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Los Pirineos Franceses

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LOS PIRINEOS FRANCESES:
                  Del Cantábrico al Mediterráneo

PRÓLOGO: 3 agosto, miércoles:
Errenteria – Arraioz (Valle del Baztán Navarra) 55km.
       El 3 de agosto después de recoger la casa y meter todos los trastos en el coche
nos dirigimos a Arraioz, donde guardamos las caravanas en la casa familiar. Dedicamos
la tarde a preparar tranquilamente la caravana y a charlar sobre el viaje que acabábamos
de comenzar.
       El plan de viaje de este año consiste en recorrer el Pirineo francés de una punta a
la otra, aunque por vivir a orillas del Cantábrico el viaje en si lo comenzamos en la
provincia más oriental del País Vasco-Francés: Zuberoa (Soule).

                                   Arraioz (Baztán)

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1ª ETAPA: 4 de agosto, jueves:
Arraioz – Atarratze (Tardets) 122 km + 40 km
                                                                 Tras enganchar la
                                                          caravana nos ponemos en
                                                          marcha. Cruzamos el puerto
                                                          de Izpegi y llegamos a la
                                                          capital de la Baja Navarra
                                                          Donibane Lohitzune (Saint
                                                          Jean du Pied du Port),
                                                          preciosa ciudad del camino
                                                          compostelano, fin de etapa
                                                          anterior a Roncesvalles, con
                                                          sus   murallas,      su   calle
                                                          principal,     llena        de
evocaciones compostelanas y de tienditas de recuerdos, que bien merece una paradita.
(En una hora – hora y media se puede visitar) Continuamos el camino y pasando cerca
de Maule (Mauleon) llegamos al cámping Pont d´Abense de Atarratze (Tardets) hacia
las 11 de la mañana. El cámping es sencillo pero acogedor: muy tranquilo y parece un
jardín, con un suave hierbin que parece una alfombra.
         Al ser temprano nos fuimos a tomar algo al pueblo (muy pequeño: una plaza y
poco más) y así nos enteramos que a la tardecer había un mercado “nocturno”.
         Por la tarde nos
fuimos      a   visitar   las
gargantas de Kakoueta. En
el camino paramos en Ligi
(Licq) donde compramos
para la cena unas truchas en
una piscifactoria.
         Visitamos,        a
continuación una pequeña
fábrica de cerveza, con su
correspondiente degustación

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y compra.
         Las gargantas de Kakoueta son el fenómeno geológico más famoso del Paìs
Vasco francés: es un recorrido acondicionado de unos 4 km (entre ida y vuelta) por una
estrecha garganta, uno de cuyos puntos fuertes es una gran cascada. El día que fuimos
nosotros dio la casualidad que un joven buitre estaba en el fondo de la garganta y dado
lo estrecho de la misma no
podía subir, por lo que
tuvimos que pasar a escasos
cm de él con el consiguiente
respeto…
         Las gargantas están
situadas en el pueblo de
Garazi    (Santa   Engracia).
Esta     pequeña    localidad
Zuberotarra     posee    una
joyita: una pequeña iglesia
que bien merece una visita.
                                                                        De      vuelta   al
                                                              cámping nos dirigimos
                                                              a la plaza del pueblo
                                                              para ver el mercado
                                                              “nocturno”          (aunque
                                                              empezaba a las seis de
                                                              la      tarde).    Paseamos
                                                              entre       los     diversos
                                                              puestos de artesanía y
                                                              productos            típicos.
                                                              Pudimos ver también a
                                                              una sesión de bailes y
canciones típicas de esta provincia vasca. Cuando acabaron nos fuimos al cámping a
cenar las truchas que habíamos comprado a la tarde.

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2ª ETAPA: 5 de agosto, viernes:
Atarratze – Laruns                 87 km. + 60 km
                                                                Hoy nos       encaminamos
                                                        hacia un nuevo destino: La
                                                        localidad Bearnesa de Laruns. En
                                                        el camino hacemos dos paradas:
                                                        la    primera    en    Ospitalepia
                                                        (Hôpital    de    Saint    Blaise),
                                                        minúscula localidad situada en
                                                        los límites del país vasco francés
                                                        con el fin de ver su iglesia,
                                                        antiguo hospital de peregrinos.
La visita se realiza con un sistema de luces sincronizadas con una audiogía, disponible
entre otros idiomas en euskara y castellano. La visita resultó entretenida e interesante
         La segunda parada la efectuamos en Gurs, donde visitamos un campo de
concentración. El campo es pequeño pero muy emotivo. A uno se le encoge el corazón
al pensar que atrocidades puede cometer el ser humano. Este campo fue construido en
un primer momento para albergar a los gudaris vascos y soldados republicanos,( por eso
hay tumbas de republicanos españoles y un retoño del árbol de Gernika), pero con la
conquista nazi se empleó para encerrar a una comunidad de judíos de una región recién
conquistada.
         Las         malas
condiciones del campo
hicieron       que     los
mayores        no       lo
resistieran y murieran
al poco de llegar.
         Un          cartel
indicaba que lo judíos
en vez de flores en sus
tumbas               ponen
piedritas,     lo      que
pudimos apreciar en varias de ellas.

