JUASUA
Isu takasiyana
Ser más chulo que un ocho
Origen: En la Comunidad de Madrid, en el centro de España, un “chulo” o “chulapo” era la persona que desde el siglo XIX iba vestida de la forma típica y estilosa en la época.
Estos chulapos, engalanados con sus particulares trajes, tenían la costumbre de acercarse a la ermita del Santo a rezarle durante la festividad de San Isidro del día 15 de cada mes de mayo.
El medio de transporte que empleaban masivamente para llegar hasta esta pradera era la línea 8 del tranvía de la época, que hacía el recorrido ferroviario entre la famosa Puerta del Sol y el barrio del río Manzanares.
Fue el propio pueblo madrileño quien terminó acuñando esa frase, en la que enfatizaban el hecho de que no había nada con más chulería que un tranvía de la línea 8 cargado de “chulapos”.
A modo de curiosidad, la festividad y la indumentaria en las celebraciones de San Isidro (patrón de Madrid) se han mantenido intactas hasta nuestros días.
Origen: En la Comunidad de Madrid, en el centro de España, un “chulo” o “chulapo” era la persona que desde el siglo XIX iba vestida de la forma típica y estilosa en la época.
Estos chulapos, engalanados con sus particulares trajes, tenían la costumbre de acercarse a la ermita del Santo a rezarle durante la festividad de San Isidro del día 15 de cada mes de mayo.
El medio de transporte que empleaban masivamente para llegar hasta esta pradera era la línea 8 del tranvía de la época, que hacía el recorrido ferroviario entre la famosa Puerta del Sol y el barrio del río Manzanares.
Fue el propio pueblo madrileño quien terminó acuñando esa frase, en la que enfatizaban el hecho de que no había nada con más chulería que un tranvía de la línea 8 cargado de “chulapos”.
A modo de curiosidad, la festividad y la indumentaria en las celebraciones de San Isidro (patrón de Madrid) se han mantenido intactas hasta nuestros días.
