merce
La chica del Café
Lo peor es que se pone caprichosa e intransigente y llorona... Todo le molesta y en casa caprichos cero y tonterías las mínimas, yo cedo poco, Ana más, pero tienes que andar dando una de cal y otra de arena, si no, se convierte la casa en un infierno de tensiones...
Hace dos noches la tuvimos que pasar al sofá de madrugada, porque con la tos despertaba a su hermana. Le gustó el cambio, pues bien, la lucha ayer durante todo el día fué para convencerla de que eso no podía ser todas las noches, que su cama es el lugar donde pasar la noche, no el sofá del salón... Así todo el día, si le decías que no, lloraba. Al final, al acostarse repetía, -es que quiero dormir en el sofá porque voy a toser y se va a despertar Eva- y tosía a conciencia... Erre que erre...
Te entiendo, son personalidades caprichosas y eso es difícil de controlar, el mío también se pone muy pesado cuando se le mete algo en la cabeza, tiene a quien salir...