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Al llegar a Laruns nos alojamos en el cámping Le Geteau situado a la entrada del
pueblo, un cámping sencillo y económico con un encargado muy simpático y hablador.
Su principal fallo era la poca potencia de luz que suministraba.
                                                                            Por        la     tarde
                                                                   Fuimos a ver el famoso
                                                                   col de Aubisque, con su
                                                                   monumento            al     tour
                                                                   consistente         en      tres
                                                                   grandes bicis pintadas
                                                                   con los colores de sus
                                                                   maillots       El        parking
                                                                   estaba         lleno         de
                                                                   autocaravanas y puestos
                                                                   de venta.
                                                                                  Continuamos
camino por el impresionante circo de Litour hasta llegar al col de Soulor. Esta carretera
cortada a pico tiene regulado el tráfico de autocaravanas y caravanas. Teníamos previsto
montarnos en la tirolina situada en el Soulor , pero cuando ya teníamos los arneses
puestos empezó a llover un chaparrón increíble que hizo que desistiéramos.
         En el camino al cámping nos detuvimos en el pueblo a dar una vuelta para ver
las fiestas pero la lluvia hizo que tras tomar algo nos desistiéramos y nos fuéramos a
cenar.

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3ª ETAPA: 6 de agosto, sábado:
Artouste – Sallent del Gállego 80 km
          El día amaneció totalmente despejado así que preparamos los bocadillos y nos
                                                              fuimos hacia Artouste para
                                                              montarnos en su famoso
                                                              trenecito
                                                                      El tren de montaña
                                                              de Artouste está situado a
                                                              unos 20 km de Laruns
                                                              dirección al Portalet. El
                                                              aparcamiento del trenecito
                                                              es muy grande, está en un
                                                              entorno      muy   agradable,
                                                              junto a un lago artificial y
                                                              es un sitio habitual de
                                                              pernocta de autocaravanas.
          Nosotros llegamos para las diez creyendo que habría colas, pero para nuestra
alegría no había ninguna. Al sacar el billete te dicen el horario del tren que tienes que
coger tanto a la ida como a la vuelta. Con el billete en la mano cogimos una telecabina
que te sube hasta la estación mientras te permite disfrutar del paisaje.
          El viaje en tren
dura una hora escasa y
hacerlo con el solecito
es una gozada. En el
trayecto,     además    de
deleitarnos      con     el
paisaje          pirenaico,
pudimos           observar
numerosas       marmotas.
Llegados al final del
viaje teníamos hora y
media para estar por allí. Al principio nos parecía poco pero resultó más que suficiente.
Lo típico es subir al lago que está a unos 15´ de cuesta arriba. A pesar del sol, debido a

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la altura y al viento
                                                                hacía frío por lo que
                                                                para      comer       los
                                                                bocadillos tuvimos que
                                                                buscar      un      sitio
                                                                resguardado.
                                                                         Una         vez
                                                                acabados los bocadillos
                                                                dimos un paseo junto al
                                                                lago,    sacando    unas
fotos intentando captar la belleza del lugar.
          Para las tres y media ya estábamos de nuevo en el aparcamiento. Para
aprovechar la tarde nos dirigimos hacia el puerto fronterizo del Portalet. La parte final
del puerto tiene unos paisajes preciosos y las orillas del río son estupendas para dar un
paseo o hacer un picnic (el agua está fresquita pero si alguien se anima se puede
remojar). La frontera franco-española de Portalet está llena de ventas en las que venden
todo tipo de artículos para los franceses, Además de los “típicos” recuerdos vendían
fruta muy rica y a buen precio que no dudamos en comprar.
          Después de tomarnos un cafecito descendimos por la vertiente española pasando
sobre las desiertas pistas de Formigal, La estación también estaba semidesierta por lo
que   continuamos      hasta
Sallent del Gállego un
encantador pueblo muy
bonito     y   que   encima
estaba en fiestas. Dimos
un paseo por el mismo y
finalmente tomamos una
cerveza en la terraza del
casino, bajo los árboles.
De vuelta a Laruns el
cielo se fue oscureciendo
y finalmente comenzó a
llover.

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4ª ETAPA: 7 de agosto, domingo:
Laruns – Luz St. Saveur 84 km. + 24
                                                                  El      día     amaneció
                                                          lluvioso por lo que tuvimos
                                                          que recoger rápidamente
                                                          antes de seguir nuestra ruta.
                                                          Como base de la siguiente
                                                          etapa elegimos Luz St.
                                                          Sauveur      Elegimos         este
                                                          lugar en vez de Argelès
                                                          Gazost porque nos habían
                                                          dicho     que         tenía   más
                                                          ambiente     y         creo   que
                                                          acertamos.            En      Luz
acampamos en el cámping Bastan, (nosotros pensábamos que se llamaba así por nuestro
pueblo Baztán de Navarra, ¡Qué creídos! En realidad se llamaba así por el Río Bastán
que tras nacer en el Tourmalet pasaba junto al cámping). El cámping con piscina
cubierta nos gustó mucho.
        Después de acampar dimos una vuelta por el pueblo lleno de tiendas y ambiente;
de vuelta, como eran las fiestas de la zona del cámping (Esterre) estuvimos un rato
tomando un aperitivo en la
plaza    del    pueblo      con
actuación músical y todo.
        Por la tarde y viendo
que aunque había dejado de
llover, el día no estaba muy
allá, decidimos visitar el Parc
Animalier de Argelès.        El
parque nos gustó mucho y
pasamos un par de horas sin
darnos cuenta: Vimos dar de
comer a varios animales y nos
hizo mucha ilusión el poder

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dar de comer en la mano a las marmotas.
       Como aun era pronto para ir al cámping decidimos ir a Cauterets a dar una
vueltita y tomarnos un café. Cauterets es un pueblo muy bonito y aprovechando que su
mercado estaba abierto compramos unos platos preparados para la cena antes de irnos al
cámping Por la noche pudimos ver los fuegos artificiales que ponían punto final a las
fiestas de Esterre.

