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DESTINO: LE MONT SANT MICHEL
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Sábado, 2/08/14
Por fin han llegado las esperadas vacaciones.
Después de la habitual puesta en común familiar durante algunos meses previos al evento, acabamos
decidiendo poner como destino uno de esos sitios que siempre tienes guardado en la recámara, pero que
nunca encuentras el momento de poner en práctica: nuestro deseado Mont Sant Michel.
Por eso, decidimos organizar una batida por toda la Bretaña francesa, o al menos una buena parte, que
seguro que no tiene nada que despreciar.
Aprovechando que tenemos que cruzar toda Francia, decidimos hacer la primera etapa del tirón hasta
Poiters, y aprovechar para visitar Futuroscope, cosa que los niños no desprecian en absoluto.
Para ello, planeamos parar 3 noches en un camping de la zona, le Futuriste, del que nos han hablado
bastante bien, en Saint George de Baillargeux, a 5 minutos de Poitiers, y del parque.
Así que con este plan previsto, nos levantamos a las 5 h. de la madrugada (los humanos), alguno que otro
incluso antes, y desayunamos frugalmente.
Salimos enseguida, gracias a que siempre somos tan previsores que cargamos la caravana dos días antes
de ropa y comida para ahorrar tiempo.
Con todo, conseguimos salir con nuestra amiga a remolque a las 6:30 h. del parking con destino a Poitiers.
Hay algo más de 800 km., así que tenemos una buena tirada.
El día está algo nublado, con lo que en algunos tramos es bastante llevadero, excepto en algunos otros en
los que el sol nos lo complica algo más, aunque no superamos los 23º.Antes de cruzar la frontera, como
de costumbre, llenamos depósito y hacemos un tentempié de cafés para aguantar el tirón.
Nada más pisar el país vecino, nos hace recordar los fantásticos precios de la gasolina, hasta 1,64 €/litro
(de 1,44 €/litro en Barcelona). Bienvenidos a Europa!
Sobre las 13 h. decidimos empezar a buscar donde parar a comer algo de comida que llevo preparada.
Encontramos un área de descanso muy bien acondicionada (como siempre en Francia), y allí nos
instalamos en una mesa a comer tranquilamente y descansar un ratito.
Pillamos alguna retención pasado Cahors en el
enlace con la autopista de París (más incluso que
lo que esperábamos en Toulouse) pero en
general bien. Pocas retenciones.
Interesante llenar depósito antes de desviarse
de Limoges hacia Poitiers, donde se coge un
tramo de carretera nacional, en el que cuesta
bastante encontrar una gasolinera, cosa que nos
hizo sufrir un ratito.
Llegamos pasadas las 18:30 h. al camping “Le
Futuriste”, que no estaba precisamente bien indicado, pero se puede encontrar sin problema.
De momento, la recepción es muy agradable. Y una vez instalados, el camping no decepciona en absoluto.
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Muy buen trato, muy limpio y tranquilo. Y ubicación perfecta para visitar Futuroscope. Y parcelas con
setos, grandes y
sombreadas.
El camping tiene
piscina, no muy
grande pero
climatizada y con
jacuzzi y tobogán
para los niños.
Descansamos para
recuperarnos.
Mañana toca visita
al parque y eso
requiere estar a
tono.
Domingo, 3/08/14
Nos despierta la lluvia, cosa que nos hace temer lo peor.
Día de visita al parque bajo agua, así que nos lo tomamos con calma, porque no hay alternativa. Ya
tenemos las entradas para hoy…
Desayunamos unos riquísimos croissants franceses que puedes encargar en el camping, y sobre las 10 h.,
que es la hora prevista para dirigirnos al parque, empieza a dejar de llover, como si fuera un regalo.
Así que llegamos al parque ya sin lluvia y por suerte, parece que eso puede haber disuadido a los visitantes,
porque a pesar de ir preparados para pasar buenos ratos en las colas, no hacemos ni una sola cosa de más
de media hora.
Pasamos un día perfecto aprovechando para poder montarnos en casi todas las atracciones que teníamos
previstas, incluso repetir algunas, y sin aglomeraciones.
Balance de la visita al parque:
A destacar la amabilidad del personal, la buena organización y limpieza del parque en general, incluidos
los lavabos.
Gran parte de las atracciones se pueden escuchar traducidas, con un aparato que te prestan en la entrada,
cosa que es de agradecer.
Hay un parking por 7€ todo el día, que está muy bien, y francamente asequible.
Punto negativo: como siempre las comidas en este tipo de parques, precios abusivos para comida
cuestionable. Altamente recomendable llevar picnic casero, ya que hay muchas zonas habilitadas para
ello.
Llegamos tarde al camping agotados y deseando descansar. Lo hemos pasado muy bien.
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Lunes, 4/08/14
Hoy nos lo vamos a tomar con calma. Es día de
descanso y piscina con jacuzzi y tobogán en el
camping.
Por la mañana hacemos unas compras en el centro
comercial (Auchan) y el resto del día disfrutamos de
un poco de calma y descanso. El camping es ideal.
Martes, 5/08/14
Nos levantamos ligeros para poner rumbo a Dinan.
Desayunamos los últimos deliciosos croissants que venden en la recepción del camping, y continuamos
con nuestro camino.
Esta vez tenemos unos 350 km. hasta destino, ahora por carreteras y autovías que, olvidando que la
señalización deja un poco que desear, se puede decir que son carreteras bastante buenas.
Llegamos hacia el mediodía a Dinan donde, como de costumbre, nos cuesta un poco encontrar el camping,
que no está precisamente accesible, desde donde venimos, pero cumplimos la misión con éxito.
