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Italia

por rikytau
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Agosto 2021

Italia

              Mi Roulotte

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ANTES DE NADA… ALGUNAS COSAS
Después de intentar el pasado año este viaje a Italia y cancelarle a última hora por causa
de la pandemia, este año si…. Teníamos muchas ganas y al final lo pudimos hacer. El
pasado verano tres semanas antes de coger el barco con destino a Italia por algún cambio
en las condiciones por parte de Grimaldi Lines, nos dieron la opción de la devolución del
dinero de nuestros billetes y por la incertidumbre del viaje le cancelamos y nos fuimos a
Portugal de relax.

En el relato que hago de nuestras vacaciones cuento las cosas que más me llamaron la
atención y algunas anécdotas que me parecen interesantes. También doy algunos datos
sobre una cosa que a mí me gusta mucho y fue una de mis razones para hacer este viaje…
La comida italiana. Al dar información sobre los campings, los precios son para una
caravana + coche + electricidad + cuatro adultos, nos hemos hecho mayores y en casi
todos los campings pagamos como adultos. Los precios de los carburantes varían mucho
según donde repostes, lo más caro era en las autopistas y lo más económico en las
gasolineras de los supermercados.

Hemos acampado en 9 campings distintos y desde estos campings visitábamos varios
lugares. En años anteriores en nuestros viajes fuera de España, llevábamos el frigorífico
lleno de comida, este año al coger el ferry y tener la caravana muchas horas sin electricidad
el frigo fue vacío... Nos llevamos una nevera de compresor de 20 litros que nos vino genial,
la subimos al camarote del barco con nuestra comida para el viaje y luego durante las
vacaciones nos sirvió de frigorífico, pues nuestra nevera trivalente de la caravana nos falló
por las altas temperaturas.

Unos días antes de salir mi padre tenía todo listo, con todos lugares a visitar y los
itinerarios. Es la primera vez que íbamos con reservas en la mayoría de los campings, al no
cobrar reserva y poder anular y cambiar fechas por la pandemia.

En este viaje metimos en el maletero nuestro pingüino que nos vino fenomenal en la
primera parte del viaje.

¿Ir a Italia en ferry o hacer el viaje por carretera?

Después de ver los gastos del viaje por carretera hasta Barcelona más el precio del ferry a
la ida y los gastos en peajes, gasóleo y campings (a la vuelta pernoctamos en dos campings
de Francia) podemos decir que económicamente sale parecido, pierdes un día si vas por
carretera haciendo el viaje en tres etapas como fue nuestro caso, en ferry llegas con unos
cuantos kilómetros menos a la espalda. Nosotros si repetimos el viaje alguna vez
intentaríamos viajar en barco pese a lo aburrido que es.

El precio de nuestro ferry fue de 394 euros. El gasto de la vuelta desde Deiva Marina
(nuestra última parada en Italia) fueron 190 euros en combustible, 164 euros en peajes
más el coste de los dos campings de Francia.

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NUESTRA CARAVANA EN UN BARCO…
En el mes de abril, mi padre compro los billetes del ferry. Después de estar mirando los
precios durante unas cuantas semanas se decidió y les pago. Aprovecho una oferta que
salió un viernes, no era mucho más barato que otros días, pero algo se notó. Compró
billetes para caravana, coche y cuatro personas en camarote interior.

Llego el día siete de agosto. Mi madre quería madrugar por si teníamos algún percance y no
tener problemas para llegar a la hora y mi padre esta vez no tenía prisa, decía que teníamos
tiempo de sobra en todo el día para llegar. De Burgos a Barcelona teníamos unos 600
kilómetros. Salimos de Burgos sobre la diez de la mañana, el viaje fue sin problemas.
Cuando paramos a comer en un área de servicio nos llegó un mensaje avisando de un
retraso de hora y media en la salida del barco. Era lo normal según lo que pudimos leer en
algunas reseñas. Así que en teoría saldríamos de Barcelona a la una y media de la
madrugada. Nos sobraba bastante tiempo y paramos a merendar y llenar el depósito de
gasóleo unos kilómetros antes de llegar.

