merce
La chica del Café
Evamm, las cervicales mejor, pero con la caída de ayer y al calvarme el cristal otra vez tengo el cuello fastidiado... así que...
Sidra, es que es raro que no se molestase siquiera en comprobar si había latidos... o es que se encerró en su idea y no quiso ni mirarla...
Sidra, es que es raro que no se molestase siquiera en comprobar si había latidos... o es que se encerró en su idea y no quiso ni mirarla...