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5ª ETAPA: 8 de agosto, lunes:
Pont d´Espagne 40 km.
       Aprovechando que era día de mercadillo nos dirigimos al centro del pueblo. El
                                                         mercadillo ocupa casi todas
                                                         las calles del pequeño centro
                                                         urbano y son de destacar no
                                                         solamente los puestos de ropas
                                                         sino tambíén los de comida a
                                                         cada cual más tentador. En el
                                                         centro del pueblo, en una
                                                         pequeña colina está la curiosa
                                                         iglesia-fortaleza   que   bien
                                                         merece una visita. Esta iglesia
conocida como de los templarios, aunque verdaderamente nunca lo fuera, Se construyó
dándole forma de castillo para poder proteger a los habitantes de Luz de los ataques
bandidos.
       Por la tarde y aprovechando que el sol se había hecho dueño del cielo, fuimos a
uno de los sitios más famosos de la zona: Pont D´Espagne, llamado así por estar en el
antiguo camino que se dirigía a España. La zona está situada en el término de Cauterets.
Al pasar el núcleo urbano la carretera se empina y llega al cabo de unos ocho km. a un
gigantesco aparcamiento. Al final del mismo están las taquillas donde se pueden
comprar los billetes para subir
al Lago de Gaube (También
se puede ir andando, pero
bueno…).
        Primero se coge una
telecabina y a continuación
una telesilla que te deja a un
cuarto de hora de cómodo
paseo por una ancha pista
hasta el fotogénico lago de

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Gaube. En el lago hay un bar con terraza en el que se puede tomar un cafecito. Tomarlo
con esas vistas al calor del solecito es una auténtica gozada.
                                                        A   la    bajada   conviene    tomar
                                               únicamente la telesilla y continuar el resto
                                               de la bajada andando. De este modo se
                                               pueden       ver      sin    esfuerzo     las
                                               impresionantes       cascadas    de      Pont
                                               D´Espagne, que verdaderamente te dejan
                                               con la boca abierta. Un cómodo paseo
                                               asfaltado te lleva al aparcamiento.
                                                        De vuelta hacia Cauterets paramos
                                               en el paraje de la Raillère, para ver una de
                                               las cascadas más importantes de la zona.
                                               El lugar es fácilmente distinguible por la
                                               cantidad de tiendas de recuerdos que hay
                                               en la orilla de la carretera. Una vez en
Cauterets, aprovechando el solecito tomamos una cerveza en una céntrica terraza de este
encantador pueblo. Callejeando vimos la antigua estación del ferrocarril, construida
enteramente en madera, que parece sacada del lejano oeste. También vimos como un
artesano fabricaba unos caramelos, Berlingots, muy ricos por cierto. Tras dar un paseo
tranquilo por el pueblo regresamos al cámping para cenar.

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6ª ETAPA: 9 de agosto, martes:
Pic du Midi – Arreau 150 km.
                                                                   Nos          levantamos
                                                           temprano y tras preparar los
                                                           bocadillos nos dirigimos hacia
                                                           uno de los puntos fuertes de la
                                                           zona: El Pic Du Midi du
                                                           Bigorre en el que hay un gran
                                                           observatorio que ocupa toda la
                                                           cima y al que se accede por un
                                                           teleférico.   Para    llegar   al
                                                           mismo     subimos    el   mítico
puerto del Tourmalet con unas vistas increíbles. Como curiosidad diré que vimos un
montón de llamas, como si estuviéramos en los Andes.
       Una vez en la Mongie cogimos los billetes para subir al Pic du Midi, teníamos
miedo de las colas, pero no sé si por la crisis (el billete es bastante caro, 32 €) o porque
era temprano, no tuvimos que esperar mas de unos 15 minutos.
       Un cuarto de hora de teleférico y llegamos al observatorio. Las vistas son
impresionantes: una vertiente estaba totalmente despejada, mientras que en la otra, las
nubes se habían pegado a los valles y solo sobresalían por encima del mar de nubes las
cimas de las montañas. A
pesar del sol debido a la
altura hacía fresco, por lo
que había que abrigarse
bien. Visitamos un museo
sobre el espacio y tras
unas dos horas de estar en
la    cima   cogimos     el
teleférico de vuelta. Una
vez    en    la    Mongie
visitamos el nacimiento
del Adour, río que desemboca en nuestra cercana Bayonne.

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Paramos       a
                                                                comer junto a una
                                                                fuente sulfurosa (el
                                                                agua olía a huevos
                                                                podridos) que según
                                                                nos comentaron era
                                                                buena para la reuma y
                                                                la artrosis, nosotros no
                                                                la probamos por lo
                                                                que no podemos decir
                                                                si era buena o no.
       Continuamos camino hacia el Col D´Aspin, otro hito importante del tour, donde
paramos para gozar de sus buenas vistas. Por una estrecha carretera bajamos a la bella
localidad de Arreau. Este pequeño y encantador pueblo está situado en la confluencia de
dos ríos y para visitarlo tiene una ruta en la que por medio de paneles explica sus
principales puntos de interés. Nos gustó mucho y su visita es muy recomendable.
       De vuelta al cámping, poco antes de
llegar a La Mongie, paramos para ver dos
cascadas situadas a poca distancia (entre 5
y 10´ andando) situadas una a cada lado de
la carretera (cascadas de Geret). En la cima
del Tourmalet nos sacamos unas fotos con
la estatua del ciclista que con las prisas de
la mañana no nos las habíamos sacado.