Por fin llegamos, dimos la vuelta al edificio de oficinas de Grimaldi Lines y allí una persona
nos leyó los billetes y nos indicó donde aparcar la caravana para esperar.

Dejamos aparcado el conjunto pegado a más autocaravanas, motos y un par de chicas con
sus bicicletas y nos fuimos a
hacer nuestro primer test de
antígenos para mi hermana y un
servidor. En las oficinas de la
compañía tenían un servicio
médico que nos hacían las
pruebas. Mientras esperábamos
los resultados, mi padre estaba
muy muy nervioso, como de
positivo me da algo, decía. Al
final dio negativo igual que los
siguientes cinco test más que
nos hicimos durante el mes de
vacaciones. Para viajar en el                          Puerto de Barcelona
barco era necesario, pero nadie nos los pidió en ningún momento. Luego durante las
vacaciones para entrar a algunos museos o lugares públicos o si querías comer en el
interior de algún restaurante también te los pedían. El primero lo tuvimos que pagar, pero
luego en la mayoría de las ciudades donde fuimos la “Croce Rossa” (cruz roja) italiana los
hacia gratuitamente esperando unas veces más que otras a las colas.

Después de tener los test negativos en nuestras manos nos pusimos a cenar junto a
nuestra caravana mientras vimos cómo se llenaba el parking donde estábamos. Por fin
llego el barco, atraco y empezaron a baja coches y camiones y más camiones… No me

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podía creer todo lo que entraba allí dentro. Por fin nos tocó entrar a nosotros, por un lado
los camiones, luego nosotros y finalmente los coches. En el silencio dentro de nuestro
coche se notaban los nervios de lo desconocido, pero todo fue rodado y aparcamos al
fondo del barco sin ninguna complicación.

                                      Ferry Grimaldi Lines
Cogimos nuestras bolsas, mi padre la nevera de compresor que habíamos comprado unos
meses antes y subimos a nuestro camarote. Nos costó un rato encontrarle.

El camarote era un poco cutre, eran dos literas y un baño. Dejamos las cosas y salimos a
cubierta para ver cómo nos íbamos de España. Volvimos al camarote después de dar unas
cuantas vueltas, nos pusimos el pijama y a dormir, serían más de las dos de la madrugada.
La noche la pasamos bien, yo dormí perfectamente como siempre, mi padre que es el que
más problemas tiene, se puso los tapones, se tomó una pastilla y bien.

El día en el barco fue bastante pesado y aburrido, dimos vueltas por todo el barco y por la
tarde mi madre y hermana, siesta, yo serie en la Tablet y mi padre estuvo por ahí no sé
dónde... Creo que estuvo más tiempo buscando nuestro camarote que otra cosa. El ferry
tenía una piscina que daba risa, sería como una docena de bañeras juntas. Por el barco vi
algún cartel de prohibido acampar en los pasillos… vimos a gente con su colchón hinchable
por allí tirados. Nosotros comimos la comida que teníamos en nuestra nevera.

Después de parar en Cerdeña donde aprovechamos para bajar a la caravana a por unas
cosas, por fin llegamos a Civitavecchia tardísimo, serian la una de la madrugada. A mi padre
de nuevo se le veía algo alterado y nervioso, pero salimos del barco sin ningún tipo de
problemas. Tanto al entrar como al salir los operarios del barco te dan todo tipo de
indicaciones de por dónde te tienes que mover. Al salir tuvimos que dar marcha atrás un

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par de metros y luego girar y dar la vuelta... chupado. Nuestro primer camping en roma era
el Roma camping in Town.

