JUASUA
Isu takasiyana
La Roque Saint-Christophe: Aquí, más que en otra parte, la obra del tiempo enseña en qué se convierten las empresas más audaces. De esta ciudad inatacable agarrada a la pared, solo quedan las huellas de la ambición, del miedo y de la soledad de estos habitantes, quienes, desde hace miles de años, han arreglado la roca.
El acantilado imponente de la Roque Saint-Christophe se extiende sobre un paseo de un kilómetro y domina desde unos cien metros la carretera y el río Vézère. Comprende 5 terrazas, excavadas desde su origen por la erosión de las aguas del río desde hace 60 millones de años y sobre todo por la acción del hielo sobre la cal durante los períodos glaciares de la era cuaternaria.
Los diversos objetos descubiertos durante las excavaciones arqueológicas efectuadas durante el siglo XX permiten conocer la sucesión de los períodos de ocupación de este lugar desde la prehistoria.
En un principio, esta escarpa servía de cobijo a los cazadores-recolectores y probablemente la ocupó por primera vez el hombre de Neandertal (50.000 años a.C), y más tarde el hombre de Cromañón (25.000 años a.C).
Tras la sedentarización humana en el Neolítico (3.000 años a.C), la Roque Saint-Christophe es ocupada ininterrumpidamente (Edad de Bronce, Edad de Hierro, Época Galorromana, Edad Media…) hasta el Renacimiento, en 1588, fecha en la que el lugar es destruido, víctima de las Guerras de Religión.
El período álgido de ocupación es sin duda alguna la Edad Media, a partir del siglo X, cuando el Obispo Frotaire de Périgueux decide edificar una fortaleza para proteger a la población de las invasiones vikingas.
La visita dura aproximadamente 45 minutos. La visita completa de todas las terrazas, de los abrigos y de las grutas dura más de 5 horas. El estado de los arreglos no permite hacerlo por el momento.
La Roque Saint-Christophe constituye un conjunto único por su importancia, por su antigüedad y tiempo de ocupación por el hombre (por lo menos 25.000 años). Las únicas ciudades que pueden compararse a ella se sitúan en Turquía (Cappadoce) en los Estados Unidos (Arizona, Nuevo México, Colorado) pero no han sido ocupadas durante la Prehistoria. Han sido arregladas hacia el siglo XIII en lo que concierne las ciudades americanas y haciea el siglo VI en lo que concierne a las ciudades turcas.
Este lugar así como el valle circunvecino forman parte del Patrimonio Mundial de la Humanidad.







El acantilado imponente de la Roque Saint-Christophe se extiende sobre un paseo de un kilómetro y domina desde unos cien metros la carretera y el río Vézère. Comprende 5 terrazas, excavadas desde su origen por la erosión de las aguas del río desde hace 60 millones de años y sobre todo por la acción del hielo sobre la cal durante los períodos glaciares de la era cuaternaria.
Los diversos objetos descubiertos durante las excavaciones arqueológicas efectuadas durante el siglo XX permiten conocer la sucesión de los períodos de ocupación de este lugar desde la prehistoria.
En un principio, esta escarpa servía de cobijo a los cazadores-recolectores y probablemente la ocupó por primera vez el hombre de Neandertal (50.000 años a.C), y más tarde el hombre de Cromañón (25.000 años a.C).
Tras la sedentarización humana en el Neolítico (3.000 años a.C), la Roque Saint-Christophe es ocupada ininterrumpidamente (Edad de Bronce, Edad de Hierro, Época Galorromana, Edad Media…) hasta el Renacimiento, en 1588, fecha en la que el lugar es destruido, víctima de las Guerras de Religión.
El período álgido de ocupación es sin duda alguna la Edad Media, a partir del siglo X, cuando el Obispo Frotaire de Périgueux decide edificar una fortaleza para proteger a la población de las invasiones vikingas.
La visita dura aproximadamente 45 minutos. La visita completa de todas las terrazas, de los abrigos y de las grutas dura más de 5 horas. El estado de los arreglos no permite hacerlo por el momento.
La Roque Saint-Christophe constituye un conjunto único por su importancia, por su antigüedad y tiempo de ocupación por el hombre (por lo menos 25.000 años). Las únicas ciudades que pueden compararse a ella se sitúan en Turquía (Cappadoce) en los Estados Unidos (Arizona, Nuevo México, Colorado) pero no han sido ocupadas durante la Prehistoria. Han sido arregladas hacia el siglo XIII en lo que concierne las ciudades americanas y haciea el siglo VI en lo que concierne a las ciudades turcas.
Este lugar así como el valle circunvecino forman parte del Patrimonio Mundial de la Humanidad.

