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7ª ETAPA: 10 de agosto miércoles:
Cauterets – Circo de Gavarnie 80 km.
         Teníamos el plan de ir
derechos a Gavarnie pero a
última     hora    surgió      la
“necesidad” de comprar unos
Berlingots para llevar, por lo
que “teníamos que ir” una vez
mas          a       Cauterets.
Aprovechando                dicha
circunstancia decidimos tomar
la telecabina y telesilla que
nos llevarían al Circo du Lys.
La subida impresiona, el pueblo se va quedando abajo, vas ganando altura y va
apareciendo un panorama de los Pirineos verdaderamente espectacular. ¡Claro que así es
montañero cualquiera!
         La última parte, la de de la telesilla, era utilizada por ciclistas para hacer
descensos vertiginosos, para ello tenían preparados varios circuitos con diferentes
                                          grados de dificultad. Verlos, además de dar
                                          un    poco   de   envidia,   resultaba     muy
                                          entretenido. Cuando acababan el descenso se
                                          volvían a montar en la telesilla con la bici
                                          atrás para comenzar una nueva bajada.
                                          De vuelta a Cauterets compramos todos los
                                          caramelos del mundo: para no se quién, para
                                          no se quién … y así cumplidos los deberes,
                                          nos dirigimos hacia el circo de Gavarnie
                                          pasando por el Pont Napoleón. Este puente se
                                          llama así porque fue construido por Napoleón
                                          III para que su mujer, la granadina Mª
                                          Eugenia de Montijo, pudiera ir cómodamente
                                          a tomar las aguas termales. El puente,
                                          construido en una profunda garganta

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es espectacular y en él, los que se atreven, tienen la posibilidad de hacer
puenting, con video y fotos de recuerdo, ante la atenta mirada de quienes como nosotros
nos conformamos con curiosear.
       Llegamos a Gavarnie hacia las dos. Parecía que medio Francia había decidido ir
a ver el circo ese día. Tuvimos que aparcar como pudimos carretera arriba a unos dos
km del pueblo. Comimos allí mismo acompañando los bocadillos con un riojita para
que nos diera fuerzas para la caminata.
       Hacía un calor feroz cuando tomamos un sendero que nos llevaría al circo. El
sendero estaba bastante concurrido pero no tanto como la pista oficial, la que pasa por el
pueblo, en la que había más gente que en mi pueblo en fiestas, y no me extraña, ya que
el circo situado delante nuestro era verdaderamente impresionante.
Andando y andando (alrededor de una hora) llegamos a una bonita pradera, que
aprovechamos para descansar y sacar unas fotos. por la pradera discurría un riachuelo
en el que nos mojamos los pies. Hasta aquí la excursión había sido muy placentera, pero
nos quedaba el remate: media hora de potente cuesta que nos dejó bastante cansados.
Para celebrar nuestra llegada tomamos un cervezón en la cantina del circo.
       La vuelta la hicimos por la pista oficial. En algo más de una hora llegamos al
pueblo de Gavarnie. ¡Cómo estarían nuestras mujeres de cansadas que no quisieron ni
pararse en las tiendas!. Como buenos caballeros fuimos a por el coche mientras nuestras
mujeres esperaban sentadas. Al llegar al cámping una buena ducha nos devolvió a
nestro ser.

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8ª ETAPA: 11 de agosto, jueves:
Luz St Saveur – Foix 205 km
       Hoy de nuevo cambiamos de base y nos dirigimos a la ciudad de Foix en cuyo
cámping du Lac nos establecimos. Nos gustó el cámping, situado a unos dos kilómetros
del centro, junto a un supermercado y una gasolinera barata, con sus parcelas de hierba,
su piscina y con su baile nocturno.
       Después de la siesta nos dirigimos a ver el monumento más famoso de la ciudad:
su castillo. La verdad es que nos decepcionó: se ve tan bonito por fuera, en la cima de la
montaña, pero por dentro está un poco en chasis. Lo mejor sus vistas, el airecito que
hacía arriba y su tienda de recuerdos.

       Una vez acabada la visita dimos una vuelta por el casco antiguo visitando entre
otras cosas la iglesia de Saint Volusien, mártir cuyas reliquias desaparecieron cuando
fueron tiradas por la ventana en las guerras de religión por los protestantes. Para
descansar de tanta cultura y para calmar el calor, tomamos una cervecita en una terraza
a la sombra

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9ª ETAPA: 12 de agosto, viernes:
Tarascon 35 km.
       Por la mañana nos dirigimos al centro de Foix para visitar su mercadillo, muy
amplio y con mucho ambiente. Al final, como siempre, a pesar de tener de todo siempre
se descubre algo que hay que comprar. Para descansar de la compra “tuvimos” que
sentarnos en una terraza para tomar un aperitivo.
                                                                    Por la tarde, después
                                                          de la siestita de rigor, nos
                                                          encaminamos hacia Tarascón
                                                          para visitar su parque de la
                                                          prehistoria.    Su    visita   nos
                                                          resultó      muy      interesante:
                                                          lanzamos azagayas (especie de
                                                          flechas     largas)   aprendimos
                                                          técnicas de pintura, vimos
                                                          como hacían fuego… Los
monitores viendo nuestro interés se esforzaron en explicárnoslo lo mejor posible en
castellano, en un esfuerzo muy de agradecer. La visita nos gustó mucho y salimos
decididos a tratar de conseguir hacer fuego con las explicaciones recibidas.
       Al acabar la visita fuimos al pueblo, Tarascón, pero no sabemos porqué estaba
vacío. Tomamos la cerveza de rigor y nos volvimos a Foix.
       En el camino de vuelta
paramos    para   ver   en    las
inmediaciones de la carretera el
Pont du Diable, verdaderamente
curioso y que mereció la pena la
paradita. Pobre Diablo, que
según las leyendas construyó en
la edad media, como si fuera un
Calatrava medieval, puentes y
puentes a cambio de algún alma
para llevársela al infierno, siendo finalmente siempre engañado por los astutos
humanos.