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ROMA, POMPEYA Y NÁPOLES
La salida del puerto en Civitavecchia era bastante confusa por las obras existentes, al fin
salimos a la autopista y después de recorrer 60 kilómetros llegamos al camping a las dos
de la mañana. Pensábamos que nos iban a dejar la primera noche en un lugar provisional
para no molestar y luego al día siguiente coger la parcela, pero no fue así, nos dieron una
buena parcela y nos instalamos lo más rápidamente posible intentando hacer el menor
ruido, pero la toma de corriente estaba bastante lejos y nos tuvimos que pasear por varias
parcelas para pasar el cable… un desastre. El calor a las tres de la madrugada era
generoso, la que nos espera mañana, pensé.

Dormimos bastante bien y nos despertamos tarde. Terminamos de acomodarnos, pusimos
nuestro pingüino y mi hermana y yo nos fuimos a la piscina. La piscina tenía aforo reducido
por la pandemia y nos tocó hacer cola. Mis padres fueron a comprar al supermercado que
estaba cruzando la carretera, algo más de cinco minutos andando. Era un buen
supermercado. Por la tarde fuimos a dar una vuelta al centro de Roma. Para ir a Roma
compramos los tickets del autobús en la recepción, cogimos el autobús a veinte metros de
la puerta del camping, después de cuatro paradas nos bajábamos y cogíamos el metro que
nos dejaba en el centro con el mismo billete. Total, una media hora más o menos.

El camping Roma camping in Town cuenta con unas instalaciones muy buenas y cuidadas.
Las parcelas son generosas de espacio y el mayor inconveniente es la falta de sombras. El
precio, una pasada, 80 euros día, pero no había otra cosa. ¿Volveríamos a este camping?
Pues sí.

Estuvimos cinco noches en Roma. Era la tercera vez que visitábamos la ciudad. Roma nos
encanta y disfrutamos mucho paseando por sus calles.

Visitamos nuestros restaurantes preferidos y empezamos a saborear los helados italianos.
Algunos de los restaurantes que nos gustan son L’antica Birreria Peroni, Ristotante 433. En
Trastevere está el Impiccetta donde para mi gusto ponen la mejor carbonara de Italia y
para mi padre el segundo mejor tiramisú que ha probado, el mejor el de mi madre. Y los
helados, que decir en Italia son espectaculares, los mejores los saboreamos en Frigidarium
y Sweet Life.

                                    Basílica de San Pedro

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Castillo de Sant’Angelo

                                     Fontana di Trevi

                          Coliseum

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Uno de los días que estuvimos en Roma mi padre quedo con Luciano, un romano que
conoció en un foro italiano de gente con caravana. Mi padre cuando preparo el viaje ingreso
en este foro para preguntar dudas y posibles destinos. Luciano tuvo el detalle de acercarse
al camping y pasar un rato hablando de sus cosas de viajes y caravanas con mi padre, ahora
tiene un amigo romano…

Una de las visitas que yo quería hacer en este viaje era Pompeya. Estuvimos viendo la
posibilidad de bajar con la caravana hacia el sur de Italia y visitar la zona, que tiene muy
buena pinta, pero solo teníamos un mes y queríamos ir subiendo poco a poco y ver otras
muchas cosas interesantes. Así que hicimos una excursión de un día a Pompeya.

Madrugamos para recorrer los 250 kilómetros que separaban el camping de las ruinas.
Fuimos por autopista pagando 15 euros. Aparcamos junto a una de las entradas en un
parking que me pareció ideal y a buen precio (Eden Park Games), esto del precio lo digo por
lo que nos esperaba por la tarde. Las entradas las cogimos unos días antes por internet.

El parque Arqueológico me pareció impresionante, pero las pocas sombras y el calor
asfixiante nos dio pie a hacer un tour rápido. Vimos las cosas más llamativas y nos fuimos a
comer.

                 Pompeya                                          Pompeya

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Por la tarde teníamos visita guiada a Nápoles… Mi padre no estaba muy por la labor de
entrar en la ciudad, había leído algunos comentarios sobre la inseguridad y la conducción
que no le gustaban, pero estando tan cerca no podíamos pasar de largo. Busco un parking
“céntrico” y allí fuimos.

