:00, los otros duermen
plácidamente y aprovecho para leer 1 horita. ¡Vaya lujo!
Hoy como ayer, hay niebla, el termómetro marca 10’4º.
Decidimos que es mejor desayunar dentro. La niebla se
va disipando y cuando salimos luce un bonito sol. Vamos
a Sababurg, es el castillo de la bella durmiente. Cuando
llegamos está cerrado, solo hacen representaciones 2 o
3 días a la semana y hoy no es uno de ellos.
Continuamos hacia Hofgeismar, es un pueblo tranquilo
con un pequeño centro bien cuidado, pero delante del
ayuntamiento están haciendo obras y le resta encanto.
Continuamos hasta Trendelburg, el pueblo en sí no tiene
nada especial, pero en lo alto está la torre de Rapunzel
de 40 m. de altura. De una de sus ventanas cuelga una
trenza. ¿Estará Rapunzel aún allí dentro? Por 4,5€ se
puede subir a la torre, pero no nos apetecen sus 130
escalones. Preferimos pasear por su alrededor, donde
hay mucha vegetación, un restaurante con un patio muy
acogedor, y unas mesas muy bien dispuestas que dan
ganas de quedarse, pero es temprano y hoy llevamos
picnic.
Trendelburg
Nos marchamos al castillo de agua Wülmersen. Muy bien restaurado, ahora alberga un centro donde
se hacen talleres, exposiciones y un bar con unas agradables mesas en el exterior. En un prado
cercano, hay un grupo de jóvenes que han teñido camisetas hippies y ahora están jugando. El lugar
es muy bonito y tranquilo.
Wülmersen
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Pasamos por Bad Karshafen. Lo tenía puesto con un “?” en el planning, pero desde el coche podemos
ver que sus blancos edificios no están muy bien restaurados, quizás es una falsa impresión y nos
equivocamos al no parar, pero no nos apetece. Como estamos cerca de casa, decidimos hacer el
picnic en la caravana, ¿para qué vamos a buscar una zona de picnic teniendo nuestra casita tan
cerca? Estaremos más cómodos y relajados. Después de comer decidimos qué hacer por la tarde, o
bien ir a ver las cascadas de Kassel o visitar alguno de los lugares previstos para mañana. Nos
decidimos por la ciudad poco “agraciada”, pero solo al parque para ver si es verdad que hoy han
abierto el grifo y sus cascadas van repletas de agua. Cuando llegamos intuimos que sí, que hoy había
algo especial, digo había porqué cuando salimos del coche y empezamos a caminar cuesta arriba
somos los únicos que van a contracorriente, montones de personas bajan… Caminamos un rato
hasta una parte que es un tanto tétrica, tanto que a mí me recuerda la entrada de las minas de Moria
del Señor de los Anillos, imagino la escena donde dice la famosa frase: ¡”Corred insensatos”!, solo
que aquí el entorno es infinitamente más bonito. Vemos que hay más agua que ayer, pero poca. Al
final leemos que las compuertas las abren a las 15:45 los miércoles y domingos. ¡Hemos llegado
tarde por 20’! De vuelta al camping paramos a comprar unas cervezas belgas para mí, sí lo sé,
estamos en Alemania y tienen muy buena cerveza, pero entre gustos… Lo cierto es que he traído
Voll Damm de casa, pero calculé mal y solo me quedan 2 que voy a racionar. Cuando llegamos al
camping, ellos se quedan y yo me voy dando un paseo hasta Gieselwerder. Es pequeño y las terrazas
de los bares están repletas de gente, su ayuntamiento, justo al lado del río está rodeado de una
pequeña muralla y es muy bonito. De vuelta, escribo el diario, pongo a cocer unos huevos para la
cena y a leer un rato hasta la hora.
Máximo 22º
Gieselwerder
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Jueves 22/08/19
Hoy a diferencia de los días anteriores, no hay niebla matinal, pero la temperatura exterior a las 7:00
es de 9,9º y dentro 14,5º. Las previsiones son que viene calor, de aquella que a nosotros no nos
gusta nada de nada, pero que le vamos a hacer. Desayunamos fuera, yo al sol (¡¡lo nunca visto!!),
pero con el fresquito apetece de verdad.