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10 º ETAPA: 13 de agosto, sábado:
Circuito por L´Ariège 115 km.
                                                                 El   día   de   hoy   lo
                                                         dedicamos      a   realizar   un
                                                         pequeño      circuito   por   el
                                                         departamento de L´Ariège. La
                                                         primera parada la realizamos a
                                                         pocos km de Foix donde se
                                                         encuentra el río subterráneo de
                                                         Labouiche., el río subterráneo
                                                         más largo de Europa. La visita
a esta cueva se realiza lógicamente en barca dura alrededor de una hora y tiene su punto
más conocido en la cascada, donde el silencio de la cueva se transforma en ruido. La
visita resulta muy curiosa ya que se aparta de los cánones de la típica cueva.
       Continuamos el recorrido dirigiéndonos a Vals, donde hay una extraña iglesia
románica rupestre poseedora de unas pinturas muy importantes, la visita es libre y
gratuita. A la salida del pueblito hay una pequeña área con árboles y mesas en una de las
cuales cominos.
       Por       la       tarde   nos
dirigimos a Mirepoix, una
ciudad verdaderamente bonita
con una plaza excepcional:
con sus casas de entramado de
madera y sus soportales llenos
de   tienditas        o     tabernas.
Tuvimos la suerte de que se
celebraba    un       mercado     de
brocante (Objetos antiguos que no son antigüedades) muy interesante donde compramos
entre otras cosas un caballito de madera para el nieto. Merece la pena dedicar un poco
de tiempo para visitar su catedral gótica con unas vidrieras muy interesantes.

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El día, que hasta
                                                                entonces      había   sido
                                                                           extremadamente
                                                                caluroso, se oscureció
                                                                descargando             a
                                                                continuación un potente
                                                                chubasco que nos hizo
                                                                refugiarnos     en    una
                                                                taberna.
                                                                        Cuando escampó
tomamos el camino de vuelta, parando en primer lugar en la fuente intermitente de
Fontestorbes. Este manantial es una especie de sifón natural: durante casi una hora mana
una cierta cantidad de agua, pero de repente, (cuando el sifón interior se llena) empieza
a crecer manando mucha más agua durante unos 10 minutos. Al final de los mismos
vuelve de nuevo a salir menos agua, empezando así un nuevo ciclo.
          Al subirnos al coche empezaba a chispear, a lo lejos se veía la cima rocosa del
castillo de Montsegur, teníamos la
esperanza que no iría a más para poder
visitarlo. Nuestra intención no era subir
hasta el castillo, sino al monumento
erigido     en   el   lugar   donde     fueron
quemados los últimos resistentes cátaros
que no quisieron abjurar de su fe. No fue
posible, la lluvia comenzó a jarrear y
justo, justo pude sacar una foto de lejos.
          Al llegar al cámping secamos el
agua      que    habían   entrado     por   las
claraboyas abiertas. Para olvidarnos de la
lluvia decidimos ir a cenar al Mac
Donals (no es muy típico, pero bueno te
saca del apuro). A la salida había dejado
de llover y como hacía buena noche nos
quedamos en el pueblo tomando un café.

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11ª ETAPA: 14 de agosto, domingo:
Foix – Andorra 105 km.
       De nuevo cambiamos de destino, dirigiéndonos a Andorra. Llegados a la capital
del principado acampamos en el muy conocido cámping Valira. Tras colocar las
caravanas fuimos a dar una vuelta por el centro, ya que teníamos ganas de compararlo
con viajes pasados. Pudimos así apreciar el cambio que había dado y como habían
aparecido nuevos centros comerciales.
       El calor de la mañana dio paso al mediodía a una lluviosa tormenta lo que nos
obligó a posponer nuestra “aventura” en el Tobotronc (tobogán gigante de un trineo
sobre raíles situado en el parque Naturlandia de Sant Julià). Para pasar el rato estuvimos
dando una vuelta por un gran hipermercado de los alrededores antes de dirigirnos a
Caldea, donde teníamos un bono que nos habían regalado los hijos.

       Caldea tiene una arquitectura espectacular, que llama poderosamente la atención.
He de decir que su espacio termolúdico nos decepcionó un poco: había demasiada gente
(excesivo follón, poco relax) y muy pocos chorros, lo que más nos gustó fue su piscina
de agua caliente exterior, y digo que nos decepcionó porque estábamos acostumbrados a
ir de vez en cuando a La Perla en Donosti y la verdad es que no hay color.
       El bono incluía una cena con vistas a la piscina, Siendo justos hay que decir que
así como la piscina nos decepcionó, la cena estuvo bien, con platos bien elaborados.

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12ª ETAPA: 15 de agosto, lunes:
Andorra 30 km.
                                                      Para las diez de la
                                               mañana ya estábamos en las
                                               taquillas   del    Tobotronc   y
                                               fuimos unos de los primeros en
                                               montarnos. Se puede montar de
                                               dos en dos, el recorrido de unos
                                               5 km es una auténtica gozada.
                                               Primero subes y subes y luego
                                               empiezas    a     bajar,   puedes
                                               acelerar o frenar a voluntad, por
                                               lo que cada uno puede bajar a
su manera. Nuestras mujeres dieron algún grito que otro, pero todos salimos
supercontentos     de      la
experiencia.
       Pasamos el resto del
día haciendo lo típico de
Andorra: ir de tiendas. No
teníamos nada en especial que
comprar, pero aun así resulta
agradable pasear entre tantas
tiendas y al final siempre
compras algo…