La entrada a la ciudad era bastante fea y en mal estado. Me llamo la atención que varias
personas estaban en la carretera con carteles de “PARKING➟”. Enseguida nos dimos
cuenta como se conducía allí. Como no espabiles te comen. El GPS nos iba acercando al
parking y metiéndonos en el centro, las calles cada vez más estrechas, llenas de personas y
nosotros con nuestro coche… al fondo dos personas sentadas en ambos lados de lo que
supuestamente era la carretera-acera, madre mía donde vamos, por ahí no pasamos,
pensaba yo. Los hombres no se levantaban, así que pasamos. Miré hacia atrás y vi como
uno de ellos hacía gestos con las manos y daba gritos haciendo comentarios que no
entendía. Por fin llegamos al destino según el navegador, allí no había ni parking ni nada, mi
padre se bajó del coche y vio el parking a unos doscientos metros, pero era dirección
prohibida. Se montó en el coche y se metió directo, no hacia ni un kilómetro más.

El parking era curioso, tenías que dejarle las llaves y el aparcaba el coche y se quedaba con
las llaves hasta la vuelta y ase fue, 30 euros por una tarde que nos cobró y parece ser que
esos son los precios normales allí. Tienen buen negocio montado con la inseguridad y la
guarda de coches.

En fin, por la tarde hicimos un free tour y vimos la ciudad en un par de horas, nos gustó ver
el caos total que es la ciudad y el incumplimiento de las normas y leyes que allí se da.
Luego nos comimos unas ricas pizzas napolitanas y vuelta a Roma.

                  Nápoles                                           Nápoles

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En roma nos hicimos nuestro segundo test. Mientras esperábamos pacientemente, se nos
acercó una persona con una cámara y entrevisto a mis padres para salir en las noticias de
varias cadenas de televisión, mi padre estaba emocionado jajajaja.

Pasamos unos días muy amenos paseando por los lugares más significativos de la ciudad.
Nuestro siguiente destino Toscana.

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ROMA - SUR TOSCANA
Nuestra intención era visitar varios lugares de la Toscana y dado que la región es bastante
grande pensamos hacer varias paradas-campamento para mover la caravana lo menos
posible e ir subiendo hacia el norte de Italia.

La primera parada fue en el agricamping Il Vecchio Fienile. Este camping estaba en medio
de la nada, pero teníamos cerca varios sitios interesantes que queríamos visitar. Sorano,
Pitigliano, Montemerano, Termas de Saturnia y alguna sorpresa más.

El camping tenía unas diez parcelas y un pequeño módulo de baños con dos duchas para
hombres y dos para mujeres que funcionaban con fichas a cincuenta céntimos, para
ducharte eran necesarias dos fichas. Después de pasar unos días calurosos de narices en
Roma, aquí el calor no nos dio tregua. En el camping no existía una sola sombra. Los baños
les limpiaban una sola vez al día. Uno de los días que el camping se llenó de autocaravanas
le hizo falta limpieza.

¿Volveríamos a este camping? Pues no, buscaríamos otro por la zona con sombras. Los
dueños del camping tenían un muy buen restaurante. Tuvimos algún problema para elegir
los platos para comer por la falta de entendimiento con el camarero y los platos que no
conocíamos.

Por la zona pudimos comer los típicos costrini que son rebanadas de pan tostado con una
capa de pate, tomate u otras muchas cosas que no conocíamos. También comimos la pasta
típica de la zona llamada pici que son semejantes al spaguetti y los acompañan con jabalí,
liebre, hongos, ragú… También probamos por la zona la típica salsa de trufa, la toscana es
una de las mayores productoras de trufa. Yo empecé a probar mi plato preferido… los
raviolis rellenos de lo que fuera, deliciosos.

Después de comer fenomenal
en el restaurante del camping
fuimos a visitar Sorano, un
pueblo muy bonito que merece
la pena visitar.