El camping Le Hallerais está en Taden, que es un pueblo contiguo a Dinan, es municipal pero de 4 estrellas.
Nos colocan en una parcela poco adecuada para nuestras necesidades, ya que está muy desnivelada, y
nos cuesta bastante poder asentar la caravana. Y al parecer no es posible cambiarnos a otra porque el
camping en estas fechas está completo y todo lo que queda está reservado. Eso sí, el personal, igual que
en el camping anterior, sigue siendo muy amable y nos facilita la instalación colocándonos unos calzos en
la rueda de la caravana.
Después de una odisea para llegar e
instalarnos, por fin podemos comer (a las
5 h. de la tarde) y descansar.
Inspeccionamos el camping. Es muy
grande y bien acondicionado, aunque la
piscina es algo pequeña y el
supermercado tiene un horario un tanto
especial, abre muy pocas horas y cierra
muy pronto.
Los lavabos son muy completos y
bastante limpios.
Suerte que hemos podido instalarnos con el toldo y todo, porque después de cenar empieza a llover. Ya
podemos ir acostumbrándonos, porque al parecer, va a ser la tónica habitual…
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Miércoles, 6/08/14
Esta noche ha sido larga, no ha parado de llover ni un minuto, a diferentes intensidades, pero nos ha
tenido un poco en vilo.
Aun así nos levantamos con ganas de empezar a planificar visitas. Y eso hemos de hacerlo en función del
tiempo, que como hemos podido comprobar aquí es muy irregular. Puedes pasar de un sol espléndido a
una tormenta de película en minutos.
Así que una vez planificado, pasamos la mañana en el camping, ya que continúa lloviendo gran parte de
ella. Hay diferentes actividades, piscina, tenis, ping pong, mini golf, y aprovechamos las pequeñas treguas
que va dando el sol.
Después de comer, aprovechando que el día se ha arreglado bastante, visitamos Dinan, que es un pueblo
medieval muy pintoresco.
Todas las calles están perfectamente conservadas y
adoquinadas, manteniendo el espíritu medieval en cada uno de
sus rincones. Hay muchas tiendas de artesanía y montones de
galerías de artistas bretones.
El casco antiguo está completamente amurallado, con castillo incluido. También tiene una catedral muy
bonita.
Desde el interior de las calles de
la muralla, puedes ir bajando
hasta llegar al puerto de Dinan,
que bordea el río, repleto de
sugerentes terrazas de
restaurantes y creperías, y
decorado con un gran acueducto
que da acceso desde la carretera
hasta entrar en Dinan.
También visitamos alguna de sus
famosas boulangeries, que son
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nuestros museos cuando vamos de
vacaciones. Tienen montones de
variedades de pastas, aunque
evidentemente, su gran especialidad son
los croissants, que están deliciosos aquí.
En resumen, es un pueblo precioso, al que
seguramente volveremos.
El tiempo nos ha acompañado toda la tarde para visitarlo, y he
aprovechado para disfrutar de una extensa sesión de fotografía.
Justo al final del paseo empieza a llover, y nos da el tiempo justo
de llegar al coche, para que empiece otra gran tormenta que
nos acompaña hasta el camping.
Después vuelve a disiparse, y de nuevo sol… no hay quien lo
entienda.
Noche tranquila. Hoy toca ver una peli en la caravana para
descansar.
Jueves, 7/08/14
Hoy el día parece que va a ser soleado, según previsiones meteorológicas.
Nos levantamos a las 8 h. para desayunar pronto y prepararnos para ir a la isla de Brehat.
En poco más de una hora nos ponemos en
Paimpol, que es el último pueblo antes de
llegar a la isla, y aprovechamos para parar a
comprar el pan para comer, y como no,
alguna que otra delicatessen en la
boulangerie de turno.
El pueblo está a 6 km. del embarcadero para
ir a la isla, y al poco de salir de Paimpol, ya
encontramos retenciones para llegar. Eso
nos hace temer lo peor: parece que no
estaremos solos.
A 1 km. ya vemos que los coches empiezan a aparcar en el arcén, así que no esperamos más y hacemos
lo mismo. Menos mal, porque cada vez lo hacen a más distancia del embarcadero.
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Hay un buen trecho hasta allí, y de camino nos encontramos a un ciclista bilbaíno que nos avanza las colas
que vamos a encontrar para poder cruzar a la isla, así que nos armamos de paciencia para ver qué
encontramos.
Enseguida llegamos al embarcadero y vemos ya
una cola considerable que cada vez crece más,
pero para nuestra sorpresa no pasamos allí más
de media hora, ya que va bastante rápido.
Así que en un plis plas ya estamos sentados en el
barco, que tardará 10 minutos en cruzar a la isla.
Escogemos la opción de ir y volver, ya que la otra
es dar una vuelta entera a las islas en 45 minutos,
pero nosotros preferimos recorrer la isla en
bicicleta.
Una vez allí, alquilamos unas bicicletas por un precio bastante razonable, y pasamos el día recorriendo los
rincones de la bonita isla.
Paramos a comer unos bocadillos caseros en el faro de Paon, que es la punta situada más al norte de la
isla, donde se disfruta de unas bonitas vistas.
La isla está bastante llena de gente, pero no da la sensación de aglomeración, excepto en algunas zonas
más pobladas, pero en general, los peatones respetan bastante a los ciclistas y viceversa.
Retornamos las bicicletas, y al coger el barco de vuelta nos damos cuenta de que la marea ha subido
considerablemente, ya que no hay ni rastro de la pasarela que hemos recorrido al bajar del barco por la
mañana. Es muy curioso el tema de las mareas.