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13ªETAPA: 16 de agosto,martes:
Andorra la Vella – Vilafranca del Conflent 110 Km.
                                                                En nuestro recorrido por
                                                        los Pirineos franceses hoy nos
                                                        dirigimos hacia la Cataluña
                                                        Francesa concretamente hacia
                                                        la muy turística localidad de
                                                        Vilafranca de Conflent.
                                                                En el camino hacemos
                                                        una parada en Odeillo para
                                                        conocer su horno solar. La
                                                        visita es muy interesante: en
                                                        primer lugar vimos un video en
castellano que explica el funcionamiento del mismo. Vista la parte teórica pasamos a la
práctica (mucho más interesante), donde una monitora hizo un par de experimentos para
demostrar la fuerza del sol. Utilizó para ello dos mini hornos solares capaces de fundir
una pletina de acero en pocos segundos. Aunque las explicaciones eran en francés los
experimentos eran lo suficientemente prácticos, como para enterarte de todo.
          Hacia el mediodía llegamos al cámping de Vilafranca, pero estaba completo, por
lo que nos establecimos en el cámping Bellevue situado en el cercano pueblo de Sirach.
Para llegar al cámping había que subir unas potentes cuestas que parecían no tener fin,
el cámping estaba aterrazado y las parcelas que        nos dieron estaban en la parte
inferior.Quedamos
impresionados de la cantidad de
turismo que había en la zona.
          Por   la    tarde     nos
dirigimos a la turística ciudad
de   Vilafranca.      El      pueblo
fortificado, lleno de tiendas
tenía un gran ambiente y pasear
por el mismo fue un auténtico
placer.

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Al finalizar la visita
                                                    nos dirigimos al Fuerte Fort
                                                    Liberia situado en la montaña
                                                    que domina la ciudad. Para
                                                    llegar al mismo cogimos en el
                                                    pueblo un Land Rover que en
                                                    una subida tipo Railly nos
                                                    dejó a la puerta de la fortaleza
                                                    en un santiamén.
                                                           El       fuerte      fue
                                                    construido para defender la
ciudad de Vilafranca situada en el valle, pero prácticamente no tuvo ninguna
participación guerrera en su historia. En este fuerte fueron encerradas, en unas
penosísimas condiciones, hasta que
fueron muriendo poco a poco (alguna
tardó más de 40 años) un grupo de
mujeres de la corte de Luis XIV que
sabían     demasiado     sobre     las
actividades turbias de la reina y que
para evitar escándalos no fueron
nunca juzgadas
         La vuelta al pueblo, una vez
concluida la visita, se realiza por un
pasadizo subterráneo llamado “de las
mil escaleras”. No si eran mil, pero
de verdad que eran un buen montón.
Finalmente nos fuimos al cámping a
cenar y descansar.

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14ª ETEPA: 17 de agosto, miércoles:
Vilafranca del Conflent – Voló (Bolou) 80 + 54 km.
       Teníamos pensado acampar en un cámping junto a la costa, pero fue misión
imposible, parecía que todos los franceses habían decidido veranear en esta provincia
catalana. Lo intentamos en
varios cámpings, sin éxito,
finalmente,     una         amable
recepcionista    del       cámping
Sainte Marie viendo nuestro
problema,     llamó    a     varios
cámpings      hasta    que     nos
encontró uno en el que había
plazas libres. El cámping
situado en la localidad de
Voló (Boulou) situado a 16 km de la localidad costera de Argèles sur Mer.
       El camping en cuestión era el Val Roma Parc con mucha sombra, piscina,
tranquilo y con amplias parcelas
       Por la tarde nos dirigimos a Perpinyà, capital del Rosselló. Esta ciudad posee
una pequeña y bonita parte antigua situada a derecha del riachuelo, La Basse, cuyas
orillas están llenas de jardines.
       Empezamos por visitar una tienda de Patchwork que habíamos visto en internet.
Mientras las mujeres estaban la tienda, nosotros esperamos tranquilamente en una de las
muchas terrazas de la plaza de la República. Al cabo de un rato llegaron con una bolsa
                                                         cada una y una amplia sonrisa
                                                         que lo decía todo.
                                                                Después                  de
                                                         enseñarnos     las        compras
                                                         continuamos paseando por la
                                                         parte vieja sin un rumbo
                                                         concreto:    vimos        así   la
                                                         catedral     con     su     plaza
                                                         adyacente, la Llotja de mar, la
                                                         rue   des     marchands         …

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Llegamos         finalmente    al
                                                         Boulevard Wilson en el que
                                                         había un paseo ajardinado
                                                         muy agradable. Además de las
                                                         numerosas        estatuas     que
                                                         jalonan los jardines es de
                                                         destacar    la     impresionante
                                                         fontaine de Palmarole, cuyos
                                                         chorros de agua se iluminan
                                                         por la noche.
       Paseando tranquilamente por los jardines llegamos hasta el símbolo de Perpinya:
El Castellet, antigua puerta y prisión de la ciudad donde nos hicimos las
correspondientes fotos. Tras tanta visita cultural había llegado la hora de tomar una
merecida cervecita en una terraza antes de volver al cámping.

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15ª ETAPA: 18 de agosto, jueves:
Collioure 60 km.
       La mañana la aprovechamos para ir al mercadillo del pueblo, no muy grande,
pero con cierto encanto. Al final siempre picas y compras algo. Un reparador aperitivo
                                                        para coger fuerzas antes de ir
                                                        a la piscina del cámping para
                                                        mitigar el calor.
                                                               Por     la    tarde   nos
                                                        dirigimos    al     pueblo   más
                                                        bonito de la región: Collioure.
                                                        Dado la cantidad de gente que
                                                        visita este pequeño pueblo el
                                                        aparcar es un gran problema.
                                                        Nosotros tuvimos una suerte
                                                        loca: cuando llegábamos al
parking un coche nos dejó un hueco. Por una riera nos dirigimos hacia el peatonalizado
centro urbano. En el camino del parking al pueblo se pasa por una casa pintada de rosa
en la que una lápida recuerda que en ella
murió el genial poeta Antonio Machado.
       El pueblo es muy bonito con una
fachada al mar muy fotogénica: con sus
playitas, sus fuertes… las calles de Collioure
están llenas de gente y de tiendas y pasear
entre ellas es una auténtica gozada.
       Después del paseo nos dirigimos al
cementerio para ver la tumba de Antonio
Machado toda ella llena de flores y recuerdos
de los numerosos españoles que acuden a
visitarla. En el tiempo que duró la visita
pudimos ver como fueron muchos los que se
acercaron a honrar la tumba del gran poeta.
       Una vez cumplidos los deberes nos
montamos en el trenecito turístico con el que subimos hasta el fort d´Elme desde el que

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se divisan unas vistas panorámicas preciosas. En el camino de vuelta nos explicaron, en
castellano, las peculiaridades del vino de la región y las características del puerto de
Port Vendres.