Pero lo que más nos interesaba
era ir a refrescarnos a las
Termas de Saturnia. Sabíamos
que las termas se ponían a tope
de gente y por eso fuimos a
última hora de la tarde.
Aparcamos en el parking que se
encuentra a unos quinientos
metros de las termas. El                                Sorano
parking nos enteramos más tarde de que es de pago. Llegamos al rio y nos impresiono, que
gozada, rápidamente nos quitamos la ropa y al agua patos. Buf de refrescarnos nada, el

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agua estaba caliente caliente, a 37 grados según ponía en algún cartel, pero se estaba
genial. Lo más característico de estas termas son por un lado el antiguo molino que está en
lo alto y el efecto cascada que hace el agua, es mejor verlo en estas fotos. El olor a azufre
era fuerte. Se nos hizo de noche allí dentro de nuestra piscina familiar.

                                      Termas de Saturnia
Otro día visitamos Pitigliano. También pasamos por Savona, pues mi padre vio desde la
carretera unas ruinas y quiso hacer unas fotos para un concurso de fotografía que al final
gano.

En Savona cabe mencionar una pizzería donde fuimos a cenar. Pizzeria il Sileno comimos
las mejores pizzas de todo nuestro viaje y eso que más adelante en nuestro viaje también
probamos las pizzas del premio a la mejor pizza del año en Italia. Las de Savona estaban
deliciosas, aunque también fue donde vimos más mosquitos durante todo el viaje, todo no
iba a ser bueno.

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Pitigliano

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SUR TOSCANA - SIENA
Subimos un poco más hacia el sur y aparcamos la caravana en el camping Montagnola,
cerca de Siena.

Los viajes en estas primeras etapas eran de pocos kilómetros y muy tranquilos, no
madrugábamos, recogíamos rápidamente y Google Maps nos llevaba sin problemas.

El camping Montagnola estaba metido en un gran bosque. Nuestra primera impresión no
fue buena, estaba un poco desangelado y parecía un poco dejado. Las sombras estaban en
todo el recinto, aunque como suele pasarnos al día siguiente vimos que un hueco entre los
árboles hacía que el sol nos diera de plano mientras estábamos desayunando… Mi padre
estaba que trinaba, las instalaciones un poco antiguas, buenas parcelas y abundante agua
en las duchas. Un autobús entraba en el camping y te llevaba a Siena. ¿Volveríamos a este
camping? Es posible que sí.

En esta etapa visitamos un día Montalcino, Pienza, Montepulciano, Bagno Vignoni (no nos
gustó) y Cortona.

                    Certaldo                                  San Gimingniano

Otro día visitamos Monteriggioni, Montefioralle, Certaldo y San Gimingniano, que es uno de
los pueblos más bonitos de la toscana.

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Otro día lo pasamos en Siena que da para pasar todo el día. Una de las imágenes de Siena
que todo el mundo conoce es la de la Piazza del Campo. Tiene forma de concha y está en
pendiente. Es donde se corren las carreras de caballos del Palio.

                                     Plaza del Campo
Por esta zona pudimos
ver los paisajes más
espectaculares y típicos
de la Toscana con las
interminables viñas y
los cipreses alineados.
Las fotos más bonitas
las pudimos encontrar
en las entradas de las
bodegas de la zona.

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SIENA - FLORENCIA
80 kilómetros de viaje sin problemas menos los últimos kilómetros que el conductor no
entro en la autopista de pago y el navegador nos metió por calles justas para nuestro
conjunto.

El camping Firenze Camping in Town fue el destino, de la misma cadena que el de Roma
(Human Company) a este le vimos aún mejor que el de Roma, pero con el mismo
problema… con pocas sombras y el calor aun apretaba. El precio, igual de caro, algo más de
80 euros el día. Las parcelas eran de un tamaño aceptable. La piscina estaba bastante bien,
instalaciones nuevas. El camping tenía un autobús que te dejaba en Florencia y salía cada
media hora. Nosotros utilizábamos un bus público que se cogía a unos doscientos metros
del camping y te dejaba en el centro de la ciudad y además de tener un horario más amplio,
el bus del camping te dejaba más alejado. ¿Volveríamos a este camping? Si.

