Una quincena de campings valencianos sufre daños materiales tras las inundaciones de la dana Adam
El sector del camping ha sido otro de los grandes afectados por la dana Adam. Una quincena de establecimientos de la Comunitat Valenciana resultaron afectados por las lluvias torrenciales, según ha confirmado este martes la Federación de Campings de la Comunitat Valenciana. Su presidente, José Frasquet, habla de unas precipitaciones "sin precedentes desde hace muchísimo tiempo" y señala la playa de Oliva como el punto más castigado. "Todos los campings que hay allí, todos en primera línea, quedaron bajo el agua".
"El agua que se desbordó de los ríos, bajó de arriba y empantanó en la costa, igual que en el casco urbano de la playa de Oliva, donde había más de un metro y medio de agua", explica Frasquet. El resto de afectados, con daños menores, se reparte por la Safor, con varios campings de Gandia, y por la Marina Alta.
El temporal llegó en plena campaña para el camping. Octubre no es temporada baja para los campings valencianos. Según exlica Frasquet, tras el verano se dispara la demanda de clientes internacionales, sobre todo prejubilados y jubilados europeos. Llegan con caravanas y autocaravanas para pasar el otoño y el invierno, en estancias de semanas o incluso de dos meses. La ocupación media del sector este mes ronda el 80 %, el mismo nivel que tenían los campings de Oliva cuando llegó el agua.
Por eso los afectados se cuentan por "centenares", dice Frasquet, que se muestra cauto y no se aventura aún a confirmar datos definitivos. Además, no todos se alojaban en parcela, ya que los complejos tienen también apartamentos, bungalós y tiendas de glamping. Todos los clientes "fueron evacuados a zonas seguras dentro de los propios campings y ninguno ha tenido que volver a casa", explica.
Frasquet señala que no hubo daños personales derivados de la inundación, subraya. Sí recuerda, no obstante, que falleció una persona que se alojaba en uno de los campings de Oliva, aunque, según la información de la que dispone Frasquet, no como consecuencia directa del agua. "El problema, apunta, es que los servicios de asistencia difícilmente podían llegar".
La dana de octubre de 2024 estuvo presente en todo momento. "La teníamos todos en la retina", reconoce Frasquet. En Kikoparc, del que Frasquet es CEO, con la alerta naranja se activaron los protocolos de prevención (revisión de sumideros, grupos electrógenos y bombas de agua) y con la roja, la evacuación. Los clientes de las parcelas de la playa de Oliva fueron trasladados a un edificio de restauración del complejo y al bloque de apartamentos. A primera hora de la mañana siguiente el camping, que según explica Frasquet, ya estaba seco y todos pudieron volver a sus vehículos.
Según el presidente de la Federación de Campings de la Comunitat Valenciana, los daños económicos, todavía sin cuantificar, se concentran en caravanas y autocaravanas. El agua bajó rápidamente el lunes por la tarde, cuando remitió el temporal, y desde entonces se trabaja en la limpieza. Frasquet destaca la coordinación "permanente" con las autoridades y el papel "fundamental" de la UME en las zonas aisladas.
(Fuente Levante EMV)