       De vuelta al cámping pasamos por Argelès Plage, ya que queríamos ver cómo
estaba la posibilidad de aparcar junto a la playa. Vimos que había bastante sitio junto a
la misma y que era relativamente fácil aparcar por lo que nos fuimos pensando en
acercarnos al día siguiente a la playa.

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16ª ETAPA: 19 de agosto, viernes:
Gorges de la Fou – Ceret 70 km
         Tal y como habíamos previsto, passamos la mañana en la playa, aparcando
junto a la misma sin problemas. La playa de Argelès es larguísima, de unos cuatro
kilómetros. En lugar de arena es de piedritas pequeñitas que hacían daño al andar, por lo
que no había nadie paseando por la orilla del mar. El agua nos pareció un poco fresquita
para ser del Mediterráneo, pero una vez dentro se estaba muy bien.
         Por la tarde fuimos a ver las Gorges de la Fou, gargantas que dicen ser las más
estrechas de Europa. Las gargantas, con una profundidad de hasta 500 m, tienen una
longitud de 1.700 m. A la entrada te dan un casco para protegerte de posibles caídas de
piedras. Es curioso observar como el calor de la parte exterior se transformó en
fresquito una vez introducidos en la garganta. Aunque no son tan espectaculares como
otras que hemos visto en los Alpes, hay que reconocer que merecen la pena.
Finalizada la visita a las gargantas y de vuelta al cámping paramos en el pueblo de
Ceret, localidad famosa por sus cerezas (Todos los años regalan al presidente francés un
cesto con las primeras de la temporada). Resulta muy agradable sentarse en una terraza
bajo los grandes plataneros que rodean la parte vieja de la ciudad.
         En la parte baja se encuentra el medieval “Pont du diable” de gran tamaño.
(pobre     diablo,     venga
hacer puentes y puentes
y siempre engañado).
         Al     anochecer
dimos una vueltita por el
diminuto             mercado
nocturno que había en
Voló      (Le   Bolou)     y
aprovechando la bondad
del clima nos quedamos
a cenar en una terraza del
pueblo.

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17ª ETAPA: 20 de agosto, sábado:
Salses – Port Leucate 106 km.
       Pasamos la mañana en la playa y después de la siesta nos dirigimos a ver el
                                                       fuerte de Salses. Una maravilla de
                                                       la arquitectura militar de la época,
                                                       construido por el rey aragonés
                                                       Fernando       el   Católico,   para
                                                       defender la frontera con Francia.
                                                       Con la anexión francesa de la
                                                       provincia catalana del Rosselló,
                                                       el castillo perdió todo su valor
                                                       estratégico.
                                                              El castillo, fue construido
                                                       para hacer frente al desarrollo de
la artillería . Sus paredes tienen un grosor entre 10 y 12 m, está construido a un nivel
inferior al suelo y los bordes son redondeados para minimizar el impacto de los
proyectiles. Tiene un montón de recursos para la defensa que lo hicieron prácticamente
inexpugnable. A pesar que el guía estaba muy metido en el tema, las explicaciones eran
únicamente en francés, por lo que algunas cosas que contaba no te enterabas, lo que
ensombreció un poco la visita (con lo poco que cuesta elaborar una hoja en castellano).
       Finalizada la visita rodeamos una inmensa laguna para llegar al puerto ostreícola
de Por Leucate. En dicho puerto, a ambos lados del canal, hay una fila de chiringuitos
en los que puedes comer a relativamente buen precio unas ostras, o mejillones. Si te
apetece en vez de comer allí te las puedes llevar para comértelas luego.
Tras haber dado cuenta de unas cuantas iniciamos el camino de vuelta. Poco antes de
llegar a la localidad de Bacarès
nos paramos para ver un barco,
Le Lydia, que fue llevado a tierra
firme y que durante un tiempo
funcionó    como     casino.    El
adyacente paseo marítimo está
lleno de modernas y curiosas
estatuas.

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18ª ETAPA: 21 de agosto, domingo:
Banyuls 100 km.
         Tras pasar la mañana en la playa dándonos el último baño playero del viaje, por
la tarde, después de la siestita de rigor, nos encaminamos hacia la localidad costera de
Banyuls.
         Como hacía mucho calor y no nos apetecía mucho andar cogimos el tren
turístico que nos llevó de visita a unas bodegas, la bodega de los Templarios, donde se
elaboraban los vinos con denominación de origen Banyuls. Como en todas las visitas a
estos sitios, tras la explicación hay una “generosa” degustación (mira que son rácanos
estos franceses) y venta posterior. Compramos una botella para la noche. El recorrido
panorámico por los viñedos estuvo bien pero el trenecito de Collioure nos gustó más.
         Al finalizar el viaje, y ya que teníamos día vago, nos quedamos tomando una
buena cerveza en una terraza de la playa, que a la sombra y con la brisa del mar se
estaba divinamente.
         Después de vaguear un rato nos dirigimos a la concurrida Rue Saint Pierre, calle
llena de tiendas y con mucho ambiente. La calle finalizaba en unas escaleras que nos
llevarían a la parte alta del pueblo, sin ganas de subirlas, nos volvimos al cámping a
cenar.