Salimos poco antes de las 10:00 hacia Wölfenbuttel, encontramos largos tramos de obras en la
autopista (para variar…). Esta ciudad quedó indemne de los bombardeos de la II guerra mundial y
esto se puede ver en su centro perfectamente conservado. La Markplatz es sencillamente
espectacular, numerosos comercios y cafeterías le dan un ambiente muy animado.
Wölfenbuttel
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Después del paseo, como aún es temprano para comer (al menos para nosotros), decidimos ir a por
la segunda visita del día y comer allí. En poco más de ½ hora llegamos a Goslar. Ciudad histórica
que conserva su trazado medieval y numerosos edificios góticos, renacentistas y barrocos. Todo ello
gracias a que sufrió poco los ataques de la II guerra mundial. Dispone de unas 1.500 casas de
entramado de madera. El conjunto hace que esté en la lista de los lugares Patrimonio de la
Humanidad de la UNESCO. Teníamos planeado visitar la sala de consejo del ayuntamiento, pero
está cerrado por obras.
Goslar
Es hora de comer y lo hacemos en un café en la Markplatz donde sirven comida típica... No me resisto
a la tentación de pedir una apfelstrudel de postre. El sol calienta bastante hoy, pero fuera en la sombra
se está muy bien. Justo después de comer, a las 15:00, en el edificio Kaiserringhaus salen unas
figuritas de su carrillón, con una música que no se termina nunca, me imagino que se me hace largo
porqué estamos a pleno sol. Damos un paseo y lo que vemos nos encanta. Es como si cada lugar
que visitamos fuera más bonito que el anterior. No es realmente cierto, pero las visitas de hoy son de
las más espectaculares que hemos visto. Llegamos al camping poco antes de las 19:00 y Ariadna y
yo aprovechamos para darnos un bañito en la piscina que hay justo al lado. Los usuarios del camping
tenemos entrada gratuita. Nuestra vecina holandesa nos dijo ayer que el agua estaba muy bien, pero
a mí que me gusta fresquita, la encuentro fría. Nos bañamos en la piscina grande porqué la que tiene
el tobogán tiene solo 60 cm de profundidad y deducimos que es para niños, ¡lástima! En todo el
recinto debe haber unas 10 o 12 personas y se está muy tranquilo, pero tanto dentro como fuera del
agua hace fresco y están a punto de cerrar, por lo que nos duchamos en los vestuarios y volvemos
al camping. Ariadna se pone a hacer deberes de mates y yo a escribir el diario antes de preparar la
cena.
Temperatura máxima 25º (la perfección existe…)
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Viernes 23/08/19
Me despierto bastante temprano encogida de frío, el nórdico no abriga lo suficiente. Veo que la
temperatura interior no llega a los 15º y fuera menos de 9º. Me encanta. Xavi se levanta y como hoy
no tenemos programadas muchas visitas, saco una colcha del armario, me tapo y me dedico a leer
un buen rato.
Cuando escucho que Ariadna se levanta, decido hacerlo yo también. Desayuno la última y veo a los
vecinos holandeses a punto de marcharse. Nos despedimos y al poco rato su plaza la ocupa una
furgoneta con un señor suizo que viaja solo. Realmente ha durado poco la parcela libre.
Xavi prepara unos bocadillos, fruta, llena las botellas de agua y nos marchamos a Höxter. Es una
pequeña ciudad que no está en la ruta de los cuentos de hadas, pero en algún sitio leí que por allí
“estuvieron” Hansel y Gretel y pensé que podríamos echar un vistazo. Es una ciudad bastante
moderna, pero quedan algunos edificios del siglo XVI que son una pasada. Hay uno del año 1554
que quizás es el más bonito y trabajado de todos los que hemos visto hasta ahora, el problema es
que el sol está justo detrás y si a simple vista se aprecian todos los detalles, dudo mucho que las
fotos le hagan justicia. Su ayuntamiento es precioso (foto inferior izquierda). Encontramos una boda
y están todos sacándose fotos, hasta aquí nos parece normal, pero incluso llevan dos ponys muy
bien acicalados. ¿Será un regalo de boda? Aparte de pasear también entramos en algunos pequeños
almacenes para hacer unas compras, algunas necesarias y otras no tanto, pero ¿¿quién va a decir
que no a camisetas 100% algodón a 2,99€??.
Pagamos 1€ por el parking y nos marchamos.