Volvemos hacia el camping, previa parada técnica para merendar en boulangerie, y de vuelta estamos
bastante agotados, ya que ha sido un día muy cansado con las bicicletas todo el día al sol.
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Llegamos al camping a tiempo de darnos un chapuzón en la piscina del camping, que además es
climatizada.
Cenamos y caemos rendidos en la cama. Se vuelven a oír gotas…
Viernes, 8/08/14
Hoy toca día de descanso según previsión meteorológica de lluvias intensas. No queremos arriesgar.
Así que después de hacer compras de nuevo para reponer la nevera, decidimos darnos un homenaje: hoy
comeremos paella a la barbacoa.
Nos damos un buen festín, y por la tarde visitamos el mercadillo que hay en Taden, acompañados por la
lluvia que no nos ha fallado, tal y como estaba previsto.
Hay que decir que esperábamos un mercadillo algo más grande, pero es lo suficiente, como para atracar
el puesto de los quesos autóctonos, a los que somos adictos, y algún que otro fuet artesanal.
Después nos damos otro paseo por Dinan, aprovechando que necesitamos pan para cenar las nuevas
adquisiciones. Hay que remarcar que el pan por estas tierras es delicioso y muy variado.
Volvemos para el camping, con el correspondiente diluvio, y disfrutamos de una tarde de relax.
Sábado, 9/08/14
Parece que va a hacer buen día. Es el día escogido para ir a nuestro deseado Mont Saint Michel, así que
nos hemos levantado pronto para aprovechar bien el día.
Nos dirigimos hacia el objetivo y el día no decepciona allí tampoco.
Antes de llegar ya se divisa al fondo la silueta del monte, y ya impresiona.
Llegamos a un parking muy grande que está muy bien organizado. A diferencia del día de la visita a la isla
Brehat, que encontramos una larga cola, aquí no es así. Hay mucha gente, pero no hacemos colas. Desde
allí salen unas navettes, que son una especie de autobuses gratuitos que te llevan del parking hasta la
entrada de la abadía.
Según vas avanzando, te vas
dando cuenta de la majestuosidad
del monumento.
Esperábamos una gran abadía,
pero no solo era eso, sino que
también era un pequeño pueblo
atestado de comercios,
restaurantes y pequeños hoteles,
con precios no precisamente
baratos.
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El interior, a pesar de la aglomeración
de gente, es muy bonito, tal como vas
subiendo por sus calles y escaleras,
tanto en el interior como en la
muralla, vas pudiendo contemplar las
preciosas vistas de los alrededores
hacia el fondo del mar, que ahora por
la mañana es tierra, debido a la marea
baja.
Desde arriba, se divisan muchos
grupos de gente paseando por la
arena de la playa hacia el fondo del
mar, que después será agua, y hacia
un islote que de momento está rodeado de tierra.
Visitamos la abadía que es enorme y muy bonita.
Después comemos unos bocatas que llevamos, ya que hemos decido esperar a que suba la marea, que es
hacia las 6-7 de la tarde, para poder contemplar la
espectacular diferencia de las mareas.
Entre tanto, después de comer, para hacer tiempo damos
un curioso paseo descalzos por la arena de los alrededores
de la isla, que después estará cubierta por el mar. Durante
el paseo disfrutamos de la sensación del agua y la arena en
los pies. Altamente recomendable.
Volvemos antes de que empiece a subir la marea y nos pille
a tanta distancia de la costa.
Por fin, a partir de las 6 de la tarde, empezamos a
contemplar cómo va subiendo la marea a un ritmo
constante y fácil de apreciar, hasta cubrir todo lo que antes
habíamos podido hacer paseando, alrededor de la isla.
Sencillamente espectacular.
Finalmente, nos damos por satisfechos del día tan
disfrutado, en el que el sol nos ha acompañado de nuevo,
prácticamente todo el día. Sin decepción.
Domingo, 10/08/14
El día amanece lloviendo. También por la noche ha estado lloviendo, así que abortamos misión playa, que
es lo que teníamos previsto.
Decidimos quedarnos por el camping, al menos por la mañana y aprovechamos para hacer lavadora y
algunas cosillas.
Por la tarde parece que el día se arregla. Es lo que tiene el clima de esta región, puedes estar bajo lluvias
torrenciales, y al rato salir un sol espectacular.
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Así que lo aprovechamos y vamos a
visitar Dinard, que está bastante
cerca.
Es un pueblo algo más grande que
Dinan, y considerablemente más pijo
y señorial. La muestra de ello es el
casino que nos encontramos en las
calles de la parte más céntrica, y la
variada multitud de coches de alta
gama por sus alrededores.
La playa más importante es la de la
Ecluse, llena de unos peculiares toldos
de rayas azules y blancas, a modo de jaimas, que sirven como parapetos playeros, ya sea para
resguardarse del sol o para cambiarse,
y que al parecer son un emblema de la
ciudad. Le dan a la playa un aire de
principios del siglo XX, junto con las
lujosas villas, que se pueden ver a lo
largo de los paseos y caminos de
ronda que bordean Dinard.
Esta ciudad fue una colonia inglesa, y
fueron los británicos los que la
pusieron de moda, construyendo allí
sus lujosas casas como lugar de
veraneo, y trayendo los deportes de
alta sociedad.
