Bueno, pues como yo he sido malísima para comer y mi madre pasó mucho conmigo por este motivo, he sido escrupulosa, de no tener nunca hambre solo cuando ponían patatas fritas con filete. Llegaba a cualquier sitio y no comía de nada porque no podía ver la comida, ni a los demás comiendo!! No soportaba los olores de la comida que no me gustaba, etc.. etc... Mi madre tenía tendencia a darme lo que me gustaba como hacía Bibilot y si no se pillaba unas broncas tremendas conmigo. Me permito comentaros algo, a favor de los niños tengo que decir que realmente se pasa muy mal cuando te quieren obligar a comer algo que no te gusta o que no soportas ni el olor, esto hace que el momento de la comida se vuelva más, si cabe, suplicio todavía. Y en consuelo de los padres deciros que todo eso se quita, que a medida que creces se te van quitando esos remilgos, como dije antes, comienzas a probar cosas nuevas y disfrutas más de los descubrimientos porque lo haces por que quieres y entendiendo más. Tal vez esto que digo va en contra de la educación alimenticia de los niños, pero yo nunca tuve anemia, nunca me sentí mal, siempre fui una niña fuerte y sana, estaba en mi peso ideal, etc... Solo pasé malos ratos con mi madre el día que le daba por obligarme a comer algo que yo no quería (como he hecho yo hoy con Guillermo, je,je...). Así que no agobiaros tanto que todo eso pasa...