Höxter
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Por la carretera tenemos la suerte de encontrar una zona de picnic con una mesa en la sombra. Se
está bien, aunque ya estamos a 26º (¡¡ya los querría yo para Terrassa durante todo el verano!!).
Después de comer vamos a Polle, lo más destacado son las ruinas del castillo de Cenicienta.
Pagamos 5€ para los tres y bajo un sol de justicia entramos para ver lo poco que queda. Subimos la
escalera circular que lleva a la torre y una vez arriba nos encontramos una familia que curiosamente
son españoles, digo curiosamente porqué pocos hemos encontrado por esta zona. Después de
charlar un rato con ellos, nos damos cuenta que nos estamos asando, en el sol hace un calor de mil
demonios. Bajamos y les indicamos donde está el zapato de Cenicienta, pues su niña (lógicamente)
quiere verlo. Nos despedimos y entramos en el coche que al estar al sol parece un horno.
Polle
Con el aire a tope nos marchamos a Externsteine. El parking vale 3€ para todo el rato que nos
quedemos. Empezamos a caminar y en pocos minutos llegamos a la atracción del lugar. Es un
complejo megalítico con unas formaciones rocosas gigantes bastante impresionantes, a las que han
puesto unas escaleras para que puedas subir a lo alto. Se cree que fue un lugar religioso antes del
cristianismo, pero no está del todo fundamentado. Para subir a lo alto de las rocas, me parece ver
que la entrada vale 4€ pero no nos apetece. Preferimos pasear por los alrededores. Hay numerosos
senderos para hacer excursiones, allí se cruzan dos especies de GR que uno va de Palermo a
Nordkapp (solo unos 7.000 km) y otro de Boulogne sur Mer hasta St. Petersburgo (este más “cortito”
… 3.700 km). De vuelta a casa paramos en un super para hacer la compra, pues mañana sábado
cambiamos de camping y en domingo todo está cerrado. Llegamos temprano y dentro de la caravana
hace mucho calor, abrimos todo para que se ventile y ponemos en marcha el aire acondicionado.
¡Quien lo hubiera dicho esta mañana cuando casi me congelo! Recogemos todo lo que podemos,
toldo, suelo etc y nos atrevemos a abrir la trampa para avispas… ¡¡En nuestra vida hemos visto
tantas, hay entre 60 y 70, de verdad que no exagero!!
Están casi todas muertas pero las rocío con insecticida por si queda alguna viva y furiosa.
Después de una buena ducha, (las de este camping son casi las mejores que hemos encontrado
nunca) escribo estas líneas mientras el sol se va escondiendo detrás de las colinas. Se está de
maravilla. Hoy intentaremos cenar antes de las 21:00, creo que somos los únicos en el camping que
aún no lo hemos hecho ¡y eso que no son ni las 20:00! Se nota que es viernes porqué está mucho
más lleno, pero incluso así está tranquilo.
Dia de calor en el sol. Máxima 27º y subiendo…
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Externsteine
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Sábado 24/08/19
7:00 y 10º. Nos levantamos sin prisas ya que tenemos casi todo recogido y el trayecto hasta el
próximo camping no es muy largo. Por 5 noches pagamos 155,90€, un precio justo por una muy
buena parcela, buenas instalaciones con duchas inmejorables y tranquilidad absoluta incluso estando
lleno. Recomendable al 100%.
A medida que nos adentramos hacia el centro de Alemania, el paisaje va cambiando, del verde pasa
al amarillo, ya que hay muchos campos de cereales y la temperatura va subiendo. Llegamos al
camping Weißensee hacia las 13:00 h. Cuando entramos se me cae el alma a los pies. La hierba es
amarilla, caminos polvorientos, muchos bungalows viejos y las instalaciones que dejan mucho que
desear. Nada parecido con las fotos que encontré en internet, pero me pareció el mejor situado para
las visitas que queríamos y no siempre sale bien la jugada… Puedo entender qué si hace mucho
calor y no llueve, la hierba esté seca y los caminos polvorientos, pero la dejadez que encontramos
podría evitarse y es una lástima porqué a pesar de la hierba seca, es un gran terreno muy arbolado.