Damos un largo paseo por el camino de ronda que sale de la playa de la Ecluse, y bordea el acantilado y
algunas pequeñas playas, y observamos la
marea baja que hay al salir hacia allí,
porque una hora más tarde al volver, ya
podemos observar la notable subida de
nivel, que en algunos sitios impresiona, ya
que hay zonas donde si no tienes cuidado
podrías quedar atrapado. Sopla un fuerte
viento y el mar está muy picado, así que
volvemos después de ver unas vistas
impresionantes, damos un pequeño paseo
por el centro del pueblo y volvemos para el
camping.
Lunes, 11/08/14
Esta noche ha hecho algo más de frío, por lo que nos hemos echado una manta más encima para dormir.
Consecuencia: por la mañana nos hemos quedado pajaritos.
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Así que nos levantamos muy frescos, y desayunamos haciendo propuestas de planes para el soleado día
que ha amanecido hoy.
Destino premiado: Cancale.
Vamos en busca de una playa donde poder
bañarnos, y aquella zona promete, así que
llegamos allí y aunque hace sol, hace un
molesto aire, que refresca un poco.
Oteamos la zona de playas, pero
lamentablemente, todas las playas de esta
zona son de arena muy fina y húmeda
debido a los constantes cambios de marea,
por lo que es muy dura.
Además el agua, que a la vista es de un
precioso color verde, es bastante turbia de
arena y algas, con lo que no se hace muy apetecible el baño. Si acaso algún paseo por la orilla.
Por ahora decidimos dejarlo y visitar el pueblo, que en esencia es pequeño, pero que tiene un interesante
puerto, que bajamos (literalmente) a visitar.
Es una de las zonas de esta costa donde cultivan
las ostras, y las venden en unos puestos que hay a
pie de playa, y a precios populares con cantidad de
variedad.
Desgraciadamente (o afortunadamente, no sé), a
nosotros no nos gustan las ostras, pero la gente se
las lleva por docenas y allí mismo se las comen,
como si fueran caramelos. La verdad es que es un
espectáculo ver allí mismo los criaderos, los
vendedores, y los consumidores.
Además desde aquí se ve toda la bahía y al fondo, se puede ver el Mont Sant Michel, cosa que impresiona
aún más, ya que está en la otra punta de la bahía de Mont Sant Michel.
Después, nos dirigimos de nuevo al centro del pueblo, donde le hemos echado el ojo a un pequeño
restaurante con muy buena pinta, y a un
precio de menú bastante razonable.
Llegamos sobre la 1h. Allí no es
recomendable más tarde por la
costumbre, y tenemos la suerte de poder
sentarnos, ya que es bastante pequeñito
y muy acogedor.
Tengo que destacar que el restaurante
nos encantó, tanto por el trato, como por
la decoración, y sobre todo por la
comida. Su nombre: Au jardín du Bourge.
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Está un poco escondido cerca del centro, pero vale mucho la pena. Si volviera a Cancale, sin duda repetiría.
El día está siendo bastante bueno, aunque todo el día ha ido lloviendo a ratos, y saliendo el sol, pero al
final te acostumbras.
Después de la suculenta comida, ponemos rumbo a la punta de Grouin, que es la punta más al norte de
este extremo de la bahía de Mont Sant Michel.
Nos equipamos con nuestros escarpines para hacer una ruta por la playa, ya que se puede ir bordeando
entre playa y rocas por toda la costa.
Vamos bordeando percibiendo cómo tras nuestro paso la marea va subiendo cada vez más.
La marea te obliga a subir por alguna zona un poco más escarpada de lo esperado, pero al fin y al cabo es
aventura…
Entre rocas, ostras y cangrejos por el camino, conseguimos llegar a la otra punta donde encontramos
pescadores en las rocas, que poco a poco van desapareciendo debido a la inminente subida de la marea.
Continuamos paseando hasta la punta donde hay un búnquer y algunos resquicios de la 2ª guerra
mundial.
Desde allí puedes ver por un lado toda la bahía Mont Sant Michel, y hasta la abadía, y por el otro toda la
costa de Saint Malo, e incluso Dinard.
Vuelve a hacer mucho aire y la tarde se está poniendo fea, así que ponemos rumbo de vuelta al camping,
y de camino nos vuelve a llover varias veces.
Cena y relax.
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Martes, 12/08/14
Hoy vamos a cambiar de aires costeros y hemos pensado hacer una visita algo más urbana, e interior.
Iremos a Rennes, capital de la Bretaña.
El día es soleado,
pero en Rennes
hace bastante aire,
y es fresquito, así
que llegamos allí y
una vez visitado el
punto de
información,
como de
costumbre,
acomodamos el
coche en el
parking
correspondiente
(se puede decir
que salvo uno más
céntrico, en toda
esta región los
parkings son bastante más baratos que en Barcelona) y nos equipamos con las chaquetas para aire y
Menos mal porque más tarde nos cae un buen chaparrón, corto pero intenso.
Paseamos por sus calles, repletas de edificios muy peculiares de esta zona, y muy curiosos, porque además
de bonitos, están inclinados, apoyados unos con otros. Es una bonita estampa.
No es una ciudad muy grande, así que después de pasear un rato paramos a comer en una creperie de la
calle Saint Georges, La Sarrasine que es una calle bastante turística, y la verdad es que nos encantan las
crepes con el típico bol de sidra, que es la bebida más típica. Es una creperie muy pequeñita, pero al
parecer bastante famosa y apreciada por los lugareños y visitantes, a juzgar por la cantidad de gente que
entra y sale. En definitiva muy recomendable, buenos precios y mejor calidad.
Al salir nos encontramos con
nuestra compañera de viaje, la
lluvia, que nos pilla paseando, y
después de un rato para, y de
nuevo el sol.
