Yo no soy mucho de estos fenómenos, nunca me han llamado la atención ni eclipses, ni lluvias de estrellas, ni ....
Ayer llevé al niño a ver la superluna a eso de lasseis y algo de la tarde, justo cuando asomaba por encima del mar. Estaba inmensa y naranja. Parecía un melocotón.
Ver su cara era un poema. Estaba alucinando!!!
Lástima que solo llevé al niño y me deje la camara y el trípode en casa.
Solo tengo este desastre hecho con el móvil.
Esta madrugada, mientras se iba ocultando, se ha repetido el efecto. No se ha puesto naranja, pero si que cuanto mas baja estaba, mas grande se veía.
Me hubiese encantado tener al niño a mi lado en el bus.