La mujer que me atiende en recepción casi no hablaba inglés, pero entiendo que me indica que
sigamos a un hombre que no lo habla nada. Nos quiere asignar una parcela a pleno sol y le pedimos
una con sombra. Nos cambia a una que también está a pleno sol, pero los árboles que hay detrás, al
atardecer nos darán sombra. Más que una parcela, es un “prado” y las caravanas y autocaravanas
estamos situados en forma circular y los coches se aparcan en el otro lado del polvoriento camino.
Montamos, hacemos la comida y ponemos una lavadora que “solo” tarda 2h.15’. Después de comer
y tender la ropa nos vamos a Erfurt, aparte de visitar la ciudad, hemos quedado para ver a un amigo
mío que hace un par de años vino a vivir aquí. Después de un emotivo reencuentro, nos lleva a visitar
los rincones más destacables de la ciudad. Casualmente hoy se celebra el día del orgullo gay y hay
mucha gente. La ciudad es muy bonita y lo más interesante es el Krämerbrücke, un puente cubierto
con edificios de entramado de madera donde hay algunas tiendas de artesanía. Bajo un sol abrasador
subimos hasta la Petersberg Citadel, una fortaleza barroca del 1674 muy bien conservada. Vemos
con pena que la hierba que la rodea está completamente seca, mi amigo nos explica que están
teniendo un verano horriblemente caluroso y seco, solo ha llovido 3 o 4 días. Creo que está pasando
en casi toda Europa. Después del calor pasado, buscamos una terraza para tomarnos unas cervezas.
Mientras estamos allí, pasa un amigo suyo con su hijo y se nos unen, es de Navarra y lleva años
viviendo allí. Nos explican que Erfurt es una ciudad animada pero muy tranquila. Nos despedimos y
quedamos para otro día. De vuelta al camping paramos a comprar algo de comida. Al entrar en la
caravana, un calor sofocante nos da la bienvenida. Ponemos el aire a tope y cenamos fuera sin una
mísera brisa que refresque. A medio cenar nos invade un “aroma” a cigarro puro, vemos que viene
de una autocaravana cercana. Si no es el hombre con los puros, es la mujer con los puritos, se van
turnando y es un no parar hasta que nos vayamos a dormir. Realmente a nosotros que no fumamos
nos molesta mucho, por lo que jugamos poco rato a las cartas y nos vamos a dormir. Dentro aún
hace calor y creo que hoy el nórdico nos va a sobrar. Cuando se supone que toda la gente del
camping está durmiendo, a lo lejos oímos a un tío cantando a pleno pulmón. Siempre hay quien da
la nota….
Temperatura máxima 29º
Camping Weißensee
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Domingo 25/08/19
Como el sol aún no calienta demasiado (pero lo hará…), desayunamos fuera. Salimos a las 9:30 con
una temperatura de 23º. Volvemos a Erfurt porqué queremos ver la ciudad con menos gente y como
no, sacar fotos. Paseamos por los lugares que nos llevó mi amigo ayer, menos la subida a la Citadel,
pasamos de acalorarnos de buena mañana. Al ser temprano, la ciudad está muy tranquila y las
cafeterías se van llenando poco a poco de gente que va a desayunar.
Después del paseo, nos vamos al campo de concentración de Buchenwald. Aunque hemos visitados
algunos, siempre se me pone la piel de gallina cuando entro y pienso en las barbaridades que allí
sucedieron.
Después de la visita, nos vamos a Weimar, una ciudad importante por el paso de Goethe y otros
escritores famosos. Al ser domingo hay muy poca gente. Buscamos un restaurante y nos decidimos
por un vietnamita que en Tripadvisor tiene buenas opiniones. El local está muy bien decorado y la
comida buenísima a un precio correcto. Después de comer no paseamos más por la ciudad porqué
hace mucho calor.
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Weimar
Siguiendo el consejo de mi amigo, nos vamos a Eisenach para visitar la fortaleza de Wartburg. El
parking de la fortaleza es de pago y nos cuesta 5€ (precio fijo). Subimos un montón de escaleras
para llegar arriba. No entramos en el castillo, pero si nos paseamos por sus alrededores, hay rincones
preciosos que parecen sacados de cuento. De vuelta nos llueve un poco y la temperatura baja unos
grados, pero cuando llegamos al camping el calor aprieta, 32º soplando un viento tan fuerte que casi
arranca el avancé. La tierra es tan dura que los clavos que llevamos no aguantan mucho. Decidimos
desmontarlo. Pasamos por la ducha (de pago) y después nos sentamos a relajarnos un poco,
contentos porqué los fumadores compulsivos no están. Preparamos la cena, partida y a dormir (hoy
con aire acondicionado).