Callejeamos un poco más y
hacemos algunas compras.
Hemos pasado un buen día,
volvemos para el camping, no sin
pasar de nuevo por el súper para
volver a reponer la despensa.
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Miércoles, 13/08/14
Hoy hemos decidido pasar la mañana de relax por el camping, así que nos levantamos con tranquilidad y
desayunamos al rico sol de la mañana.
Hacemos mañana de piscina, aunque a pesar de que hace sol y la piscina está climatizada, el aire refresca,
y no se agradece mucho el baño.
Tenemos planeado hacer una barbacoa para comer, así que preparamos las brasas, y nos damos un buen
homenaje de carne y verduras a la brasa, acompañado de buen vino.
Por la tarde nos acercamos a Saint Malo, que es uno de los puntos que aún tenemos pendientes.
La verdad es que es un pueblo bastante grande, con lo que pillamos un poco de retenciones para entrar
en él, ya que aunque es miércoles, tiene bastantes visitantes.
Más tarde, después
de largas colas para
entrar y encontrar
parking, que aquí es
algo más caro de lo
habitual,
empezamos a
entender por qué
tiene tantos
visitantes.
Descubrimos
gratamente que es
un pueblo precioso.
Iniciamos la visita en
Intra Muros, que es
la zona más antigua,
y es un pueblo totalmente amurallado a orillas de la costa, que puedes visitar tanto por el interior, como
recorriendo toda su muralla.
El interior está repleto de calles, tiendas, restaurantes, y muchos pintores y artistas exponiendo sus obras
en la calle, que le dan un aire muy bohemio.
También encontramos varios músicos callejeros por cierto, algunos muy buenos.
Salimos de las murallas y aún nos falta encontrar lo mejor, ya que es todo el exterior y da totalmente a la
playa.
Hay unas enormes playas, aún con la marea baja, llenas de pequeños recovecos con agua entre las rocas,
y largas extensiones de arena fina donde poder pasear.
También hay una piscina de agua salada a la par con el mar, con un trampolín enorme, donde la gente se
tira sin parar.
Al fondo se divisa un pequeño castillo, y montones de islas e islotes que hacen un paisaje precioso.
También se puede divisar toda la costa de Dinard, que visitamos días antes, y todo el estuario que forman.
Las vistas son espectaculares.
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Nos animamos a dar un paseo hasta el castillo, por en medio de varias pasarelas que más tarde estarán
cubiertas por el agua de la marea alta, o al menos eso descubriremos luego.
Todo el suelo está sembrado de mejillones por todas partes. Hay gente que los coge. Nosotros, por
prudencia no lo hacemos. Entre mejillón y mejillón, alguna ostra o algún cangrejo.
Entre paseos, playa, rocas y fotos aquí y allá, llegamos hasta el pequeño castillo que está en lo alto de un
pequeño monte, escalando por las rocas y desde allí alcanzamos a ver las mejores vistas. La panorámica
vale mucho la pena.
Tanto, que sin darnos cuenta, cuando empezamos a bajar para volver a la playa, descubrimos que vamos
a pasar por los pelos. La marea ya está subiendo, y la pasarela por la que hemos de cruzar ya está
inundada.
Por suerte, no somos los únicos, y vemos a dos señores con un megáfono, que al parecer están allí para
avisar a las personas que queden por allí
que vuelvan ya, y para que no pase
nadie más.
Así que nos descalzamos y nos
remangamos para pasar. Impresiona un
poco, porque aunque el agua no pasa de
media pierna, la corriente va siendo más
fuerte, y mientras vas pasando vas
notando como va subiendo. Esta vez
hemos tenido suerte, glups! Por los
pelos pasamos.
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Volvemos de nuevo a través de las murallas y las calles del pueblo, disfrutando del ambiente que aún
queda, y los músicos callejeros, y nos disponemos a volver al camping.
Sant Malo nos deja con muy buen sabor de boca, porque no nos lo esperábamos tan bonito.
Aunque desgraciadamente el día no va a terminar tan bien. Durante el camino de vuelta sufrimos una
avería en el coche. El cuadro electrónico de nuestra querida Grand Scenic, que llevaba un tiempo haciendo
alguna tontería, decide que ahí acaba su camino y se apaga definitivamente. Por suerte, como ya nos
habían informado previamente, eso no afecta al funcionamiento del coche, pero no puedes tener ninguna
referencia de ningún tipo, ni
velocidad, ni gasolina, ni nada. Por
suerte, hemos controlado antes la
gasolina restante, y de momento lo
haremos al cálculo de kilómetros. Es
un riesgo, pero de cosas peores
hemos salido.
Qué serían unas vacaciones sin
ningún percance para nosotros. Ya
nos extrañaba a nosotros…
En fin, mañana veremos si en algún
taller de Renault nos dan alguna
solución.
Jueves, 14/08/14
Hoy nos levantamos prontito con la preocupación de la última novedad.
Nos plantamos en un concesionario Renault de Dinan, donde nos tratan muy bien, y les explicamos el
problema del cuadro.
Malas noticias: además del elevado precio (exactamente el mismo que nos costará en Barcelona) nos
dicen que el coche tendría que estar una semana en el taller, con lo que eso escapa a todas nuestras
posibilidades, no solo porque nos vamos el domingo, sino porque tampoco queremos estar una semana
sin poder movernos.
Nos aseguran que ese problema no afecta para nada al funcionamiento del coche, aunque habrá que ir
con mucha precaución, aunque confiamos plenamente en la pericia y experiencia del conductor, y la
ayuda del GPS, que nos podrá informar al menos de la velocidad y de los kilómetros para calcular la
gasolina.