Lo primero que hicimos fue hacer un free tour, en tres horas nos pudimos hacer una idea de
lo que era esta gran ciudad. Florencia nos encantó.

           Catedral de Santa María del Fiore

                   Puente Vecchio                               David de Miguel Ángel

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Plaza de la República                             Plaza de la Signoria

Es la cuna del renacimiento italiano. Una de las ciudades con más obras de arte por metro
cuadrado del mundo, así que aquí nos hicimos otro test de antígenos para entrar a algún
museo, nos estábamos acostumbrando a que nos introdujeran el bastoncillo por la nariz.

Pudimos ver la belleza y perfección del David de Miguel Ángel. Paseamos por la
espectacular Piazza del Duomo con la Catedral y el Baptisterio. La plaza de la Signoria con
la copia del David de Miguel Ángel. El ponte Vecchio. Pudimos ver y no esperar en las
inmensas colas que se forman en la más famosa bocatería de la ciudad All´Antico Vinaio
algo increíble. Pasamos tres días a tope por la ciudad.

Otro día le dedicamos a visitar la ciudad de Lucca y Pisa. La torre me impresiono, mira que
la he visto veces y veces en mis libros de texto, pero otra cosa es estar allí debajo.

                                           Pisa

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FLORENCIA - VENECIA
Tres horas y media de viaje fue lo que tardamos en hacer los 260 kilómetros que nos
separaban de Venecia. Pagamos 27 euros de peaje, pero el viaje fue tranquilo.

En Venecia teníamos pensado pasar tres noches para conocer la ciudad. Nuestro camping
fue el Venezia Village. En la recepción nos entendimos en castellano. Un camping con unas
instalaciones fantásticas y muy limpias, las parcelas tal vez un poco justas. Nos salió la
noche 44 euros… Un magnífico precio para estar en esta ciudad y lo visto en Italia. El
camping tenía una pequeña piscina cubierta de pago, era poco dinero. A unos doscientos
metros del camping cogíamos el autobús que nos llevaba a la ciudad, comprábamos los
tickets en el camping. ¿volveríamos a este camping? Si, sin dudarlo.

La primera tarde mi hermana y yo nos quedamos en la caravana descansando mientras mis
padres fueron a la ciudad para ver el panorama, en un principio se agobiaron un poco al
estar un buen rato callejeando por las estrechas calles de la ciudad y no llegar a ningún
sitio en concreto… Vamos que se medió perdieron. Fueron a comprar alimentos a un
supermercado que se encuentra a un kilómetro más o menos del camping y nos pusimos a
cenar. Mi padre tenía miedo por lo que había leído de la gran cantidad de mosquitos que
podía haber, pero no tuvimos ningún problema de picaduras. ¿Sería por las velas
antimosquitos que teníamos distribuidas por toda nuestra parcela?

                                         Venecia

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Fuimos los siguientes dos días a visitar la ciudad. Uno de los días comimos unos bocadillos
de jamón ibérico de nuestras provisiones, habíamos leído que estaba prohibido comer
bocadillos en las calles de Venecia, pero no hubo problemas. También hicimos un viaje en
góndola, 80 euros nos costó, pero ir hasta allí y no darnos un paseíto por los canales...

La ciudad nos encantó, no olía mal, no hizo excesivo calor y no había mucha gente y era una
cosa que, aunque la habíamos visto en fotos y videos, al estar allí me impacto.

Me pareció curioso ver como pintan las casas venecianas…

            Venecia                                     Plaza San Marcos

                                        Puente Rialto

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VENECIA - VERONA
Tan solo 120 kilómetros y 11 euros de peaje era lo que nos separaba de Verona.