Wartburg
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Lunes 26/08/19
Aunque hoy tenemos unos cuantos km. Hasta el primer destino, no nos levantamos excesivamente
temprano. Salimos a las 9:00 con 21º. No hay autopista ni carreteras demasiado anchas, por lo que
gran parte de los más de 100 km la hacemos a paso de tortuga gracias a los camiones y curvas que
impiden adelantarlos. Pasadas las 10:00 llegamos al Luftfarhrtmuseum de Wernigerode. La entrada
nos cuesta 21€ para los 3. Contiene unos 55 aviones originales y helicópteros de diferentes épocas.
Es muy interesante y hay poca gente. El aire acondicionado brilla por su ausencia y dentro hace
calorcito, pero es soportable.
Luftfarhrtmuseum
Después de la visita nos vamos al centro de la ciudad, aparcamos en un parking cubierto y salimos
a los no deseados 32º que hay en estos momentos. Lo primero que queremos es ir a comer, hay
hambre, pero no podemos dejar de admirar el ayuntamiento del 1420 y la plaza donde está ubicado.
Parece que ha habido alguna celebración porqué el centro está lleno de farolillos rojos que una
persona montada en una grúa los está quitando. En una de las calles principales encontramos un
restaurante típico alemán. En el interior se está bastante bien de temperatura, la decoración bonita y
la comida bastante buena. Al salir paseamos como cualquier guiri que viene a España y lo que toca
es caminar bajo un sol de justicia. Es horrible la que está cayendo. Volvemos al coche y ponemos el
aire a toda mecha ¡¡Necesitamos recuperarnos!!
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Wernigerode
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Seguidamente nos vamos a Quedlimburg, esta preciosa ciudad no sufrió daños en la II guerra
mundial, por lo que la convierte en una de las ciudades renacentistas más bien conservadas de
Europa (por lo menos es lo que leí en un artículo…). Posee unas 1.200 casas de entramado de
madera y eso la ha hecho formar parte de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Llegamos a
un parking de zona azul y unas personas muy amables nos dan su tique porqué se marchan y quedan
horas de sobras. De paso nos dicen en inglés. It’s a very beautiful city!. ¡Que majos! Cuando llegamos
a la plaza del ayuntamiento yo me quedo literalmente con la boca abierta. Es realmente espectacular.
Callejeamos un buen rato y constatamos que realmente vale la pena la visita, solo un pero… Como
no aguantamos demasiado bien el calor, nos cuesta tirar con esos 32º. De vuelta al camping,
descansamos un poco, dejamos las cámaras de fotos y nos vamos a Erfurt. Hemos quedado con mi
amigo para tomar unas cervezas. Nos lleva a un bar antiguo que hacen su propia cerveza. Subimos
arriba con la intención de pillar una mesa fuera, en una especie de balcón que da al río y desde el
cual se ve el Krämerbrücke. Esperamos un poco hasta que una mesa queda libre. Charlamos hasta
que llega la hora de marcharnos. De vuelta al coche, vemos que hay mucho ambiente en las terrazas
de los bares y restaurantes. Nos despedimos con un: “nos vemos en dos meses”, pues va a ir a
Terrassa unos días en octubre para reencontrarse con los amigos que allí dejó. Llegamos casi a las
22:00 al camping y picoteamos un poco antes de ir a dormir. Hoy no hay partida de cartas.
Temperatura máxima 32º (ideal para la playa, pero no para patear ciudades)
Quedlimburg
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Martes 27/08/19
Después de desayunar recogemos, voy a recepción y pago 91,50€ por 3 noches. Lo encuentro un
poco caro por lo que ofrece el camping, servicios mínimos, viejos y cutres bungalows y duchas de
pago (aunque sea solo 1€). Es una lástima porqué el terreno es grande y muy arbolado, pero está
muy descuidado. Estoy segura que con una buena hierba verde, mejoraría, esto debe ser culpa del
cambio climático, pero con ganas, este podría ser un muy buen camping. Si volvemos por la zona,
aquí no nos ven más el pelo. Para muestra un botón…
Nuestro próximo destino está a 578 km. Por suerte es casi toda autopista, algunos tramos, como es
habitual, están en obras, pero la marcha es buena. Al mediodía paramos en un área de servicio y
comemos las últimas salchichas alemanas del verano. De vuelta al camino, encontramos una
retención bastante importante, no sabemos a qué se debe, hasta que vemos un accidente de dos
camiones, pero debe haber coches implicados ya que hay 4 ambulancias, bomberos y policías.