Tomamos la decisión de continuar así las vacaciones. Esperemos que todo vaya bien.
Pasamos en la mañana en el mercadillo que hay los jueves en Dinan, que por cierto es bastante grande, y
picoteamos en algunos puestos, aunque en la mayoría no hay grandes gangas, pero siempre hay alguna
cosa interesante.
Comemos en el camping y por la tarde visitamos el cabo Frehel, donde hay dos puntos muy interesantes.
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Uno, es el Fort La
Latte, que es un
castillo muy bien
conservado, en el que
hay que pagar
entrada, pero la
verdad es que merece
mucho la pena por lo
bonito que es, y por
las espectaculares
vistas que ofrece
desde arriba a los
acantilados de ambos
lados de la costa, ya
que está situado
estratégicamente.
Lamentablemente el tiempo esta vez no nos acompaña, ya que ha estado lloviendo toda la tarde, aunque
solo llovizna, pero ha refrescado un poco.
Aun así a nosotros eso no nos frena. Al final te acabas acostumbrando, equipándote con el modelito lluvia
y los paraguas si aprieta un poco.
Después visitamos el segundo punto interesante, que es el cabo Frehel propiamente, en el que hay un
faro, y un saliente de acantilados al mar, que da mucha impresión, sobre todo porque además de lloviznar,
hace un viento bastante fuerte, así que la excursión es bonita y arriesgada a partes iguales.
En cualquier caso, las vistas no decepcionan. Grandes acantilados verdes que se asoman abruptamente al
mar, en una
mezcla de colores
verde, marrón y
azul, y las
agresivas nubes
grises como
techo.
Una pena no verlo
con un día
soleado (es lo que
hay), que solo
asoma a ratos,
aunque así
también
impresiona.
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En definitiva, para mi gusto es una excursión imprescindible.
Volvemos al campo base con la consiguiente lluvia, para duchas, cenas y descanso.
Viernes, 15/08/14
Hoy toca la excursión más larga que hemos planificado, así que la diana toca a las 7:30 h. para aprovechar
bien el día.
Destino: Perros Guirec, que está a unos 150 km, aproximadamente, que pertenece a la Costa de Granito
Rosa.
Así que desayunamos ligero y preparamos día de picnic, para rutear con libertad.
Llegamos a “Los Perros”, como le llamamos
nosotros, y da la casualidad que nos
encontramos otro mercadillo, ¡oh la la! ¡Con lo
que nos gustan a nosotros!
Así que aprovechamos para darle una vuelta, y
como no, picar alguna cosilla, básicamente
alimenticia autóctona.
Luego damos un paseo por el pueblo, que
también es bonito, y paramos a comer el picnic
en un merendero que hay junto al puerto.
Después continuamos la marcha bordeando la carretera costera para ir viendo todo el bonito paisaje.
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Paramos en el pueblo de Ploumanach,
donde está el faro de Men Ruz. Y
empezamos a entender por qué le llaman la
costa del granito rosa.
Toda la playa está rodeada de grandes
piedras de granito rosa, aunque algunas
ennegrecidas por la humedad, de
diferentes tamaños y redondeadas por el
desgaste de agua y el viento, haciendo un
puzle de piedras, por donde puedes ir
saltando para llegar hasta el agua. Los niños
disfrutan como cabras montesas.
De piedra en piedra llegamos hasta el faro, desde el que se ve toda la panorámica de las 7 islas, como se
llaman las que están en frente.
También hay una caseta muy grande, como una
especie de angar, que es la base de un gran barco
del cuerpo de salvamento marítimo, que parece
muy respetado y admirado en la zona, suponemos
debido a los grandes temporales marítimos que
parece haber por aquí, según se puede ver
documentado en fotografías y recortes de prensa
allí expuestos.
De allí salimos con rumbo al camping por la
carretera que costea, para seguir viendo el paisaje. El día nos ha acompañado. No nos podemos quejar.
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Sábado, 16/08/14
Bueno, hoy toca pensar en empezar a recoger, para dejar este camping mañana.
Eso significa que podemos descansar un poco por la mañana y tomarlo con calma.
Desayunamos tranquilamente, y ponemos un poco de orden y limpieza. Recogemos lo máximo posible
para tenerlo listo ya por la mañana, y después de comer, tener la tarde libre para hacer la última visita.
Después del café, nos vamos
de visita despedida a Dol de
Bretagne.
Es un pequeño pueblo
medieval, donde nos
encontramos una gran e
imponente catedral, y unas
pocas calles con casas muy
antiguas, hasta del siglo XII,
del estilo bretón, que tanto
hemos ido viendo por toda
la región.
De ahí nos acercamos a
Mont Dol, que está a poca
distancia, y que es una pequeña colina de unos 60 metros de altura, con vistas a toda la bahía Mont Sant
Michel, incluida la abadía,
además de un conservado
molino de viento. Es un
bonito paseo.
Y para finalizar nuestra
acampada en Dinan, como
colofón, de vuelta al
camping, decidimos cenar
en una creperie del centro
histórico del pueblo, la
creperie Medieval, en la
que cenamos muy agusto
unas buenas crepes.
Parece que tenemos
bastante puntería
escogiendo sitios para comer o cenar.
Volvemos al camping como última noche. Mañana toca madrugar para seguir nuestro camino.
Domingo, 17/08/14
Día de madrugón. Hoy empieza nuestro descenso hacia el sur de Francia, para afrontar nuestra última
semana de andanzas por el país galo.
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Salimos a las 8:30 h. del camping, ya que por la noche dejamos todo casi listo.