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19ª ETAPA: 22 de agosto, lunes:
Voló – Carcassonne 110 km.
                                                                Abandonamos hoy la
                                                         provincia      catalana       del
                                                         Rosselló    para   empezar     el
                                                         camino de vuelta. Nuestro
                                                         destino es la famosa ciudad
                                                         fortificada de Carcassonne.
                                                                En el camino teníamos
                                                         intención    de    visitar    las
                                                         Gargantas de Galamus que
                                                         vistas en internet parecían
espectaculares, Para ello nos desvíamos en la localidad de Saint Paul de Fenouillet
cogiendo la D 7. Un par de kilómetros antes de las gargantas dejamos las caravanas y
con un coche recorrimos las gargantas en los dos sentidos.
       La estrecha carretera discurre colgada de un precipicio con unas alturas de
vértigo. Tiene la circulación reglamentada y por problemas de altura está prohibido el
tránsito de caravanas y autocaravanas.
       Para terminar la visita dejamos el
coche a la entrada de las gargantas y las
anduvimos un poco a pie bajando hasta el
lugar donde vivió un ermitaño alejado del
mundo. El paisaje de las gargantas nos
gustó mucho.
       Continuamos el viaje y hacia la
mediodía llegamos al camping La Cité de
Carcassonne. El cámping posee unas
amplísimas parcelas de hierba, bien
separadas las unas de las otras, una buena
piscina y unos servicios correctos. Desde
el mismo cámping sale un camino que en
un cuarto de hora te lleva a las murallas
de la Cité o ciudad antigua.

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Aunque           hubiera
camino, a nosotros no nos
apetecía andar, por lo que
fuimos en coche. Junto a las
murallas hay unos grandes
párkings por lo que no hay
problema para aparcar, previo
pago claro está.
       El interior de la ciudad
amurallada es una sucesión de
tienditas y por sus calles circula una marea de turistas. A pesar de todo la ciudad está
llena de encanto y el pasear entre sus calles es muy agradable. Las tiendas tienen de
todo y dan ganas de comprar: que si una espada para el nieto, que si una camiseta de
princesa para la nieta… Con las bolsas de compras en las manos teníamos ganas de
descansar. Al poco encontramos un patio-bar donde pudimos tomar tranquilamente algo
para descansar de tanta tienda.
       Una vez visitada la ciudad antigua, bajamos hacia la ciudad moderna para hacer
tiempo antes de cenar. Esta parte de la ciudad no nos gustó nada: estaba desangelada y
totalmente desierta (quizás porque ya eran las 7 de la tarde). Aprovechamos para echar
gasolina en un hipermercado de las afueras y para sacar un par de fotos a la ciudad
                                                             amurallada       desde      el
                                                             puente.
                                                                       Volvimos a la Cité
                                                             a cenar, y el número de
                                                             turistas no había bajado
                                                             prácticamente            nada.
                                                             Pasear por las concurridas
                                                             calles en una agradable
                                                             noche de verano la verdad
es que es una gozada. Llegamos a una plaza que estaba llena de restaurantes y en ella
cenamos un plat du jour (plato del día, una especie de plato combinado) que estaba muy
bien. Ya sé que lo típico de la zona es el cassoulet (alubias blancas con carne) ¡pero
cualquiera cena eso!…

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20ª ETAPA: 23 de agosto, martes:
Carcassonne – Saint Bertrand de Comminges 225 km.
                                                                       Para llegar a Saint
                                                                Bertrand damos un pequeño
                                                                rodeo por Mirepoix – Pamiers
                                                                para visitar el curioso pueblo
                                                                circular   de   Saint   Martin
                                                                d`Oydes. Este pequeño pueblo
                                                                tiene una forma redondeada y
                                                                en medio de la plaza está la
                                                                iglesia. Es curioso, pero para
llegar a él hay que ir por una carreterillas de 4ª categoría.
       Para el mediodía llegamos al cámping Es Pibous, bien sombreado, con hierba,
piscina y muy tranquilo.
       Por la tarde visitamos la diminuta localidad en la que destaca la gran catedral
gótica con algún resto románico. El pueblo está cerrado al tráfico en las horas habituales
de turismo, por lo que para llegar a él se puede ir andando o por medio de un trenecito
que se coge al lado de las ruinas romanas. La visita al mini pueblo que rodea a la
catedral resulta agradable, pero el objetivo fundamental es la gran catedral que se puede
visitar con audioguía en
castellano.
       Tras tomar algo y
realizar      las     últimas
compras       nos   dirigimos
hacia la cercana iglesia
románica de Saint Just
desde donde sacamos la
típica foto con las dos
iglesias de fondo.

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21ª ETAPA: 24 de agosto, miércoles:
Saint Bertrand – Arraioz – Casa 274 + 55 km.
                                                            Último día de viaje, todo lo
                                                     bueno se acaba, Hasta el tiempo
                                                     que    prácticamente    nos    había
                                                     respetado a lo largo del viaje se
                                                     puso triste y empezó a lloviznar
                                                     débilmente. Para llegar a casa
                                                     cogimos la autopista en la que
                                                     hicimos un par de paradas: una
                                                     cerca de Pau en el “aire des
                                                     Pírenèes” dedicada al tour de
                                                     France donde tomamos un café y
                                                     otra en la de Hastingues dedicada a
                                                     los   peregrinos   jacobeos   donde
                                                     comimos. Para primera hora de la
                                                     tarde llegamos a Arraioz donde
                                                     dejamos las caravanas y volvimos a
                                                     casa contentos por lo bien que nos
había salido el viaje y porque allí nos esperaban los hijos y nietos. Todos juntos hicimos
una cena familiar en la que contamos todas nuestras peripecias viajeras. Hay que
animarse que ya solo quedan 11 meses para el próximo viaje largo.