Acojona bastante y piensas que ojalá nunca nos encontremos en una situación así. A media tarde
llegamos al camping Les Trois Chateaux. Estamos en Alsacia y nos quedaremos 2 noches. Este
camping no es nada del otro mundo, las parcelas son un poco justitas, aunque caben caravana,
avancé y coche. Los servicios son correctos, con papel del WC y duchas gratis. Habíamos venido
por primera vez hace 15 años y era muy diferente, no tenía bungalows, los servicios eran precarios
y las parcelas enormes, mucha sombra y poca gente. Con los años lo han modernizado y para mí ha
perdido el encanto porqué ahora es un camping muy concurrido. Aun estando a finales de agosto,
está casi lleno, solo tienen unas pocas parcelas vacías. La chica de recepción muy amablemente nos
da un plano con las parcelas señaladas. Escogemos una en la zona llena de holandeses. Estamos
cerca de los servicios y se está tranquilo. ¿Por qué escojo siempre este camping cuando
seguramente los hay mejores por la zona? Es fácil. Está en “mi” pueblo francés. Me enamoré de
Eguisheim la primera vez que vinimos y siempre que pasamos, me gusta parar un par de días. Nos
instalamos, conectamos el aire de la caravana porqué hace mucho calor y ponemos una lavadora.
Más tarde vamos a un Leclerq de Colmar para hacer unas compras, el objetivo principal son los
yogures Fjord, los preferidos de Ariadna. De vuelta es hora de cenar y lo hacemos fuera, donde se
está bastante bien. Jugamos a las cartas y antes de las 22:00 nos vamos dentro. Xavi está cansado
de conducir tanto rato y nos apetece leer un rato antes de dormir. Apagamos el aire, pero a media
noche tengo que abrir ventanas porqué la temperatura ha subido.
Temperatura máxima 32º
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Miércoles 28/08/19
Desayunamos temprano y yo me voy dando un paseo hasta mi pueblo. Son las 08:30 y es un lujo
caminar por sus calles vacías. Es tan bonito como lo recordaba. Cuando estoy casi terminando el
paseo, me encuentro un grupo de catalanes que también han madrugado, hablamos un rato y vuelvo
al camping a buscar a la familia para ir a la Cité de l’Automobile de Mulhouse.
Eguisheim
Llegamos 3’ antes que abran y aparcamos en pleno sol en su parking de pago. La entrada del museo
vale 38€ para los 3. Es un museo muy interesante (flipante para los amantes de los coches), es sobre
la historia del automóvil desde el 1800 y pico hasta la época actual. Hay muchísimos y están super
bien restaurados y conservados. Merece la pena una visita. Al salir, como es lógico, pasas por la
tienda de recuerdos y aunque todo es bastante caro, no puedo resistirme a comprar un Renault 4
amarillo. Nos hace gracia porqué nosotros tuvimos uno igual hace un montón de años.
Cité de l’Automobile
Como es hora de comer, vamos al Flunch de un Auchan cercano. La comida está bien y el precio
también. Al salir contemplamos la posibilidad de ir a Basilea, está a un paso, pero desistimos por qué
no llevamos Francos suizos, otra vez será. Vamos a Colmar que ya conocemos. La ciudad es
preciosa, pero hoy hay muchísima gente y un calor tremendo, por lo que nos volvemos al camping.
Colmar
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Dejamos las compras, las cámaras, conectamos el aire y nos marchamos a Kaysersberg. Otro de los
preciosos pueblos de la ruta del vino. Cuando llegamos se pone a llover y aunque parece que no
será nada, cogemos paraguas. Efectivamente, para de llover en pocos minutos. Recorremos la larga
calle principal y vemos que está todo tan bonito como siempre.
Kaisersberg
Compramos pan antes de marcharnos y de vuelta paramos en Eguisheim, quiero ver lo que esta
mañana no me ha dado tiempo. Xavi nos deja a Ariadna y a mí y él continua hasta el camping.