El viaje lo hacemos mayoritariamente por autovía y algún tramo de autopista, a excepción de un tramo
que optamos por hacerlo por carretera para acortar y ahorrarnos algún peaje, aunque no sé si es una
buena elección, ya que encontramos bastantes retenciones al atravesar pueblos, y eso nos hace retrasar
un poco la llegada a destino.
Así que decidimos parar a comer un picnic por el camino, y así llegar más tranquilos al camping.
Llegamos a destino sobre las 17:00 h. algo cansados debido al largo y pesado viaje, ya que hoy ha hecho
mucho calor de camino.
El camping “Le coq hardi” está en Lanton, a orillas de la Bahía de Arcachon, a unos 40 km. de Bordeaux.
Después de montar el chiringuito, nos damos un reconfortante baño en la piscina del camping, que está
muy bien.
De hecho, es lo mejor del camping, ya que no podemos decir lo mismo de los lavabos, que dejan bastante
que desear. Son muy antiguos e incómodos. Ya podrían invertir un poquito en mejorar este aspecto.
Por lo demás no está mal. Es un camping muy grande, muy enfocado a familias con niños y juventud, con
muchas actividades y animación, aunque no repetiríamos ni recomendaríamos, especialmente por lo de
los lavabos.
Quizás también es porque veníamos con el listón muy alto de los dos campings anteriores (Poitiers y
Dinan), que eran de otra galaxia en comparación.
Pero conseguimos adaptarnos rápidamente (ya es la costumbre) y después de cenar, aunque con la
música de fiesta de fondo, nos acostamos y caemos derrotados.
Lunes, 18/08/14
Nos levantamos tarde descansados, y desayunamos unos croissants que compramos en el mismo
camping.
Luego pasamos por la oficina de información turística, que está justo delante del camping, y un chico
superamable, y que se esfuerza mucho en hablar castellano, nos da una amplia y útil información sobre
todo lo que podemos hacer por la zona estos días.
La verdad es que hasta el día de hoy
podemos decir que el trato que nos han
dado, en todo momento ha sido muy
bueno, y con ganas de entendernos, ya
sea en francés o inglés, e incluso en
muchos sitios en castellano.
Así que hacemos unas compras en
Leclerc (como siempre demasiadas), y
después de comer en el camping,
hacemos la primera salida de
exploración.
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Visitamos la punta más lejana de la Bassin d’Arcachon,
que es La Pointe du Cap Ferret, que es un arenal de
playa fina en las dos caras: la exterior, que da al
Océano Atlántico, que es la zona surfera, y la interior,
que es la punta que cierra la bahía, y desde la que se
puede ver toda la bahía, hasta el extremo opuesto, que
queda muy cerca, y desde donde se divisa la duna de
Pyla, que es la duna más grande de toda Europa.
De camino allí paramos en un pequeño pueblo que nos
han recomendado, l’Herbe, y que tiene uno de los
muchos criaderos de ostras que aquí también hay, y
resulta ser un pequeño pueblo precioso.
Bajamos por unas estrechas calles hasta la playa, por
entre la multitud de casas de colores, que tienen un
aire de Jamaica o Indonesia, y que nos parecen muy
peculiares.
Continuamos el camino hasta el faro de Cap Ferret,
donde subimos (previo pago) por unas escaleras de
caracol, en las que ni nos atrevemos a contar los
escalones, aunque después de llegar a la cima, por suerte descubrimos que ha valido la pena pagar y
pegarte la paliza de escaleras, porque las vistas son impresionantes. Se puede ver toda la bahía, la duna
en su máximo esplendo, y todo el brazo de mar donde estamos. Por suerte además pillamos un día muy
soleado.
Para finalizar la visita
continuamos hasta el final
del brazo, y nos adentramos
en la playa de arena blanca,
dando un paseo por la orilla.
Las vistas son muy bonitas.
Como nos han informado en
la oficina de turismo de que
desde allí se ven unas
espectaculares puestas de
sol, hemos ido preparados
para cenar por allí, así que
cogemos los bártulos y nos
colocamos en la playa para
esperar la puesta de sol. No
somos los únicos. La gente acude allí a pescar y a hacer catas de ostras, que aquí también son muy típicas
y preciadas.
El momento es único. Una puesta de sol en la playa siempre lo es.
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Después del improvisado gran día, nos volvemos al nido a descansar.
Martes, 19/08/14
Día elegido para visitar Bordeaux, lo que llaman la pequeña París.
Vamos para allí, y tal y como nos recomendó el chico de la
oficina de Turismo buscamos una zona periférica llamada
Pessec, donde empieza la línea de tranvía, para poder dejar allí
el coche, que ahora en agosto no se paga en la zona azul, y lo
podemos dejar allí todo el día, con el consiguiente ahorro de
parking.
Compramos un ticket de 10 viajes para los cuatro, ya que la
zona a visitar que no es muy grande y podemos hacer a pie la
mayoría.
En unos 20-25 minutos nos plantamos en el centro de
Bordeaux, e iniciamos el tour a partir de la puerta de Aquitania,
callejeando por la zona comercial que empieza a despertar a
las 10 h. de la mañana, y hay montones de tiendas. Luego
visitamos la catedral que es majestuosa.
Callejeando pasamos la mañana, y al mediodía paramos a
comer en una pizzería que recomiendan en el plano turístico
de la ciudad, por una de las callejuelas, y comemos unas pizzas muy buenas pero bastante caras.
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Después seguimos hacia la zona
fluvial, que es un enorme paseo
que bordea el río Garona, con su
puente de 16 arcos cruzándolo.
