En primer lugar, agradezco la existencia de este foro; con mi primera caravana me ayudó a resolver muchísimas cosas. Tuve la desgracia de perderla en la DANA de Valencia con solo 11 meses. Después de solventar la burocracia, todo se solucionó y pude adquirir otra caravana nueva, una Cavalier 460 Sport Line (de momento prefiero no decir dónde).
Simplemente quería contar mi experiencia por si a alguien le ayuda en el futuro, ya que aún no ha terminado el asunto, y también agradecería algunos consejos.
Resulta que, estando de viaje, reventó una rueda. El destrozo en la carrocería es gordo (me dicen que de unos 3.000 €, aunque aún no tenemos el presupuesto definitivo) y, encima, me ha arruinado las vacaciones: he perdido una reserva, aunque otras las pude recuperar.
Lo indignante es que la caravana solo tiene 15 meses y es el SEGUNDO neumático de origen que me revienta. Repito: el SEGUNDO. El primero me reventó a los 3 meses de adquirirla y lo achaqué a la mala suerte.
Estoy seguro de que esas ruedas venían mal de fábrica, así que me puse a mirar cómo reclamar la garantía. Al principio me pusieron pegas hasta para recepcionarla. Sin ni siquiera mirarla, me rechazaron la garantía sin más motivos que «mala suerte» o una «presión errónea por mi culpa». La presión la había revisado en frío antes de salir; desde el primer reventón estoy un poco paranoico, ya que viajo con dos niños.
Al ponerme a investigar un poco sobre el tema, miré la fecha de fabricación de las ruedas (DOT) y resulta que nos la vendieron con neumáticos de más de dos años de antigüedad acumulada. Además, lo más curioso —por lo menos para mi mujer y para mí— es que al llamar a la grúa el neumático aún retenía aire: subió a la plataforma hinchado. Era como si se hubiese desprendido la banda de rodadura, haciendo un «efecto sierra».
Al final, tras presentarnos allí, el concesionario accedió a recepcionar la caravana, casi tres semanas después. La llevé en grúa, un coste que tuve que abonar yo, ya que el seguro solo te cubre un traslado por accidente. Resulta que al bajarla de la grúa no podíamos; como le habiamos contado la historia, al gruista se le ocurrió inflarla y, para nuestra sorpresa, ¡la rueda aguantó el aire perfectamente!
Al ver todo esto, hablé con mi seguro y me mandaron un perito. El perito de mi compañía —de la que tampoco quiero decir el nombre por el momento— me decepcionó bastante. Su informe es prácticamente un copia y pega estándar en el que se lavan las manos. No es nada técnico, apenas ocupa tres párrafos y al final concluye que la causa es «indeterminada» porque la rueda quedó destrozada.
Actualmente estoy esperando a que me «afinen el presupuesto», pero sigo dándole vueltas al tema. He leído que la normativa de consumo dice que, durante los dos primeros años, cualquier fallo se presume de fábrica a menos que el vendedor demuestre lo contrario. Con el informe del propio perito diciendo que es «indeterminada», no pueden culparme de nada. Tengo la ley al 100 % de mi parte.
También he leído en la OCU que esa empresa ya ha desestimado varias juntas de arbitraje, por lo que supongo que la cuestión sería ir directamente a un abogado, pero claro hasta que no tenga un presupuesto definitivo, no tengo una cantidad exacta con la que ir a él.
Quería saber si alguien ha tenido experiencias similares o podría orientarme un poco, no tengo claro si es un caso directamente perdido.
¡Ya te iré contando cómo avanza todo! me encantaría que este foro alguna vez ayude a alguien en casos similares.
Simplemente quería contar mi experiencia por si a alguien le ayuda en el futuro, ya que aún no ha terminado el asunto, y también agradecería algunos consejos.
Resulta que, estando de viaje, reventó una rueda. El destrozo en la carrocería es gordo (me dicen que de unos 3.000 €, aunque aún no tenemos el presupuesto definitivo) y, encima, me ha arruinado las vacaciones: he perdido una reserva, aunque otras las pude recuperar.
Lo indignante es que la caravana solo tiene 15 meses y es el SEGUNDO neumático de origen que me revienta. Repito: el SEGUNDO. El primero me reventó a los 3 meses de adquirirla y lo achaqué a la mala suerte.
Estoy seguro de que esas ruedas venían mal de fábrica, así que me puse a mirar cómo reclamar la garantía. Al principio me pusieron pegas hasta para recepcionarla. Sin ni siquiera mirarla, me rechazaron la garantía sin más motivos que «mala suerte» o una «presión errónea por mi culpa». La presión la había revisado en frío antes de salir; desde el primer reventón estoy un poco paranoico, ya que viajo con dos niños.
Al ponerme a investigar un poco sobre el tema, miré la fecha de fabricación de las ruedas (DOT) y resulta que nos la vendieron con neumáticos de más de dos años de antigüedad acumulada. Además, lo más curioso —por lo menos para mi mujer y para mí— es que al llamar a la grúa el neumático aún retenía aire: subió a la plataforma hinchado. Era como si se hubiese desprendido la banda de rodadura, haciendo un «efecto sierra».
Al final, tras presentarnos allí, el concesionario accedió a recepcionar la caravana, casi tres semanas después. La llevé en grúa, un coste que tuve que abonar yo, ya que el seguro solo te cubre un traslado por accidente. Resulta que al bajarla de la grúa no podíamos; como le habiamos contado la historia, al gruista se le ocurrió inflarla y, para nuestra sorpresa, ¡la rueda aguantó el aire perfectamente!
Al ver todo esto, hablé con mi seguro y me mandaron un perito. El perito de mi compañía —de la que tampoco quiero decir el nombre por el momento— me decepcionó bastante. Su informe es prácticamente un copia y pega estándar en el que se lavan las manos. No es nada técnico, apenas ocupa tres párrafos y al final concluye que la causa es «indeterminada» porque la rueda quedó destrozada.
Actualmente estoy esperando a que me «afinen el presupuesto», pero sigo dándole vueltas al tema. He leído que la normativa de consumo dice que, durante los dos primeros años, cualquier fallo se presume de fábrica a menos que el vendedor demuestre lo contrario. Con el informe del propio perito diciendo que es «indeterminada», no pueden culparme de nada. Tengo la ley al 100 % de mi parte.
También he leído en la OCU que esa empresa ya ha desestimado varias juntas de arbitraje, por lo que supongo que la cuestión sería ir directamente a un abogado, pero claro hasta que no tenga un presupuesto definitivo, no tengo una cantidad exacta con la que ir a él.
Quería saber si alguien ha tenido experiencias similares o podría orientarme un poco, no tengo claro si es un caso directamente perdido.
¡Ya te iré contando cómo avanza todo! me encantaría que este foro alguna vez ayude a alguien en casos similares.