Llegamos hasta la plaza de la iglesia y vemos que la fuente tiene las flores puestas. Esta mañana un
chico estaba poniendo las jardineras que rodean la fuente. Deduzco que cada noche las retiran para
evitar daños de gente incívica. Saco algunas fotos que, seguro que serán como las de siempre, las
tengo de todos los años que hemos venido (verano e invierno). Pero es tan bonito que no lo puedo
evitar. Al cabo de un rato Xavi nos viene a buscar. Por fin podemos darnos una ducha en condiciones
y refrescarnos del calor que hemos sufrido. Escribo 3 días de diario y poco a poco la temperatura va
bajando, y ahora que son las 20:00 tengo casi frío en los pies… ¡Que lujo!
Preparamos un rico pan con tomate con el pan rústico que hemos comprado y nos comemos el
embutido que aún nos queda. El pan tenía muy buena pinta, pero nos ha engañado completamente.
Esas rústicas barras son un poco gomosas, nada crujientes y cuesta un poco masticarlas. Las
apariencias engañan y no por estar en Francia garantizas que el pan sea rico. En fin, peores hemos
comido alguna vez… Después de la cena, partida y a dormir.
Hoy ha hecho más “fresco”, solo 31º…
Eguisheim
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Jueves 29/08/19
No hemos madrugado más de la cuenta por el
hecho de marcharnos. Entre desayunar, recoger
y pagar el camping (2 noches 53,80€), salimos
que son las 9:00 y el termómetro marca 21º. Hay
tráfico, pero se circula bien, el paisaje está
bastante más verde que en el centro de Alemania,
quizás por aquí sí ha llovido. Paramos en una
área de servicio y Xavi y Ariadna se compran unos
bocadillos que comen en el coche para estar
fresquitos. Yo me preparo una ensalada y me la
como en la caravana. Con puerta y ventanas abiertas no se está mal.
La temperatura durante el trayecto se mantiene entre los 28º y 29º hasta que pasamos Lyon que
sube a los 31º. Paramos en Tain-l’Hermitage ya que la idea es hacer noche en el camping Les Lucs.
Es tranquilo, no es muy grande y lo conocemos de haber parado en 2 ocasiones. Cuando llegamos
vemos que la entrada está muy cambiada, parece que lo han modernizado. Antes de entrar veo un
letrero que en 3 idiomas dice que está completo. ¡No me lo puedo creer! De todas formas, entro a
preguntar y me lo confirman. No tienen plazas. Me indican otro que está a 8 km y me sugieren que
vayamos rápido porqué a esta hora hay mucho movimiento (solo son las 16:20) y si vamos más hacia
el sur, corremos el riesgo de no encontrar parcela. Pues nada, les hacemos caso y llegamos al
camping Chantemerle. Hay plazas y nos asignan una con mucha sombra (a petición mía). La parcela
es rectangular y bastante grande. Está separada de las demás con unos setos bastante altos. El
suelo es herboso y tenemos los servicios muy cerca. Son mixtos como pasa en muchos campings
franceses, no me gusta, pero es lo que hay. Hay muy pocos y como es bastante habitual en Francia,
no hay papel en los WC (incomprensible cuando estamos pagando por una noche casi 33€) y muy
limpios no están (es lo que más odio cuando voy de camping). Cuando estamos desenganchando,
pasa un hombre que se ofrece a ayudarnos a empujar la caravana, se lo agradecemos, pero le
decimos que llevamos mover. Se queda para ver como lo manejamos y nos cuenta que lleva en el
camping desde junio, es un temporero que recoge fruta de una zona cercana. Por lo que hemos visto,
en este camping hay bastantes temporeros que viven allí. Los vecinos de nuestra derecha, parecen
rusos y no tienen pinta de turistas, más bien deben ser otros trabajadores del campo. Una vez
instalados, nos vamos de compras. Compramos quesos y cargamos de yogures, ¡creo que las dos
neveras van llenas ya! Pan no compramos, porqué tienen una pinta muy gomosa. Llenamos el
depósito y volvemos al camping. Como fuera se está bastante bien, descansamos un poco, escribo
el diario y a cenar.