Destaca un enorme edificio
señorial y muy bonito, que es el de
la bolsa, y que preside una zona
lúdica delante del río, con unas
fuentes que hacen una especie de
piscina hasta los tobillos, donde la
gente se puede pasear para
refrescarse, sobre todo los niños.
Interesante.
Finalmente terminamos el paseo, y cogemos el tranvía de vuelta al coche, y luego al camping.
Llegamos bastante pronto al camping para pegarnos un baño en la piscina, pero finalmente nuestro gozo
en un pozo, porque hoy toca actividades acuáticas y submarinismo en la piscina.
Después de cenar, en el camping han organizado un pequeño circo, que viene la misma tarde, y monta
una carpa en un plis plas.
Pasamos un rato entretenido sin darnos cuenta. Luego como cada día al sobre a descansar con gusto.
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Miércoles, 20/08/14
Hoy afrontamos la última excursión de nuestras queridas vacaciones.
Haremos una ruta turística por el sur de la bahía para verlo todo desde el otro lado del primer día.
Vamos costeando hasta Arcachon, que es un pueblo bastante grande y el que da nombre a la bahía.
Es una zona muy comercial, y allí hacemos algunas compras. Visitamos también el mercado y la playa,
desde donde salen barcos que hacen rutas por la bahía.
La playa es de arena fina y
blanca. Paseamos por el paseo
marítimo y paramos a comer
por las callejuelas en una
creperie, aunque hemos de
esperar un buen rato, porque
nos hemos decidido un poco
tarde (las 13:30 h!), pero
finalmente la espera vale la
pena, porque nos sirven una
crepes a nosotros y unas
hamburguesas a los niños
exquisitas.
Después toca la visita a la duna
de Pyla, que está un poco más al sur, y que es la duna más grande de Europa, con una altura de 107
metros.
Se puede acceder allí en coche, y
aparcar para subir andando a ella,
aunque hay bastantes colas de
coches para llegar, porque es un
sitio muy turístico, pero con un
poco de paciencia (estamos de
vacaciones), ni darte cuenta ya
estás allí.
Cuesta un poco de esfuerzo, pero
realmente vale la pena por las
espectaculares vistas que alcanzas
desde allí.
Es como estar en un desierto, pero
desde arriba se puede ver, por un lado el mar, y la punta del Cap Ferret, donde estuvimos cenando viendo
la puesta de sol, dos días atrás además de toda la bahía, y por el otro lado, un enorme y espeso bosque.
Es cuanto menos curioso.
También se puede ver un montón de gente, practicando el parapente.
Los niños aprovechan para hacer la croqueta, tirándose por todas las dunas que pillan por el camino, ya
que la recorremos de punta a punta.
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Y hasta nosotros acabamos por tirarnos por una
bajada corriendo, ya que se puede bajar por ellas
corriendo en un periquete.
Buen balance del día. La mañana es calmada, y la
tarde más aventurera y divertida. Ha sido una
buena despedida.
Aún queda un día, pero será para descansar y
aprovechar un poco la piscina del camping, y
recoger y preparar un poco la partida para casa.
Jueves, 21/08/14
Hoy es día de tranquilidad y recogimiento…
Muy a nuestro pesar tenemos previsto recoger amarras para salir mañana pronto, así que por la mañana
paseamos un poco por el pueblo y hacemos las últimas compras enológicas, por cierto buenos vinos por
aquí, y después de comer recogemos todo, para poder darnos un último chapuzón en la piscina después
de la ardua faena, antes de que cierren a las 7 h.
Última cena antes de la vuelta, con un poco de tristeza y también satisfacción de haber visto muchas cosas
bonitas, y otras curiosas, que llenan nuestra maleta de los viajes con más cosas que poder contar, y un
montón de fotos para el recuerdo de buenos momentos, como de costumbre.
Viernes, 22/08/14
Ya ha llegado el día de la despedida.
Hoy nos vamos para casa. Lo malo: terminan las vacaciones. Lo bueno: hoy mismo ya dormiremos en casa.
Salimos bien pronto gracias a haber recogido por la noche.
Tomamos la ruta del sur, para entrar por la frontera de Irún, en lugar de ir por el sur de Francia y entrar
por Perpignan, para ahorrarnos un poco en peajes, y volver por ruta conocida.
Hacia el mediodía ya estamos por Tudela, donde paramos a comer en un restaurante, el Valcarce, donde
se come bien, rápido y barato. Buena elección.
Hemos pillado la mayor parte del camino nublado, e incluso el tramo de Navarra con algunas tormentas,
pero casi es de agradecer, para no pasar demasiado calor.
Sobre las 8 de la noche llegamos al parking de caravanas, donde nos da el tiempo justo de recoger, y
dejarlo todo un poco limpio, antes de ponerse a llover.
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Nos despedimos de nuestra amiga con pena, hasta el próximo viaje.
Nuestras vacaciones han finalizado. Fue un placer.
DATOS GENERALES DEL VIAJE
Precios gasolinas:
o España – 1,37 a 1,47 €/litro
o Francia – 1,40 a 1,67 €/litro
Precios campings:
o Poitiers (Futuroscope) – 42,30 €/día
o Dinan (Bretaña) – 30,56 €/día
o Arcachon (Burdeos) – 36 €/día
Coste viaje:
o Coste total gasolina – 777,55 €
o Coste peajes – 129,50 €
o Coste campings (Poitiers, Dinan y Arcachon) – 493,38 €
o Coste total viaje –2.874,60 €
Kms. totales recorridos: 3.500 km.
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