El camping elegido se encontraba a 10 kilómetros de la ciudad. Era el Agricampeggio court
Comotto. Los agricampings en teoría son granjas que ofrecen a sus clientes la oportunidad
de acampar al aire libre con servicios sanitarios, electricidad y otros servicios. Casi siempre
se encuentra naturaleza y animales. En el caso del otro agricamping en el que estuvimos en
la toscana sí que estaba en medio de naturaleza y tenían animales. En este caso el camping
estaba en un pueblo y los animales solo se podían oler a última hora de la tarde. Nos costó
33 euros al día. Por este precio estuvimos muy bien. Los baños estaban en un módulo de
obra, eran aceptables. ¿Volveríamos a este camping? Posiblemente si.

El primer día lo dedicamos a visitar Verona.

                   Verona                                             Verona

A primera hora de la mañana nos hicimos otro test más. Luego nos dedicamos a ver el
anfiteatro de Verona, la casa de Julieta pasear por sus calles y comer pizza en la pizzería La
Conchiglia, que hace unos años fue el mejor pizzero del mundo, estaban buenas, pero no
eran las mejores que habíamos probado.

También comimos en Osteria Da Morandin Verona. Un sitio auténtico de la zona con comida
de calidad. Aquí probamos unos postres muy ricos, cabe destacar el postre de la zona
Sbrisolona que a mi padre se lo pusieron
con orujo y es una torta tostada de
almendras que estaba muy buena.

También visitamos el lago Di Garda.
Bueno fuimos a Sirmione que es el
pueblo más bonito del lago y la verdad
que no nos defraudo.

También hicimos una visita a Borghetto
que dicen que es uno de los pueblos
más bellos de Italia y la verdad que es

                                                                  Sirmione

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muy bonito y merece la pena pasar por él.

                                            Borghetto
Un día lo dedicamos a ir a Cremona. El motivo de visitar esta ciudad era la de ir al museo
del Violino. Me encanto, pude ver varias piezas auténticas fabricadas por Antonio Stradivari
y luego pudimos asistir a un concierto de una violinista tocando un violín de la colección.

                                      Museo del Violino

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VERONA - CINQUE TERRE
Algo menos de trescientos kilómetros. El camping elegido de la zona fue el Arenella. El
camping está en plena naturaleza. En la recepción hablan castellano. Las instalaciones son
un poco viejas. Las parcelas son algo justas. Desde el camping tienen un microbús que te
lleva cada hora a la playa y a la estación de trenes. El camping nos salió a 49 euros el día,
algo subido de precio para lo que ofrece.

¿Volveríamos a este camping? Tal vez buscaríamos otro.

Desde aquí fuimos a pasar el día a Génova. Para ir allí tuvimos que pagar unos cuantos
euros de peaje, no recuerdo cuánto. Antes de aparcar el coche me hice mi último test luego
aparcamos en un parking junto al acuario. Dimos un paseo por el casco antiguo, es uno de
los más grandes de Europa. Visitamos la plaza Ferrari.

                                         Plaza Ferrari
Y para comer, pasta con el famoso pesto genovés. La ciudad estuvo entretenida, tal vez un
poco caótica. La zona del acuario estaba muy animada. Por la tarde mientras mi padre y
hermana se comían un helado, mi madre y yo fuimos al museo de Génova. En este museo
se encuentra una sala dedicada a mi violinista favorito, Niccolo Paganini. En esta sala está
el famoso violín de Paganini, bueno famoso para mi jajaja. No podía irme de esta ciudad sin
verle.

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Cannone                                           Génova
Al día siguiente nos tocaba un día duro y espectacular, Cinque Terre.

Es una zona costera muy famosa, colorida y visitada de Italia situada en la provincia de la
Spezia, en Ligura. O fundamental en la zona es el parque natural y los cinco pueblos que
forman la comarca: Montesoro, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore. Estos dos
últimos fueron los que más nos gustaron.

                 Manarola                                            Vernazza
Para visitar todos estos pueblos lo recomendable es desplazarse en tren.