Camping Chantemerle
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Viernes 30/08/19
Nos despertamos temprano y no perdemos el tiempo. Desayunamos, guardamos la ropa limpia en
las bolsas de viaje, deshacemos las camas y ponemos la ropa sucia en bolsas de basura grandes.
Dejamos todo lo máximo recogido. Nos marchamos hacia las 9:00. El tráfico no está mal hasta que
llega el mediodía que vamos encontrando bastantes camiones. La temperatura va subiendo, tanto
que cuando pasamos por Narbonne, marca 36º, jamás a la vuelta de ningún viaje, hemos encontrado
temperaturas tan altas y menos a las puertas de septiembre. Decidimos parar a comer antes de llegar
a Perpignan, pero entramos en un área de servicio que está tan mal indicada, que acabamos
saliendo. Circulamos un poco a la espera de otra y oigo un ruido que proviene del coche. Es como
un zumbido, pero Xavi no lo oye. Quizás son impresiones mías o es el asfalto, pero juraría que antes
no lo oía. Lo escucho intermitentemente dependiendo si pisa más o menos el acelerador. De golpe y
porrazo el coche empieza a quejarse, en la pantalla aparece: “RIESGO ROTURA DE MOTOR”. Nos
quedamos helados, por no decir otra cosa. Por suerte podemos parar en un lateral de la autopista
donde hay suficiente espacio para vehículos averiados. Llamamos al RACC y nos comentan que
ellos no tienen acceso a rescatarnos dentro de una autopista. Llamamos al teléfono “S.O.S.” que
hay en ese espacio y nos dicen que tardaran 30’. Como estamos a pleno sol, abrimos un paraguas
para no tostarnos. Hay 33º pero sopla viento i es soportable. Pasados 35’ o 40’ llega una grúa. Nos
comentan que hoy es mal día para que nos reparen la avería, viernes mediodía = cierran el taller
temprano y mañana sábado cerrado. Nos sube el coche en la grúa y monta un gancho con bola para
enganchar la caravana. Nos lleva 20 km hacia el norte y nos deja en un taller Ford que está en medio
de la nada. Pasamos a una sala de espera de las oficinas y su aire acondicionado es muy bien
recibido por parte nuestra. Llamamos al RACC. La primera vez nos dicen que van a mirar como
arreglan el tema porqué según ellos, la caravana no tiene seguro de carretera. No es cierto, sí que
tiene. Después de 45’ esperando en el teléfono sin que nadie diga ni “mu”, cuelga y vuelve a llamar,
vuelve a explicar el incidente y le vuelven a poner el contestador de “paciencia, manténgase a la
espera”. Es en francés y creemos que es el contacto en Francia para que hablen con los del taller.
Después de otros 15’ esperando, Xavi cuelga y vuelve a llamar. ¡A la tercera va la vencida! Le atiende
una chica muy eficiente, que en un momento comprueba que tanto nosotros como la caravana
tenemos seguro y organiza un taxi para que nos venga a buscar desde la Jonquera y nos lleve a
casa. El coche y caravana se quedan en tierra de nadie hasta que un camión los repatrie. Comemos
un poco de fruta y galletas y esperamos. El taller cierra a las 17:00 y el taxi está confirmado para las
18:00. No quiero tener que pensar en esperar fuera con el calor que hace. Por suerte en el taller
tienen mucho trabajo y nos dicen que podemos esperar un rato más. Mientras recogemos las bolsas
con la ropa limpia, las cámaras y algunas cosas más. Las sacamos fuera del recinto. Por suerte hay
un pino que nos da sombra mientras esperamos. Y el taxi no tarda en llegar. Es una furgoneta
pequeña, ¡de haberlo sabido, vacío la caravana! El asiento trasero es muy incómodo y noto que mis
lumbares sufren. Después de 3h. de incomodidad, pero mucho agradecimiento, nos dejan en la
puerta de casa. Guardamos todo y a diferencia de cada año, solo ponemos 1 lavadora, el resto ya
llegará. Espero que en breve llegue todo, intacto y que la avería del coche no sea grave…
¡Han sido unas vacaciones geniales, pero con un final inesperado y no deseado para nunca jamás!
Esperando a la grúa (A-9
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Algunos datos:
Km recorridos: 6.164
Gasoil: 718€
Camping: 618€
Peajes: 252€
Entradas: 124€
Parking: 64€