Escalatlantic, que reproduce las diversas estancias de los legendarios paquebotes
construidos en el puerto de Saint
Nazaire. La visita resulta curiosa
sobre todo para los que nunca nos
hemos
montado
en
un
transatlántico. Otra atracción es la
visita al submarino nuclear Espadon
muy interesante con audio-guía en
castellano en la que se puede ver las
apretadas condiciones de vida de los marineros del submarino. Verdaderamente
didáctico y curioso.
Visitamos a continuación la parte superior del indestructible búnker cuyo
tamaño hace empequeñecer a los que conocíamos de antes. Teníamos pensado
quedarnos a cenar en Saint Nazaire para ver el puerto iluminado pero la sosería del
lugar nos hizo cambiar de opinión y nos fuimos a Le Pouliguen a cenar unas moules que
nos apetecían mucho.