Madrugamos un poco para aprovechar el día. Mi madre preparo unos bocadillos con el
último jamón ibérico que nos quedaba en el frigo. Cogimos el bus del camping que nos llevó
a la estación. Es aconsejable comprar una tarjeta de tarifa diaria con la que puedes subir y
bajar al tren las veces que quieras, lo que ocurre que desde la estación del camping no se
podía comprar esta tarjeta, tuvimos que montarnos en el tren y acercarnos a otra estación
que creo recordar que era la de Levanto. Allí compramos nuestras tarjetas por 15 euros
cada una. Estuvimos todo el día de pueblo en pueblo, la pena fue que no llevamos los
bañadores para darnos un chapuzón.

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Vernazza                                      Deiva Marina
El último día antes de la vuelta a casa lo dedicamos a la playa y estuvimos tan ricamente.
No me gustó nada que la playa casi era en su totalidad privada, para la gente como
nosotros que íbamos con nuestras toallas teníamos una pequeña zona acotada para
tumbarnos.

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VUELTA A CASA
Estábamos a unos 1400 kilómetros de casa, y quedaba lo menos agradable del viaje,
carretera y manta, bufff.

Decidimos hacer la vuelta en tres “cómodas” etapas de no más de 500 kilómetros.

Primero comentare un poco los gastos de la vuelta. El gasto en gasóleo fue de 190 euros,
en peajes nos dejamos 164 euros y las dos noches de camping nos salió por solo 12 euros,
aquí hemos ahorrado algo… jaja.

Estos dos lugares en los que nos hemos alojado los hemos buscado en la web
homecamper.es que me parece una cosa muy interesante, puedes acampar en un parque,
jardín o propiedad privada.

La primera parada fue en Ecurie Lynella, en Saint Martin de Crau Francia. Es un establo
donde el propietario te deja acampar en un prado y te da electricidad. Los baños no
estaban nada limpios, no lo aconsejo.

Durante todas las vacaciones no nos llovió ningún día, pues justo a un par de kilómetro de
llegar a este destino empezó a descargar una tormenta impresionante. Llegamos y
decidimos esperar fuera del recinto a que dejara de llover. Estaba diluviando y se nos
acercó una mujer y según dijo mi padre nos mandó seguirla… nos llevó a un lugar donde
nos quedamos medio atascados, después de unas cuantas maniobras y que uno de los
dueños nos dio unas buenas indicaciones salimos de allí, el hombre estaba chorreando. A
los diez minutos salió el sol y nos acomodamos. Un buen detalle por parte del propietario
fue no cobrarnos nada por el incidente que tuvimos.

La segunda parada después de
410     kilómetros      fue    en
L´Enclave Insolite, un jardín que
nos encantó. Las gallinas
campaban a nuestro alrededor.
Para repetir y por 12 euros.

Y de aquí a casa, poco que
contar.

                                                      L´Enclave Insolite

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MIS ÚLTIMAS IMPRESIONES...
Este viaje ha sido fantástico, nunca lo olvidaremos. En un principio me daba un poco de
miedo… el ferry, el covid, pero al final todo fue rodado y no tuvimos ningún tipo de
problema. Lo hemos pasado fenomenal en familia, con los años que tenemos mi hermana y
yo, tendremos pocas ocasiones de estar tantos días de vacaciones juntos, ley de vida.

Aquí va la encuesta que solemos hacer entre la familia al termina el viaje. ¿Qué es lo que
más te gusto del viaje y lo que te más te sorprendió?

   •   A mi madre le gustaron los paisajes, pueblos y gastronomía de la Toscana, y la
       sorprendió Florencia.
   •   A mi padre le gusto Venecia y Florencia. Le sorprendió las termas de Saturnia.
   •   A mi hermana le encantan las pizzas y la sorprendió y gusto Venecia.
   •   Y a mí como era de esperar me gusto la gastronomía italiana y los violines, y me
       sorprendió Venecia.

Bueno Roma no la hemos mencionado por ser una ciudad en la que hemos estado alguna
vez mas anteriormente, pero ROMA NOS ENAMORA.

                                       Mi Roulotte

Podéis ver más viajes y otras cosas en nuestra página web https://miroulotte.tk

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